Parashat Sheminí 5767

Shabbat: Nisán 26, 5767; 14/4/07

 

Un comentario de la Parashá Sheminí (Vaikrá 9:1 – 11:47)
*Todo el mundo habla de dietas*

¡Bienvenidos amigos queridos!
Les propongo que disfrutemos juntos de un breve estudio de Torá a partir de nuestra parashá semanal.
Quiera el Eterno que nos sea de gran iluminación y edificación.

En nuestros días todos estamos más o menos informados acerca de la importancia de cuidar nuestra alimentación.
Nos aprendemos el discursillo oficial sobre la necesidad de una dieta balanceada y de la obligación de abstenerse de grasas "malas".
Calculamos calorías, nos excusamos (movidos por la culpa) cuando comemos eso tan rico pero que engorda.
Prometemos ser más medidos en nuestro próximo atracón, pero sabemos que no seres muy fieles a nuestro compromiso.
Corremos a la farmacia para comprar esas vitaminas que nos faltan, adquirimos el último invento revolucionario para mantener nuestro abdomen a raya, llenamos nuestra biblioteca (si la tenemos) con libros de recetas saludables y llenamos alguna habitación con otros artefactos más que "compramos ya" para ser flacos y esbeltos sin suerte.
Por supuesto que también vamos a la sección "dietética" del súper, para atiborrar nuestro carrito con yogures y postres 0% de algo, que sabemos perfectamente que no es bueno, pero no tenemos idea realmente de qué es.
De paso, nos compramos esos complementos para activar la flora intestinal, que tampoco sabemos como tenemos vegetaciones en nuestro interior, pero lo dice la tele y tenemos que creerlo.
A la hora del asado… a la hora del asado la grasita desaparece, porque la patrona (nuestra esposa generalmente) nos ordena que la carne sea magra, porque la comida es un mal que debemos soportar no una necesidad ni un placer.
Y hablando de males necesarios, por supuesto que tenemos una prima muy informada que nos insiste en que no comamos carne con papas, porque hay combinaciones que nunca se deben hacer… en realidad la prima no está tan informada, por eso no sabe la razón para esto, pero sigue firme en su declaración de principios.
Mientras tanto, ya nos dejamos de sorprender porque otra modelo murió a causa de trastornos de la alimentación, en tanto nuestra hija pide para sus faldas talles -2 (sí, menos dos) en la boutique de moda.
Y no olvidemos que tenemos un "caminador" en nuestro dormitorio, y el aparato "king pro" para las abdominales, y en nuestros "favoritos o marcadores" de internet no faltan los sitios referidos a "alimentación saludable".
En resumen, nuestra sociedad tan occidental y moderna vive pendiente de lo que entra (o no entra) a nuestro organismo a través de la boca, porque "hay que cuidar el cuerpo".

Hace más de 3300 años el Eterno nos dijo:

"Porque Yo soy el Eterno, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Elokim. Seréis santos, porque Yo soy santo.
Éstas son las instrucciones acerca de los animales terrestres, de las aves, de todos los animales acuáticos y de todos los animales que se desplazan sobre la tierra; para diferenciar entre lo inmundo y lo limpio, entre los animales que se pueden comer y los animales que no se pueden comer."
(Vaikrá / Levítico 11:45-47)

Nos confirió, a los judíos, entonces la dieta que se denomina "kashrut".
Que nos enseña, a los judíos, cuáles son los alimentos aptos para nuestra alimentación.
Que nos limita, a los judíos, en cuanto a lo que podemos comer.
Que nos declara, a los judíos, cuales combinaciones de alimentos nos son prohibidas.
Que nos regula, a los judíos, nuestros tiempo y formas de comer.
Que nos preserva, a los judíos, de debilitamientos a nuestro espíritu, en tanto que contribuye a nutrirnos correctamente en el plano espiritual.

Tal es la situación.
Tenemos una dieta de santidad, diseñada por el Creador, comprobada por decenas de generaciones.
Tenemos una moda fluctuante, producto nacido en el vientre de las manipulaciones de mercado y con visos de algunas investigaciones científicas.

Lo penoso de la situación es que la mayoría se concentra únicamente en la dieta para el cuerpo, con más o menos rigor (de conducta y de validez científica), en tanto que igualmente la mayoría desconoce o rechaza la dieta para el espíritu provista por la Torá para los judíos.

Es tiempo de evaluar correctamente las cosas.
No en vano salimos recién de Pesaj, con su limpieza profunda del jametz, de todo lo leudado, de sus restricciones en lo que respecta a la comida.
Para que podamos hacer un pequeño esfuerzo, para educarnos en lo que es correcto, para que desarrollemos nuestro mejor potencial también a través de la dieta para el cuerpo como para el espíritu.

¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
¡Qué sepamos construir shalom!

Moré Yehuda Ribco

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Opiniones y respuestas


  1. orah orah (410) ‍‍13/04/07 - 26 Nisan 5767 {Link}
    b'sd
    q' lindo comentario more!
    esta escrito benishmartem meod lenafshoteijem..,cuidaran mucho a su alma=p/ q' el alma este bien plena,hay q' satisfacerla espiritualm.,y esto se logra comiendo kasher!
    es interesante q' al comer no kasher ,hay cierto impedimiento ,y hasta entorpecim. del alma.la comida kasher permite q' todo lo positivo aflore,la coneccion con Hashem,el entendimiento de la tora etc..
    tambien significa cuidar el cuerpo!despues de todo estan conectados no?
    ir al gym ,cuidar lo q' uno come ,tomar vitaminas tbn.es parte de la mitzva benishmartem..
    te felicito yehuda,me gusto mucho!

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