MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01C4CC82.B71ECB80" This document is a Web archive file. If you are seeing this message, this means your browser or editor doesn't support Web archive files. For more information on the Web archive format, go to http://officeupdate.microsoft.com/office/webarchive.htm ------=_NextPart_01C4CC82.B71ECB80 Content-Location: file:///C:/18D2748C/aldibreijazal.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"
R. Abr=
aham
Ben Harambám
Coloqu=
io:
Acerca de los aforismos de los Sabios He=
breos
Es importante saber, que los dichos de los sabios, que
conservamos, son escasos y dispersos algunos en el Talmud y otros en los Midrashim[1]; sumado a esto debo aclarar, que much=
os de
estos aforismos pasaron desapercibidos, siendo muy pocos los exegetas que se
abocaron a ellos y su profundo mensaje, es decir, que en general, los dicho=
s de
los sabios, no fueron producto de un intenso estudio y análisis, por=
lo
tanto, no siempre el verdadero sentido de la frase fue descubierto y explic=
ado.
Mi padre y maestro, pensó en la introducción al capítulo=
span> Jelek de la Mishná,<=
span
dir=3DRTL> empero finalmente desistió de ello, tal como lo afirma en la
introducción de la
Guía de los Perplejos. Luego de su deceso, comencé a explicar
algunos aspectos sobre el tema, mas no me aboqué plenamente =
en
ello por cuanto me sumerg en la composición de este libro, que lo consideré=
span> de mayor utilidad para este tema, au=
n así=
span> despertaré tu reflexi<=
/span>ón y por tu p=
arte
pon atención a la
forma en que se han expresado los sabios en sus aforismos, comprendiendo su
verdadero significado, evitando de esta manera menospreciar, desestimar o c=
ontradecir
la veracidad de sus palabras. No debes confundirte o suponer que todo relato
extraño, narrado por ellos se refiere a sucesos milagrosos, tal como=
los
que se les atribuyen a los profetas, o creer ingenuamente que Dios obra
maravillas con los sabios y piadosos de la misma manera y al mismo nivel que lo hizo con Moisés, Elias, El=
iseo
o cualquier otro profeta[2].
Lo que suele motivar esta confusión, es el hecho de tomar textual y
literalmente las palabras de los sabios. Hubiera sido suficiente para compr=
ender
esto, aclararte que en las palabras de los sabios existe también un mensaje
interior y oculto; cuanto más, si a ello le sumamos
lo que mi padre, su recuerdo para bendición, ya reveló en sus escritos al respecto;=
empero me
embarga el deseo y la voluntad de explayarme y esquematizar los dichos de los
sabios, acorde a las diferentes categorías, como lo haré a continuación valiéndome de los ejemplos que sean
necesarios. No obstante creí oportuno incluir esta introducci=
ón.
1. Es imperioso que sepas que no es d=
igno
sostener una ideología por el sólo hecho de la calidad y alto nivel =
de
persona que la pregona, acept=
ando
sus dictámenes =
sin
detenerse a analizar profundamente qué es lo que sostiene esa
ideología, si es verdadera o no, pues quien así actúa se conduce erróneamente y c=
on
muy malas cualidades. Ésta actitud además de estarnos
vedada por la Tora, es algo que la
razón misma rech=
aza.
Lógicamente no=
es
propio actuar así, =
span>pues e=
sto
empequeñece y mengua la verdadera percepción en cuanto a la fe. Bajo el punto de
vista de la Tora, es condenable pues se desvía del camino verdadero apartando sus
ojos de lo correcto. Aseverás de juzgar” (Levítico 19:15),=
más aun:
“no habrás de s=
er
condescendiente con conocidos en el juicio”
(Deuteronomio 1:17)
No hay diferencia al respecto entre aquel que adopta tal o=
pinión sin haberla
analizado o aquel que defienda la postura de los sabios sin tolerar que alg=
uien
opine lo contrario, pues él razona para sí: “por=
ser
que los sabios eran grandes en sabiduría, obviamente, todo cuanto el=
los
dijeron debe ser correcto”; todo esto esta igualmente incluido en la
prohibición enunciada en Levítico 19:15=
y
Deuteronomio 1:17.
Acorde con lo expresado hasta aquí, deducimos que a pesar de la gra=
n sabid=
uría y
erudición de los sabios, debe quedar claro que no por dicha fama deb=
emos
acatar todo lo que ellos opinan con respecto a la medicina o las ciencias
naturales de la misma manera y tenor con que aceptamos sus opiniones en lo =
que
respecta a la explicaciinió=
span> que no eran correctas, o las técnicas para
evitar abortos que tampoco son correctas y casos similares que se abordan e=
n el
Talmud babilónico tratado Shabbat capítulo o=
cho
y otros.
&n=
bsp; En
otra ocasión te
explicaré por q=
ué algun=
os
tomaron como absolutas las opiniones talmúdicas referentes a medicina sin que
estas fueran correctas para la medicina y la realidad[4].
[ Por lo tanto, se
impone una necesaria diferenciación entre los dichos de los sabios, si=
lo
que expresaron se refiere a alguna ley, precepto o principio de la fe, tal
afirmación debe ser acatada sin disentir, mas si se trata de una
declaración de tenor científico que no interfiere con alguna =
ley,
precepto o principio de la fe, entonces existe lugar para el disenso]
Debes percatarte que lo expuesto, por mi padre y maestro en
las Leyes Éticas (Hiljot Deot) capítulo cuarto[5],
no lo hizo porque así lo expresaron los sabios en el tratado Berajot
página 62, sino que lo agregó porque eso es algo básico para la
salud tal como lo afirman las ciencias medicas, es decir, no comer sino cua=
ndo
est&eac=
ute;
hambriento, o no beber sino cuando esté sediento, o que cuando sienta de=
seos
de beber no se demore en saciarlo o que cuando sienta la necesidad de evacu=
ar
que no se contenga y lo postergue, etc.
