Quiero que sepas que detrás de todas tus angustias, alimentando cada uno de tus temores, creando cada pesadilla, en todas tus disputas amargas, siempre se encuentra el afán de dominio.
El dominio que se quiere ejercer en los diversos planos de existencia, en mayor o menor medida, de carácter positivo o destructivo, pero siempre el deseo de dominar está presente.
La solución para temer menos, gozar más; para crecer mejor y fallar menos, se encuentra en aprender a desear dominar menos, solamente controlar aquello que está en nuestras manos y es provechoso.
Dejar el resto allí en donde corresponde.
Y confiar plenamente en la Bondad y Sabiduría del Eterno, pues de esa manera se aflojan las tensiones, se quitan las trabas, se deleita con lo bueno de la vida.


514 |


Debes estar identificado para publicar un comentario.