Dice el Midrash:
"Tres buenas características creó el Santo bendito sea Él en Su mundo: la inclinación hacia lo negativo, la envidia y la misericordia.
Porque sin inclinación negativa nadie se dedicaría a procrear y multiplicarse.
Sin la envidia, la persona no querría emular a su amigo que hace buenas acciones.
Sin misericordia el mundo no podría existir"
(Otzar Midrashim, Rabeinu haKadosh, pag. 510)
¿Cuál es la enseñanza?
Cuando somos superficiales solamente vemos lo malo y nos nace la queja, la crítica, las excusas, la mala cara, el mal ojo, lo opaco.
Cuando penetramos con sabiduría y entendimiento, lo malo sirve para alcanzar lo bueno, lo amargo se endulza, la severidad es fortaleza.
Si aprendemos a juzgar con justicia y un tinte de bondad, encontraremos el canal para crecer a pesar de las circunstancias adversas.
¿Qué otra moraleja reconoces?