Por todo lo expuesto, no podemos argüir sobre Arist=
span>óteles que, p=
or
tratarse de un erudito en filosofía y sabiduría, el cual construyó teorías l<=
span
lang=3DES-AR style=3D'font-size:12.0pt;mso-ascii-font-family:"MS Sans Serif=
";
mso-bidi-font-family:"Times New Roman";mso-ansi-language:ES-AR;mso-fareast-=
language:
HE;layout-grid-mode:line;mso-no-proof:no'>ógicas
indiscutibles acerca de la demostración de la existencia de Dios y otras p=
or
el estilo, aceptar por eso, esa otra teor&iacut=
e;a
suya acerca de la eternidad del mundo, o aquella otra acerca de que Dios no
sabe (no le importa) los detalles de lo que hacemos, como asimismo no podem=
os
argumentar que, así como se equi=
vocó en es=
tas
dos &uac=
ute;ltimas
teorías, también se equivoc=
ó en to=
do
lo demás[6] Empero todo sabio e inteligente, d=
ebe
aplicarse a comprender cualquier hipótesis y teoría, analizándola profundamente,
manteniendo lo que es correcto y anulando lo que no corresponde. As<=
span
lang=3DES-AR style=3D'font-size:12.0pt;mso-ascii-font-family:"MS Sans Serif=
";
mso-bidi-font-family:"Times New Roman";mso-ansi-language:ES-AR;mso-fareast-=
language:
HE;layout-grid-mode:line;mso-no-proof:no'>í=
span> también cuando en un tema no nos sea claro
cual de las dos posturas es la correcta, tampoco debemos inclinarnos hacia
alguna de las dos opiniones, sea quien fuere el que la postule. Pues así=
span> actuaron nuestros sabios los cuales =
en
varias oportunidades afirmaron: “Si el dictamen en discusión es algo que
fue recibido por transmisión[7]
entonces lo recibiremos sin objetar, empero si el mismo es producto del
razonamiento, entonces tengo lo que argüir”. También en otras
oportunidades procedieron as,
sobre todo en aquellos temas en los que no se logro una op=
inión consensuada
entre las dos posiciones, quedando la definición de esa disputa en suspenso, es dec=
ir
sin decretar como ninguna de las dos opiniones ("Ticu"), otras ve=
ces
encontrarás, que
persuadidos por las pruebas que aportó la otra parte, se han retractado,
aceptando que la otra postura es la correcta y no la de ellos, as encontrarás que dice q=
ue
tal rabino se retractó y decretó como la otr=
a opinión, m<=
span
lang=3DES-AR style=3D'font-size:12.0pt;mso-bidi-font-size:14.0pt;mso-ansi-l=
anguage:
ES-AR;mso-fareast-language:HE;layout-grid-mode:line'>ás aun,=
tal
es el grado de fidelidad a la justicia que existen casos en que los sabios =
dijeron:
“los razonamientos que expuse ante ustedes no eran correctos, me he
equivocado”. En dichos casos no debes pensar que tales retractaciones=
se
debieron a la importancia y erudición de los sabios que esgrim
&n=
bsp; He
aquí=
span> que expondré ante tus ojos una disputa de nuestros
eruditos, en ella podría el sol se
desplaza por debajo de la esfera celeste y por la noche lo hace por sobre la
esfera celeste[8], en ca=
mbio
los sabios griegos sostienen que durante el día el sol se desplaza por sobre la ti=
erra
y por la noche por debajo de la tierra[9];
cuando Rabí escuch&oacut=
e;
la opinión de l=
os
sabios griegos, concluyó: "me parece más prob=
able
la tesis de ellos y puedo aportar pruebas de que están en lo cierto, el hecho de que los
manantiales durante el dán fríos y por la noche más cálidos demues=
tra
esa tesis”[10]. Con<=
/span> este
ejemplo, a pesar de ser superfluo, puedes apreciar el amor a la verdad que =
poseían nuestros
sabios.
&n=
bsp; Percátate de la g=
ran
enseñanza del pí=
span> no profirió su conclusión basándose en la autoridad y grandeza de =
los
unos o de los otros, sino por medio de pruebas,=
a>
inclinándose por la postura de los sabios
griegos, merced a la deducción lógica que pudo establecer, la cual le
pareció una pr=
ueba
aceptable. Presta atención también, que Rab&iacut=
e;
no se inclinó hacia la tesis de los sabios griegos =
así y no más, sino
que lo hizo sustentándose en el razonamiento que ya expr=
esáramos y es por eso que afirm<=
span
lang=3DES-AR style=3D'font-size:12.0pt;mso-bidi-font-size:14.0pt;mso-ansi-l=
anguage:
ES-AR;mso-fareast-language:HE;layout-grid-mode:line'>ó:
“me parecen más probables” pues estas palabras no denota=
n un
convencimiento pleno, ya que si as&iacut=
e;
fuer=
a hubiera sentenciado conforme a los
sabios griegos, tal como lo hicieron los doctos en otra ocasión en que dijeron: “en este punto vencieron los sabios
griegos a los sabios Israel”[11].
Como ves, con justa razón este hombre
(Rabí (fue llam=
ado:
“Nuestro santo maestro”, puesto que un hombre que aparta la
falsedad de su mente y asienta la verdad en su lugar, sin temor a desdecirs=
e si
encuentra que sus afirmaciones no son correctas, sin duda se
trata de una personalidad superior (santo).
&n=
bsp; Queda
pues demostrado que cuando nuestros sabios sosten&iacut=
e;an una=
opinión, lo hac&iacut=
e;an por=
que
consideraban que ella era correcta y verdadera, independientemente del
individuo que la profirió o la sostuvo, sea este importante o no.
2. Luego =
de
esta introducción, afirmo, con la ayuda de Dios, la =
cual
invoco para el análisis de la verdad, que todos los
aforismos y predicas de los eruditos del Talmud y dem&aacut=
e;s fuen=
tes,
pueden dividirse en cinco categorías, a saber:=
1er Categoría: Est=
á compu=
esta
por aquellas expresiones que deben ser entendidas en=
forma literal sin
pretender transmitir otra cosa fuera =
de
lo escrito textualmente y lo que se percibe a simple vista, sin necesidad de
tener que recurrir al ingenio o la imaginaci&oacut=
e;n para
revelar mayor información de dicha
frase. Ejemplo de esta categoría es lo expu=
esto
en el Talmud, tratado Berajot, página 31, folio a, donde dice:
“Dijo Rabí Iojan&=
aacute;n
en nombre de Rabí Shim&o=
acute;n
hijo de Iojai: No debe el hombre reír (deleitarse) en extremo en este
mundo, pues está escri=
to
(Salmos 126:2): ‘entonces[12]
nuestra boca se llenara de júbilo’”.
