La plenitud del noájida en el noajismo

Me he encontrado a lo largo de los años con muchos noájidas y también judíos (y tristemente algunos que son rabinos o eso dicen) que hablan del noajismo como un estado inferior al judaísmo.
Como si el noájida estuviera de viaje rumbo al judaísmo, y éste fuera una etapa superior en la vida espiritual.
Algunos, vaya a saber el motivo (presumo en principio noble) proponen la conversión al judaísmo como la meta única e imprescindible que todos los noájidas deben atravesar.

Triste es tanta desinformación y conceptos erróneos.
Del noájida se puede comprender, porque en este mundo tan cegado por las religiones, el noájida probablemente ha sido criado dentro del sistema de creencias de alguna y por tanto en su mente se manejan las nociones desde ese marco de referencia extraño al espíritu. El proceso de limpieza interior tarda lo suyo y precisa de paciencia, constancia, trabajo, amor, energía, dedicación, estudio, desaprendizaje y muchas cosas más. Eventualmente se logra superar el obstáculo de la crianza y los hábitos permitiendo así al noájida una visión más clara, simple, pura, bella, sagrada de la realidad.

Pero, ¿cómo excusar a judíos que se llaman conocedores de la Torá que estén inmersos en tremendo error y lo amplíen con sus prédicas?
Puedo imaginar algunas respuestas, pero me las reservo para mí.
Igualmente, como primer suposición estimo que hay motivos nobles, aunque equivocados.

El hecho cierto, no porque lo diga yo sino porque así ha creado el Creador este mundo y así consta en nuestros libros sagrados, es que el noajismo es la senda única y sagrada para el noájida, tal como el judaísmo lo es para el judío.
Una no es peor que la otra, ni una está por encima de su hermana.
Son dos senderos que transitan lado a lado con el mismo destino, que es cumplir la Voluntad del Padre, perfeccionar el ser y el mundo, dotar de belleza la realidad; pero son dos caminos que no se entrecruzan ni entremezclan.
Cada uno andando por su vía sagrada encuentra ahí lo necesario para desarrollar la existencia terrenal al máximo de su potencial de acuerdo a su identidad espiritual.

¿Se entiende?
El noájida tiene el noajismo como canal de perfeccionamiento, conciencia de lo divino, manual de ética/espiritualidad perfecto. Es la plenitud de sus días aquí y en la eternidad.
Lo mismo que el judaísmo para aquel que ciertamente es judío.

Aquellos “maestros” que tratan al noájida y al noajismo como de segunda clase, están errados, llevan al error, contaminan la belleza de la humanidad con creencias ajenas y molestas.
Además, demuestran falta de autoestima saludable y desprecio por las cosas del Eterno y del Hombre.

Aquellos noájidas que están confundidos y se ven en tránsito hacia el judaísmo, o como los hermanitos torpes de los grandiosos judíos; es hora de que limpien su mente y emociones de nociones perjudiciales. Aprendan a valorarse y apreciar con gratitud y lealtad el regalo formidable que el Eterno les da, que es el noajismo.
Experimenten la bendición de una sociedad de gente amable, constructora de SHALOM, plena, feliz porque reconocen su identidad espiritual y viven de acuerdo a ella.
Sin despreciar su herencia y destino, sin querer la de otros.
El mundo puede llegar a ser el paraíso terrenal, tan solo hace falta que cada uno cumpla con los mandamientos del Eterno que le corresponde.

Por supuesto que habrá algunos gentiles que por motivos personales querrán la conversión al judaísmo.
Algunos motivos son legalmente válidos, otros no.
Como sea, la puerta de la conversión formal y legal siempre está entreabierta, lista para que el voluntario dé los pasos legales adecuados para abrirla por completo e ingresar a la Familia Judía. Para ello, consulte con el rabino (verdadero, no mesiánico, netzarita, efraimita o cosas similares que son facciones cristianas disfrazadas) más cercano de su ciudad y comarca. Hágalo en persona. Sea sincero en su propuesta, luego el rabino le podrá –quizás- dar una mano en el proceso.
Pero, por favor, que ese deseo no sea para escapar de sentirse de segunda categoría, por considerar al noajismo poca cosa. Porque, es algo muy triste vivir así.

Y si lo siente así, es hora de revaluar su vivencia y aprender a amar su identidad y construir SHALOM con ella.

Espero que mis palabras sean tomadas con el amor y justicia con que fueron escritas.
Que no lleven a confusiones ni contorsiones, sino a un mayor conocimiento y crecimiento de todos.

FavoriteLoadingAgregar a mis preferidos

Opiniones y respuestas

  1. Luis Diego Perez Chacon Luis Diego Perez Chacon (508) ‍‍27/12/16 - 28 Kislev 5777 {Link}
    Esa visión minimista y devaluada del noajismo (o gentilismo), por parte de parte de nosotros mismos, se da en parte (y recalco que es "en parte") porque suponemos que por haber memorizado superficialmente las leyes no hay más que aprender. No hay deseo de profundizar en nada, ni reflexionar en nada.

    Esa es la estructura de carácter individual y social de nuestra en esta época: el consumir todo sin medir ni consecuencias ni saber el valor
    1
  2. Jonathan Jonathan (297) ‍‍27/12/16 - 28 Kislev 5777 {Link}
    Tras una década de vida noajida consciente aun no entiendo cómo se puede despreciar o creer que se es menos por no ser judio.

    Creer que Dios espera que nos hagamos judios es ignorancia pura y es consecuencia de un noajismo mal vivido.

    En fin...
    2
  3. cesarv cesarv (3) ‍‍17/01/17 - 20 Tevet 5777 {Link}
    cuando se llegue el momento tan esperado es ahi cuando tanto judios como noajidas viviremos en dicha armonia unos con otros sin sentirnos mas o menos, porque el Eterno es Uno para todos y cada quien vivira feliz tanto los que guardan los 613 como el que guarda solo 7 porque los que guardan 613 lo hacen a veces inconcientemente porque es su naturaleza y los que guardan 7 de igual modo porque? porque ambos pertenecemos al unico creador que nos hizo perfectos a cada quien en su lugar y en nuestra propia identidad, pero sera llegado el momento que mucho no falta, sigamos construyendo shalom.
    4

Debes estar identificado para publicar un mensaje: clic aqui para identificarte.