Si tuvimos los ojos cerrados un cierto tiempo,
y luego los abrimos donde hay una fuerte iluminación,
seguramente sentiremos una molestia automática,
un ardor que nos hará pestañear,
entornaremos nuevamente la mirada,
como buscando el refugio en las penumbras,
en la negación,
en la desconexión con la realidad.
Si apreciamos el ver, nos acostumbraremos en la medida de lo posible
y no permitiremos a las sombras, la ignorancia, el caos, ganar nuevamente terreno.
Esto aplica tanto a la mirada material, orgánica,
como a la mental.
Bien podemos preguntar: ¿qué me motivó a enceguecerme originalmente?
Fotofobia espiritual, y mientras mayor sea la fuente de luz, mayor será el malestar.
Es señal de visitar al profesional de la salud espiritual.
Gracias
En la Introducción de Moré Nebujim, Rambam dice algo importante al respecto: «No imagines que hay alguno de nosotros que entienda totalmente estos arduos problemas; antes bien, sólo de vez en cuando brilla la verdad tan clara como la luz del día, y entonces, nuestra naturaleza y hábito corren un velo sobre lo que percibimos, y volvemos a la oscuridad, casi tan densa como al principio. Pertenecernos al linaje de los que todavía se hallan en las profundas oscuridades de la noche, siquiera de vez en cuando contemplen el resplandor de un relámpago. Para algunas, los resplandores y relampagueos se suceden rápidamente, corno si fuera una luz continua, y su noche es clara como el día. Este grado alcanzó el Profeta Moisés, el más grande de todos, a quien Dios dijo: «En cuanto a ti, estate aquí conmigo» (Devarim 5: 31); y de quien se ha escrito que «la piel de su rostro resplandecía», (Shemot 24: 29). Hay quienes perciben el resplandor profético a largos intervalos, y a esta categoría pertenecen los más de los Profetas. Hay, en fin, quienes sólo de vez en cuando y raramente contemplan el relámpago; otros, ven iluminada su tiniebla, no por resplandor alguno, sino por una especie de transparencia como de cristal o de ciertas substancias que brillan durante la noche; y para ellos, ora fulgura la luz, ora se desvanece, corno si fuera «la llama de una espada giratoria». Los grados de perfección de los hombres varían conforme a estas diferencias. De los que jamás vieron la luz, ni un solo día, y caminan en perpetua oscuridad, ha sido escrito, «ellos no conocen, ni comprenderán; andan en tinieblas» (Tehilim 82: 5), y en otro lugar, «y ahora los hombres no ven la luz que brilla en el cielo» (Iov 36: 21)».
gracias.
y estan los q dolidos por la LUZ regresan a la oscuridad del EGO.
si abeses la verdad duele.
puede dar ejemplos, por favor? gracias
¡Deslumbrante! resulta la luz al abrir los ojos a media noche en un lugar que normalmente esta sin iluminación, si repentinamente percibimos un faro brillante que apunta directamente hacia nosotros, a menos que sepamos que esa luz se encuentra allí, no estaremos preparados para prevenirnos de su resplandor, seremos agredidos por ella, en contra parte, si de algún modo nos enteramos de su presencia, estaremos , más que listos para que no nos tome por sorpresa e incluso utilizar la abundante iluminación para caminar sin tropiezos como nos sucede en la oscuridad.
No solamente podemos prevenir el caer en el manto de las tinieblas y alistarnos para permanecer de forma agradable ante la luz que al iluminarnos también nos guía. Hay que entender que si es una luz, tal como sucede con los planetas, no todos están preparados para soportar la posición en que se encuentran, Mercurio por ejemplo, sucumbe ante el calor ardiente del sol, venus no puede librarse de el, la tierra está a la distancia correcta para no solamente estar cómodo sino que además puede albergar vida, los planetas mas alejados tampoco pueden hacer lo mismo, estos están tan alejados que el calor vital no es suficiente para que albergar la vida que se pudiera generarse eventualmente. De la misma manera sucede con nosotros, estamos expuestos a la luz y reaccionamos de maneras distintas a ella, unos somos tierra, otros son venus o mercurio, algunos otros marte o los demás planetas, que aunque no sean la tierra, alguna función cumplen al esta allí, respecto de la luz del sol.
La luz que nos ilumina el camino, debe ser la correcta, ya que su falta o exceso resulta en algún daño, demasiada quema, poca no es suficiente, debemos también entender que para poder ser guiados, debemos ser capaces de asimilar esa luz, si no nos preparamos correctamente o asumimos lugares que no son los adecuados, tal vez no tengamos oportunidad de recoger en nosotros las enseñanzas y las guías correctas que emanan de la luz que este frente a nosotros, el velo de las tinieblas de la ignorancia o la soberbia podría nublar nuestros ojos y aun teniendo el bosque frente a nosotros, los arboles no nos dejarían verlo, debemos ser y formarnos adecuadamente para contener esa luz de enseñanza, ese cumulo de cosas buenas que llegan hacia nosotros, siempre colocados en el lugar correcto, el que nos corresponde y no querer ser tierra, si es que somos pluton o mercurio, nuestro lugar está ahí, ocupemoslo y disfrutemos todo lo que nos brinda estar en esa posición, Saludos querido Moré.