2da
&nbs=
p; Cualquier
ser pensante, provisto de una fe verdadera, notará claramente =
cuan
lejano está el
verdadero mensaje de esta frase, del sentido literal. Lo que Rabí Eliezer
verdaderamente quiso expresar es que la recompensa de aquellos justos
merecedores del mundo por venir, es la percepci&oacut=
e;n de la
Divinidad en forma tan clara como jamás hubieran podido alcanzar en =
este
mundo. Esta captación y apego a Dios, es el máximo bien, el cual no puede ser supe=
rado
por ningún otro. As&iacut=
e;, compar=
ó tal a=
legría con la que se experimenta en las
fiestas cuando se baila y se hacen rondas[13],
asimismo, comparó el
regocijo de cada uno y uno al alcanzar ese nivel tan claro, que otrora (en
vida) les estaba vedado, diciendo: "cada uno señ
3er Categor&iacut=
e;a: Son
aquellas expresiones que no poseen otro sentido que el expuesto literalment=
e,
mas revelar el sentido literal de dichos aforismos y compenetrarse en su
mensaje es algo que se le dificulta a la mayoría de los que
abordan esa ardua tarea, al punto de no comprender la afirmación en absoluto o aun peor, entender j=
usto
al revés de lo que los sabios pretendieron
decir. Esto es así, debido a que la profundidad del tema
tratado, sumado al uso de palabras polivalentes, hacen<=
/span>
que se torne dificultosa su comprensión hasta llegar al punto de convertir=
se en
cierto grado más difícil que la categor&iacut=
e;a
anterior. Por lo tanto se debe ser muy cauteloso y prudente al interpretar =
los
pasajes que se inscriben en esta tercer categor<=
/span>ía, pues con facilidad pueden conduci=
rnos
a errores y apartarnos de la senda correcta. Ejemplo de esta categorí=
;a
es lo expuesto en el Tratado Berajot página 5 folio b:
“Constantemente debe el hombre hacer prevalecer el buen instinto sobr=
e el
mal instinto, tal como versa en Salmos 4:5: ‘Temblad y no transgredai=
s.
Discurrid con vuestro corazón sobre vuestro lecho y callad’. Si
con eso alcanza para desplazar al mal instinto bien, sino que recite los
versículos del “Shemá”[14],
como dice el versículo
citado: “…en sus lechos”, si con esto logra apacig=
uar
su impulso bien, sino que medite acerca del día de la muerte, como d=
ice:
“…callad”. Como podrás observar, no se esconde
detrás del sentido literal algún otro mensaje, no obstante el
texto es un tanto complejo, pues a lo que se refiere cuando dice: “mal
instinto” o “buen instinto” no es algo que este bien defi=
nido
y por lo tanto no se puede comprender bien cómo es que las
estrategias sugeridas puedan servir para alcanzar dicha meta. En cuanto a m=
í, trat=
aré de
elucidarte este pasaje para que te sirva de guía y ejemplo en textos
similares. Lo primero que se debe notar, es el lenguaje imperativo[15]
de controlarlo y dominarlo. Cuando dice: “el buen instinto” se
refiere al discernimiento, racionamiento, intelecto. Al decir: “mal
instinto”, hace alusión a los placeres corporales, bajas pasio=
nes
y semejantes. El objetivo por lo tanto es que el individuo debe imponer su
intelecto por sobre sus placeres e impulsos corporales, teniendo en mente
siempre esta postura. Si con esta premisa le es suficiente para controlar s=
us
pasiones, dichoso de él, si no es así, que recite
versículos o palabras que lo hagan reflexionar, apaciguando de esa
manera sus apetitos, tratando de desviar su atención hacia otros
asuntos. Asimismo recitar el “Shemá”, compenetrandose del
sentido de cada palabra de esos versículos. Dos fueron los motivos p=
or
el cual se seleccionó el “Shemá”, el primero, aun=
que
no el más concluyente, alude a lo escrito en el versículo Salmos=
4:5
antes cita=
do :
“en vuestro lecho” (literalmente: en vuestro acostarse N del T)=
, y
en el “Shemá” esta escrito: “al acostarse”, =
es
decir, se aplica “Guezerá Shabá”[16]
y enriquecida con el razonacmiento lógico. El segundo motivo, el
más convincente, por cuanto en el&n=
bsp;
“Shemá”, se menciona la importancia del buen inst=
into
(intelecto), la unidad de D-s, el amor y el servicio a Él con sincer=
idad
y entereza, doblegando los impulsos negativos, tal como está escrito:
“No os inclinareis en pos de vustro corazón ni en pos de
vuestros ojos”. Reforzando el buen impulso (intelecto) al decir:
“Y sereis santos ante vuestro D-s”. Continuando con la c=
ita
de los sabios, luego del “Shemá”, afirman: “ si con
ello bastó para sobreponerse, bien, etc.”, es decir, si la
pasión no puede ser controlada y su corazón insircunsiso no se
somete (a su intelecto) con lo que sus labios pronunciaron y expresaron con=
los
versiculos citados en el “Shemá”, entonces que trete de
doblegarlo pensando en el día de la muerte y el final de todo ser y =
con
esto será suficiente para derrotar a los impulsos negativos y
subyugarlos, tal como afirman: “Medita en estas tres cosas y
será difícil que llegue a transgredir: 1) sé conciente
dedonde vienes, 2) a donde vas y 3) ante quien tendrás que rendir
cuentas de tus actos” (Mishná, Avot)
4ta
Categoría: Correspond=
e a
aquellos dichos de los sabios en los cuales emplean alg&uacut=
e;n vers=
ículo en forma alegórica, sac&aacut=
e;ndolo =
de
su contexto, utilizándolo en forma poética para ilustrar su postura[17],
de ninguna manera el autor de dicha expresi&oacut=
e;n supo=
ne
que ese es el sentido del versículo. Ejempl=
os
de esta categoría se encuentran en el tratado Taanit,
página 9, folio a, en el que Rab&iacut=
e;
Iojanán sostiene: “Está escrito: Diezmar; diezmarás,=
es dec=
ir:
diezma y entonces te enriquecerás”. O lo dicho allí tambi=
én con respecto al versículo: “Y les concederé
bendición<=
span
lang=3DES-AR dir=3DRTL style=3D'font-size:14.0pt;font-family:Miriam;mso-asc=
ii-font-family:
"Times New Roman";mso-hansi-font-family:"Times New Roman";mso-fareast-langu=
age:
HE;layout-grid-mode:line;mso-ansi-font-style:italic'> sin límite”<=
span
dir=3DRTL>, dijeron: “hasta que se=
cansen tus
labios de decir basta (pedir un límite)”=
y
así casos simila=
res.
