Si lo puedes decir en pocas palabras, ¿para qué complicarlo?
Si lo puedes comunicar con sencillez, ¿para qué complicarlo?
"Pues de la mucha preocupación viene el soñar; y de las muchas palabras, el dicho del necio."
(Kohelet / Predicador 5:2)
Y en este caso “soñar”, no significa algo bueno, ni providencial, ni profético, ni que lleve a bendición.
El soñar de la mucha preocupación es:
"Porque cuando hay muchos sueños, también hay insignificancias y muchas palabras. Pero tú, pon tu conciencia plena en Elokim (Dios)."
(Kohelet / Predicador 5:6)
Te propongo un ejercicio.
Escoge un día de esta semana, por ejemplo hoy.
Hoy te comprometes a decir todo lo que quieres (y conviene, y es lícito) decir en no más de siete palabras por oración. (No vale añadir oraciones cortas para formar un discurso largo.)
Vamos, hazlo.
Luego me cuentas, BREVEMENTE con SIMPLICIDAD pero sin por ello falto de inteligencia y autenticidad.
¿Te animas?
¡Claro que sí!
Dedicado con mucho cariño a varios amigos, que espero se sientan identificados y aprendan la lección.
Con todo mi aprecio y respeto.