Por lo tanto es inadmisible pensar que toda interpretación dada por los sabios a los versículos b&iacut=
e;blicos
fueron recibidas por ellos de boca de sus ancestros, y estos de boca de sus
maestros, así hasta llegar a Mois&eacut=
e;s, pue=
s de
esta manera piensan los que todavía no alcanza=
ron
la madurez intelectual. Mas en realidad, toda interpretación a cualquier versículo de la Biblia que no este
relacionada con algún fundamento o principio de la fe[18],
como así tampoc=
o se
refieren a alguna ley de los preceptos de la Tora, ten por sabido que tal
interpretación no es algo que ese erudito haya
recibido por transmisión hasta
remontarse a Moisés nuestro maestro[19].
No obstante, encontraras entre estas interpretaciones algunas que responden=
a
criterios racionales y otras no tanto, ya que fueron utilizadas poéticamente o graciosamente, para ilus=
trar
una situación o postura, y para lograr este último objetivo, parafrasean las mism=
as
palabras del versículo con la intención transmi=
tir
la idea de ellos. Otras veces, hay que examinar la frase con detenimiento, =
pues
utilizan la similitud de las palabras del versículo, empero, no se
refieren a su significado literal, sino a algun concepto asociado o insinua=
do
suspicazmente.
&nbs=
p; Es
por eso que puedo permitirme el atrevimiento de decir que no me satisface la
interpretación de Rab&iacut=
e; Iehoshua, secci&oacut=
e;n
“Beshalaj” con respecto al vers&iacut=
e;culo q=
ue
dice: y<=
span
lang=3DES-AR dir=3DRTL style=3D'font-size:14.0pt;font-family:Miriam;mso-asc=
ii-font-family:
"Times New Roman";mso-hansi-font-family:"Times New Roman";mso-ansi-language:
ES-AR;mso-fareast-language:HE;layout-grid-mode:line'> escucho Jetró y vino,…<=
/span> donde se
cuestiona: “¿Que fue lo que escucho Jetró para venir?
Escucho acerca de la guerra contra Amalek y vino”, esta interpretaci<=
/span>ón la hizo Rab&iacut=
e;
Iehoshua basándose en su
razonamiento, no es que lo haya recibido por transmisi&oacut=
e;n, pru=
eba
de ello es que sustenta su opinión diciendo q=
ue
es lo que en la Biblia esta escrito inmediatamente antes del versí Iehoshua, Ra=
bí Eliezer disi=
ente
y sostiene que lo que Jetró escucho fue la revelación del monte Sina&iacut=
e;, aporta=
ndo
pruebas a su opinión. Asimismo encontraras entre las
afirmaciones de los sabios que se inscriben en esta cuarta categoría, las cuales de ninguna manera
constituyen la explicación al versículo citado, sino que son dichos por=
si
mismos y el versículo es sacado de su verdadera expli=
cación para reforzar lo que ese sabio pre=
tendía transmitir en ese momento.
&nbs=
p; Todo
cuanto te explique referente a esta categor&iacut=
e;a, es =
algo
claro que solo el insensato o despistado pueden pensar lo contrario. Resta
agregar que esta categoría puede ser
subdividida en muchos niveles, tantos como el numero
de sabios que las expresan, pues cada uno de los autores lo enuncia acorde =
a su
grado de sabiduría. Debes percatarte de ello.
5ta
Categoría: Son aquell=
as
expresiones de los sabios que denotan un lenguaje de exageración o imaginario como por ejemplo, lo
dicho en el tratado Pesajim, página 62, folio b: “Entre el pri=
mer Azael
y el otro Azael se podría cargar 400 camellos con explicacion=
es
que se han escrito sobre
ellos”, y afirmaron algunos de los exegetas que el primer Azel hace referencia a un versículo y el último Azel se
refieren al versículo que le sigue (es decir dos vers=
ículos consecutivos). Sea cual fuere =
la
explicación que le quisi&eacut=
e;ramos =
dar
a esta expresión, no escapar&iacut=
e;a del
rango de la exageración, pues me
parece inconcebible que se pueda completar la=
carga de
cuatrocientos camellos aun con los comentarios escritos sobre la totalidad =
de
la Biblia, con mayor razón al tratars=
e de
solo dos versículos; por lo tanto se hace obvio que se trata de un
lenguaje exagerado. Ya me han antecedido otros que sostenían de esta
misma manera. Esta categoría es ínfima en comparación =
con
las anteriores, por ser que la mayor parte de sus dichos expresados en forma
exagerada solo se tratan de historias=
y
relatos, tal como te lo expondré=
span> a
continuación.=
span> Esta categoría es ínfima en comparaci&oacut=
e;n
con las anteriores, ya que la mayoría de las expresiones exageradas,
fueron incluidas en los relatos e historias y no en los dichos y refranes de
los sabios.
3. En
cuanto a los relatos e historias que exponen los sabios, se pueden esquemat=
izar
en cuatro categorías:
3.1 Esta
categoría esta compuesta por aquellos relatos que ocurrieron tal y c=
omo
fueron
relatados y fueron escritos, pues eran imperiosos saberlos
para poder extraer de ellos una enseñanza. Esta enseñanza pod&iacut=
e;a
referirse al campo legal, al área de fe, conductas morales o que la citada
historia contenga algún suceso maravilloso, similar a la
categoría expuesta anteriormente, de todas maneras esta categor&iacu=
te;a
a su vez se subdivide en otras cuatro:
3.l.a=
Aquellos relatos de los cuales se
extrae una enseñanza legal, como por ejemplo lo citado en el Tratado
Sucá, página 28, folio a, respecto de quien estaba sentado en=
la Sucá y si bien no estaba por
completo dentro de ella, su cabeza y la mayor parte de su cuerpo estaban de=
ntro
de la Sucá, donde dice:<=
span
style=3D'mso-spacerun:yes'> “Los de la Escuela de Hilel =
le
dijeron a los de la Escuela de Shamai: “Sucedi&oacut=
e; una vez al dirigirse los sabios
pertenecientes a la Escuela de Hilel y los pertenecientes a la Escuela de
Shamai a visitar al erudito Rabí=
span> Iojanan ben Ajorani,
he aquí que lo encontraron con la mayoría de su cuerpo y la
totalidad de su cabeza debajo de la suca, mas la mesa estaba fuera d=
e la
suca, dijeronles los de la Escuela de Shamai, de aquí tienen
prueba, a lo que les respondieron los sabios de la Escuela de Hilel: “=
;si
así has hecho, no has cumplido en tu vida con el precepto de la
suca”.
O como lo relatado en el tratado =
de
Ketubot 94 folio b, donde nos refiere un suceso en el que la madre de Rami =
ben
Jamá, en un documento escrito por la mañana le cede todos sus
bienes a él. En otro documento, escrito por la tarde, figura que le =
cede
todas sus pertenencias a su otro hijo Mor Ukva ben Jamá. Rami, se
presentó delante de Rabí Sheshat el cual decretó que
él (Rami), era el legítimo heredero. Por lo tanto Mor Ukva (el
otro hijo), se presentó en el tribunal de Rabí Najmán
reclamando que a él le pertenece la herencia; concordando con &eacut=
e;l
Rabí Najmán. Al cabo, Rabí Sheshat, se persentó=
en
el tribunal de Rabí Najmán, inquiriéndole en base a qu=
é
le otorgó la herencia a Mor Ukva. Entonces le preguntó
Rabí Najmán a Rabí Sheshat: “-primero,
explícame, señor mío, por qué, usted, Rab&iacut=
e;
Sheshat, concedió la herencia a Rami ben Jamá” a lo que
respondió Rabí Shesha: “-Pues, noté que el docum=
ento
de Rami ben Jama, antecede al de Mor Ukva”, le replicó entonces
Rabí Najmán: “-¿Acaso no sabe mi señor, q=
ue
en dos documentos fechados el mismo día, aquí en Jerusalem, no
hacemos diferencia si uno antecede al otro, a menos que así lo
especifique el mismo documento?”. Entonces, Rabí Sheshat, le
cuestionó: “-Si es así, ¿en base a qué, mi
señor, decretó que pertenece a Mor Ukva la herencia?” Y=
le
contestó Rabí Najmán: “-pues así lo
entendieron los jueces”, Rabí Sheshat declaró:
“-Tambien asi lo entendieron los jueces, al decretar que Rami ben Jam=
a es
el heredero”, a lo que le contestó Rabí Najmán:
“-Dos cosas desfavorecen la postura de mi señor: primero, que =
mi
señor no es juez matriculado y yo si, y la segunda, que mi señ=
;or,
tal como lo expresó, se basó en el razonamiento para dictamin=
ar
la sentencia, y recien ahora, luego que fue revatido ese razonamiento, pret=
ende
sostenerse con el argumento: ‘así lo entendieron los
jueces’”.
Relatos como estos abundan en cantidad.
3.1.b
Corresponden a esta categor&iacut=
e;a
las historias que nos inculcan cualidades morales y<=
/span> éticas, tales como las relatadas en el
Tratado Shabbat, página 30,
folio b, donde dice: “En toda circunstancia debe el hombre ser humilde
como Hilel el sabio, y no pedante como Shamai, tal como lo apreciamos en un=
suceso
que ocurrió con dos hombres, en el que uno le propuso al otro exacerba=
r a
Hilel, mas no lo lograron”. La enseñanza extra&iacut=
e;da de
aquel suceso es que se debe i=
mitar
a Hilel acorde a las posibilidades de cada uno, pues aquel sabio no se enfado ni se inm=
uto
ante los agravios de esos dos hombres vulgares, esa es una cualidad muy
altruista. Hay muchas de este tipo de historias en=
span> el Talmud.
3.1.c
&nbs=
p; Este
nivel esta conformado por aquellos relatos en los que se extraen de ellos
nociones y principios de la fe, tal como lo expresa en el Tratado Taanit,
página 23, folio a, donde cita: “Ocurri&oacut=
e; cierta vez que le pidieron a Joní Hameag=
uel:
‘Reza para que llueva’, a lo que les respondió: ‘pongan a
resguardo de la lluvia los hornos que se usan para Pesaj’[20]
=
luego =
rezó,
mas no llovió, acto seguido, hizo un circulo y se p=
aro
dentro de él y dijo: ‘Soberano del universo, tus hijos posan s=
us
ojos sobre mí, etc.’” Este episodio concreto, nos lega u=
na
profunda enseñanza acerca de la verdadera fe, aque=
lla
en la que Dios escucha las suplicas de sus servidores y les responde en
momentos de angustia, tal como versa (Deuteronomio 4:7): “¿Y q=
ue
otro gran pueblo tiene a Dios tan cerca, como el Eterno nuestro Dios, atent=
o a
todas nuestras suplicas?” , o tal como lo expresa el profeta
(Isaías 58:9): “Entonces llamaras y el Se&ntild=
e;or te
responderá”, y dice (Salmos 91:15) “Me invocaran y les
responderé” Otro caso similar, encontrarás=
en
el Tratado Taanit, página 20, folio a: “Cierta vez
ascendió el pueblo de Israel en peregrinaci&oacut=
e;n haci=
a Jerusalem
y no tenían agua para bebe, entonces fue Nakd=
imon
ben Guerión… por=
eso
fue llamado Nakdímón, pues el sol se puso a ca=
usa
de e1[21];
y ejemplos como este abundan en el Talmud.
3.l.d=
&nbs=
p; Se
inscriben en esta clase aquellos acontecimientos que se plasmaron por escri=
to
debido a lo extraño y sorprendente del evento, tal com=
o se relata en el tratado Iomá, página 83 =
folio b: en un suceso en el cual =
las
deducciones de Rabí Meir lo ayudo a intuir de qué tipo de per=
sona
se trataba aquel posadero y tomar precaución. Cierta vez Rabí
Meir junto con Rabí Iehudá y Rabí Iosé estaban
viajando y debieron pasar la noche en una hostería. Rabí Meir
solía poner mucha atención en los nombre de las personas,
mientras que sus compañeros no lo hacían. El nombre del dueño de la p=
osada
le despertó sospechas a Rabí Meir, puesto que lo relaciono con
palabras similares de un pasaje bíblico, el cual presagia malos
acontecimientos. Por lo tanto Rabí Meir, no confió sus bienes=
a
aquel hombre, mientras que sus compañeros, no hicieron caso de ello.=
Al
final este hombre les robo las pertenencias a Rabí Iehudá y
Rabí Iosé, mientras que Rabí Meir, conservo sus bienes=
por
haber desconfiado de aquel hombre. He aqu&iacut=
e; que este suceso no se compuso sino p=
ara
demostrar la sabiduría de Rabí Meir.
<=
span
lang=3DES-AR style=3D'font-size:12.0pt;mso-bidi-font-size:14.0pt;mso-ansi-l=
anguage:
ES-AR;mso-fareast-language:HE;layout-grid-mode:line;mso-no-proof:no'>
&nbs=
p; Y
así con los
casos similares, pues los relatos de esta naturaleza proliferan en el Talmu=
d,
especialmente en el tratado Guitín; no obstante, te percataras de que
los relatos pertenecientes
&nbs=
p; A
esta categoría, los exegetas extraen otras ense=
span>ñanzas de ellos las cuales pretenden
insertarse en alguna de las tres clases que anteceden a esta. No obstante, =
esta
cuarta clase, merece ser considerada como una más, además de =
las
tres anteriores, por lo que he expuesto hasta aquí.
3.2 Comprenden esta categoría, las narraciones de sucesos que
ocurrieron en sueños, mas fueron relatados en un lengu=
aje
sencillo y popular, (sin especificar que se trataba de un sueno), pues era =
algo
tan obvio que ninguna mente sana supondr&iacut=
e;a que
ocurrió en la realidad. Ejemplos de esto es lo relatado en el trat=
ado
Berajot, pagina7, folio a: “dijo rab&iacut=
e;
Ishmael[22]:
-Ocurrió cierta=
vez
en Yom Kipur, al ingresar en el Santo Sanctorum para realizar la ofrenda del
incienso, divise al Soberano del Universo, posado majestuosamente sobre el
trono excelso y sublime... etc.’, y as&iacut=
e;
existe una prolifera lista de historias similares; asimism=
o,
abundan los relatos en los que se describen encuentros con profetas[23]
y el consiguiente dialogo con ellos, extrayendo de ese suceso grandes
lecciones, En esta categoría se inscrib=
en
también todos aquellas historias que tienen
como epicentro la aparición de<=
span
dir=3DRTL> “Shedím”[24].<=
/span><=
span
dir=3DRTL> Todo aquel que incursiona en forma esporádica en las exposiciones de los sabi=
os
pertenecientes a esta categoría,
desconcertado, supondrá=
span> que ta=
les
eventos sucedieron en la vida real, tal y como est&aacut=
e;n
descriptos literalmente. Esta errónea conjetur=
a,
lo conducirá a razonar y creer en cosas imposibles=
de
ser, adquiriendo una cosmovisión de la realidad, muy distante de la
correcta, mas todo esto le acaecerá a caus=
a de
sus escasos y pobres conocimientos de la realidad y la naturaleza de las co=
sas,
como así tambi<=
/span>én de su exigua noción de la dial&eacut=
e;ctica y
forma de expresarse de los sabios, los cuales exponen con palabras simples y
sencillas, temas arduos y complejos[25],
pues ese es el estilo de expresarse de los eruditos, tal como lo especifico=
mi
padre y maestro en la Guía de los
Perplejos, tercera parte, capítulo cuarenta y seis.
3.3 Esta
categoría esta conformada por aquellas historias que sucedieron en la
realidad, solo que fueron relatadas en forma de enigma y alegoría, al<=
span
lang=3DES-AR dir=3DRTL style=3D'font-size:14.0pt;font-family:Miriam;mso-asc=
ii-font-family:
"Times New Roman";mso-hansi-font-family:"Times New Roman";mso-fareast-langu=
age:
HE;layout-grid-mode:line'> punto tal de
quedar opacado su verdadero sentido a la mayor&iacut=
e;a de l=
os
hombres, a no ser que se dedique a ahondar, sumergi&eacut=
e;ndose =
en
la profundidad de la erudici&oacut=
e;n de e=
se
episodio. De esta forma, el instruido captara de inmediato el mensaje de las
narraciones incluidas en esta clasificaci&oacut=
e;n,
contemplando la excelencia y esplendor de estos pasajes, como así tambi=
én, aquellos aspectos que su dificult=
ad y
profundidad permanecen invulnerables para las mentes de los insensatos. No
obstante lo complejo del tema, igualmente se las inculca al vulgo, aunque
desatinadamente interpreten literalmente estas alegor&iacut=
e;as, em=
pero
aquel que sea poseedor de una mente sagaz, conocedor de la realidad y la
naturaleza de las cosas, comprenderá cabalm=
ente
dicho enigma y lo develara a los demás.
&nbs=
p; Ejemplos
de esta categoría se encuentran en el tratado Sucot,
página 53, folio a, donde nos relata: “Ci=
erta
vez el rey Salomón encontr&oacut=
e; al ángel de la muerte entristecido y cab=
izbajo;
entonces el rey lo indagó sobre el motivo de su angustia, a lo que e=
l ángel de la
muerte respondió: -he aquí que se me ha encomend=
ado
tomar las almas de los dos sirvientes que=
están delante de ti- inmediatamente el r=
ey
Salomón ordenó a aquellos sirvientes
que se dirijan a la ciudad de Luz (para salvarse de la muerte), pues allí la gen=
te
vivía hasta muy entrada la ancianidad. Al
ingresar los sirvientes a la ciudad de Luz, all&iacut=
e;
mismo murieron. Al día
siguiente, nuevamente el rey Salomón se t=
opa
con el &aacut=
e;ngel d=
e la
muerte, esta vez se encontraba gozoso y rebosante; al inquirir el motivo de=
su
regocijo, el &aacut=
e;ngel d=
e la
muerte le respondió: -exactamente al sitio en donde me hab=
ía sido encomendado que allía tomar las almas de aquellos dos, hac<=
span
lang=3DES-AR style=3D'font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:"Times New Roma=
n";
mso-ansi-language:ES-AR;mso-fareast-language:HE;layout-grid-mode:line;
mso-no-proof:no'>ía all&iacut=
e;
los has enviado-, fue en ese momento en que sentencio el r=
ey
Salomón: “Hacia donde el hombre debe=
ir,
sus pies lo conducen hasta allí” Cualqu=
ier
mente sana, se percatara de lo lejano de la realidad que se encuentra el
sentido literal de esta exposición. A mi
entender, la esencia de lo narrado en esta historia ciertamente habr=
ía ocurrido en la vida real, me refie=
ro a
que el rey Salomón, se habr&iacut=
e;a
percatado que aquellos dos sirvientes est=
aban
al borde de la muerte, probablemente por alguna enfermedad que los arremeti=
ó o alg=
ún otro asunto por el estilo; es ento=
nces
cuando el rey Salomón trata de ayudarlos para que no mue=
ran,
así los envía a otra ciudad con mejores condicio=
nes[26]
y de esa manera procurar que se curen, empero ocurri&oacut=
e;
que fallecieron en aquella tierra de la cual pensó
Salomón que all&iacut=
e;
sanarían, mas dist=
inta
había sido la voluntad de Dios, ante qui=
en
nada
ni nadie se oculta ni escapa; es por ello que expresó el rey
Salomón: “Hacia donde. etc.” El resto del relato, f=
uera
de lo que explique, es citado para darle entramado a la narración y para poder establecer la analog<=
/span>ía; no obstante, si se abo=
rda
un análisis más exhaustivo de cada
palabra de las historias que se inscriben en esta categoría, probablemente, halle sentido a ca=
da
una de las expresiones allí=
span> expues=
tas,
sacando a luz la sabiduría que se esc=
onde
detrás de esa frase, mas no es mi intenci=
ón extenderme aqu&iacut=
e;
en este tema[27].
4. No te
sorprenda el hecho de que las historias y relatos de los sabios,
mayoritariamente, se traten de metáforas o
alegorías que no se refieren a su sentido
literal, pues esos mismos sabios interpretaban y explicaban los vers=
ículos de los profetas aleg
Encontraras en el mismo Talmud, una trascendente cita que
irradia más luz sobre este tema, es decir, notaras plagad=
o de
metáforas y alegor&iacut=
e;as a la
mayoría de los aforismos y reseñas =
de
los sabios, esta cita se encuentra en el tratado Iruvín, pági=
na
63, folio a, en la cual un alumno del ilustre maestro Rabí El
&n=
bsp; En
cierto aspecto, esta cuarta categoría de l=
as
historias o hechos de los doctos, se asemeja un poco al segundo nivel de los
dichos de los sabios, en el aspecto que ambos se trata de
temas complejos y confusos los cuales no son propios revelarlos al vulgo[29],
es por eso que los expresaron por medio de par&aacut=
e;bolas =
y fábulas, mas tu, debes saber y conocer
esta técnica. Por lo tanto debes prestar
especial atención antes de explicar o interpretar
historias o anécdotas de los eruditos, discernir si
ellas ocurrieron en la realidad, o si ocurri&oacut=
e;
en un sueno o si se trata de una alegoría o met&aacut=
e;fora. =
Esto
te será una herramienta de gran ayuda=
para
aclarar tus pensamientos cuando te sientas perplejo y turbado ante la extra=
ñeza de la cita.
&n=
bsp; Se
hace imperioso que sepas, que es factible que te topes con afirmaciones de =
los
doctos las cuales se inscriban en dos o más de las categorías enumeradas y como esta hay otros
casos similares. Muestra de alguna anécdota que este compuesta por t=
res
categorías distintas es la que en el mismo
tratado se relata a continuaci&oacut=
e;n de lo
que hemos citado: “Al escuchar lo sucedido a Rab&iacut=
e;
Eliezer, también Rab=
í Iehoshua com=
enzó a predicar
acerca del ‘Maase Mercaba’ se formo el arco iris y los
ángeles celestiales se amontonaron pa=
ra
escucharlo... Dijo Rabí=
span> Iojan&=
aacute;n
ben Sacai: -Dichosos los ojos que lo vieron, he visto en sueno que fuimos
convocados al monte Sinaí=
span> y una =
voz
celestial resonó dicien=
do...”
Abiertamente percibirás que la pri=
mera
parte del relato corresponde a la primer categor=
ía, cuando Rab&iacut=
e;
Iojanan le dice lo que vio en sueños, corresponde a=
la
segunda categoría y lo que narra acerca de los
ángeles, esto se inscribe en la cuarta
categoría. In&uacut=
e;til es=
que
demandes de mí explicarte más profundamente esto, pues ello
implicaría revelarte complejos, impenetrables=
y
reservados secretos de la Tora, y ya nos hemos extendido demasiado en el te=
ma,
debelándote lo oculto más de la cue=
nta.
No obstante, hemos derramado luz sobre aquellos pasajes en los que, aun a l=
os
ojos de los más entendidos e iluminados, se hospedaba la duda, por e=
so
puedo afirmarte que con la división en categor=
ías y niveles de las histor
Para Finalizar, me resta sugerirte a ti, bendecido de Dios,
que tengas este tratado como sello en tu coraz&oacut=
e;n y co=
mo
señal frente a tus ojos y te sea como<=
span
lang=3DES-AR dir=3DRTL style=3D'font-size:14.0pt;font-family:Miriam;mso-asc=
ii-font-family:
"Times New Roman";mso-hansi-font-family:"Times New Roman";mso-ansi-language:
ES-AR;mso-fareast-language:HE;layout-grid-mode:line'> preámbulo y formula para todo lo que tus=
oídos escuchen o leas al respecto sobre
los aforismos y fábulas de los sabios, y te ser=
á de gran utilidad, entonces serás de los conocedores de la verdad y =
de
los que en ella meditan, no como los que contra=
riamente,
se encaminan detrás de las vanidades y tinieblas. Que
Él, enaltecido por sobre todo, con Su misericordia, dirija tus pasos=
por
el camino de la verdad y te conduzca por Sus senderos. Sea Su glorioso
Nombre bendecido, amen.
[1] Fábulas, estud=
io
aleg.
[2] No es que el autor esté negando la providencia divina que poseen los sabios y
piadosos sino que está
estableciendo una necesaria diferencia entre la providencia a que estaban
sujetos los profetas y la que les acaece a los que están en un nivel
inferior a éste, es decir
los sabios y justos, como así tambi<=
/span>én con =
los
que se encuentran en un rango menor aun.
[3=
] Es decir, que no lo aceptaban meramente porque proven&iacu=
te;a
de un erudito, sino porque lo comprovaron y estaban convencidos que era
verdadera
[4] Ver ta=
mbién R.
Sherira Gaon y R. Hai Gaon en sus responsas donde afirman: nuestros sabios =
no
eran mías, por lo t=
anto
no es que nos esta vedado
apartarnos de lo que afirmaron al respecto, ya que lo que expresaron=
lo
dijeron en base a un análisis y recopilación de l=
os
conocimientos de la época.
[5] Donde =
Maimónides se explaya acerca de las
conductas correctas con respecto a las comidas.
[6] Sino q=
ue
debemos analizar cada dicho en particular, tal como dice el Talmud:
"Acepta la verdad de boca de quien la dice, no importa quién sea el que la dice." (Si es
verdad, escúchala<=
span
lang=3DHE dir=3DRTL style=3D'mso-ansi-font-size:9.0pt;font-family:Miriam;ms=
o-ascii-font-family:
"Times New Roman";mso-hansi-font-family:"Times New Roman";mso-fareast-langu=
age:
HE;layout-grid-mode:line'>(
[7] por lo
tanto inobjetable.
[8] Es dec=
ir
que durante el día el sol se desplaza de Este a Oeste=
por
debajo de la esfera celeste y por eso es visible, y por la noche retoma a su
punto de partida trasladándose de Oes=
te a
Este pero no lo vemos porque este desplazamiento lo hace por sobre la esfera
celeste.
[9] Es dec=
ir,
de dón por debajo=
de
la tierra, es decir la circunva=
la.
[10] Al ser=
que
el sol pasa por debajo de la tierra es el causante que los manantiales est<=
/span>én mas =
cálidos =
por la noc=
he
[11] Ver Gu=
[12] En el
futuro que presagio en el versículo anterio=
r.
[13] Por es=
o es
que dice: “hará una ronda”.
[14]=
span> Conjuto=
de
versiculos que contienen profundos principios de fe y amor a Dios, Deuteron=
omio
6:4-9.
[15]=
span> Es deci=
r, que
es un deber del hombre, “debe” imperativamente sobreponer su bu=
en
instinto al mal instinto.
[16] Una de las trece reglas hermenéuticas que
utiliza el talmud, para estudiar la Torá
[17]=
span> Ver Guía de l=
os
Perplejos III parte capitulo 43 ¿??????
[18]=
span> Enumerados en los trece principio=
s de
fe.
[19]=
span> En cuyo caso implicaría que =
dicha
explicación se inscribe
dentro del rango de “inobjetable”=
.
[20]=
span> Para que no se estropeen con la
lluvia.
[21]=
span> En hebreo el vocablo para expresar que el sol se puso se =
dice: “nikava”
[22]=
span>
[23]=
span> Como por ejemplo cuando cierto sa=
bio relata
que se le apareció el profeta Eli
[24]=
span> Este es un termino de difícil comprensi&oacut=
e;n, mientras que muchos exegetas consideran que los ~hedím'-' son criaturas diabólicas, peligrosos duendecillos; otros mas racionalist=
as
como Rambam, sostienen que tales criaturas solo
existen en las visiones o sueños. Por Otro lado, Maimonides se refiere a todo aquello que es definido con el
termino de
“Shed”
(Véase More Neb=
ujim
primera parte final del capítulo 7=
)
[25]=
span> Ver Rambam introducción al
Capitulo Jelek
[26]=
span> Ya sea un mejor clima, etc.
[27]=
span> Para indagar mas sobre este tem=
a ver
introducción a la Gu&iacu=
te;a de los Perplejos.
[28]=
span> Pues no necesitaría
semejante advertencia si no fuera común que =
los
sabios se expresen en forma alegórica=
span>.
[29]=
span> Pues a causa de sus limitados conocimientos y capacidad, no
los comprenderá, mas aun los conducirá a la
confusión.
[30]=
span> Termino con la que se denomina a los pasajes mas ocult=
os y
metafísicos de la Tora.
[31] Los Caraim<= /span> eran una secta que pretend&iacut= e;an estudiar la Tora literalmente = sin aceptar ninguna otra explicación que la enunciada textualmente en la Biblia.
[32]=
span> Es deci=
r, que
las erróneas interpretaciones a las que él mismo arribó=
;,
son realmente lo que los sabios quisieron decirm cuando en realidad no es
así.