💫💚🌿 Unámonos y crezcamos juntos como personas y comunidad 💫💚🌿

YR Por Rav Yehuda Ribco
28/09/2023 3 min de lectura
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Torá Viva y Sabiduría Aplicada a la Vida

💫💚🌿 Unámonos y crezcamos juntos como personas y comunidad 💫💚🌿

Por Rav Yehuda Ribco • 28/09/2023 • Material de estudio para la mesa de Shabat

Querida comunidad:
Hoy quiero compartir con ustedes una hermosa enseñanza que nos brindan las cuatro especies durante la festividad de Sucot. Cada una de estas especies, o sus hojas, se asemeja a diferentes partes del cuerpo humano: el lulav representa la columna vertebral, el hadas simboliza el ojo, la aravá representa la boca y el etrog representa el corazón.

Esta conexión entre las especies y nuestras partes del cuerpo nos enseña una poderosa lección: al unir estas especies en cumplimiento de la mitzvá, expresamos nuestro deseo de consagrar todo nuestro ser al servicio de Dios. Pero también podemos aplicar este mensaje a nuestra vida diaria como individuos y como comunidad.

Como personas, cada uno de nosotros tiene fortalezas y habilidades únicas, representadas por estas partes del cuerpo. Al unirnos y trabajar juntos, complementando nuestras fortalezas individuales, podemos alcanzar un crecimiento y una plenitud aún mayores. Al igual que las especies se combinan para formar un todo armonioso, nosotros también debemos unir nuestras capacidades y dones para construir una comunidad sólida y vibrante.

Al unir el lulav, el hadas, la aravá y el etrog, estamos expresando nuestra voluntad de ser completos y holísticos en nuestra relación con lo divino. Esto nos invita a considerar cómo podemos aplicar esta enseñanza a nuestra vida comunitaria. Al unir nuestros esfuerzos, talentos y pasiones, podemos construir una comunidad fuerte y unida, donde cada miembro se sienta valorado y contribuya al bienestar colectivo.

Es en este espíritu de unidad y servicio que podemos crecer como personas y como comunidad. Al consagrar todo nuestro ser, al igual que las cuatro especies, al servicio de Dios y al bienestar de los demás, nos convertimos en agentes de cambio positivo en el mundo que nos rodea.

Les animo a reflexionar sobre cómo podemos aplicar esta enseñanza en nuestra vida diaria. ¿Cómo podemos unir nuestras fortalezas individuales para construir una comunidad más fuerte y solidaria? ¿Cómo podemos consagrar todo nuestro ser al servicio de Dios y al bienestar de los demás?

Recordemos que cada uno de nosotros tiene un papel importante que desempeñar en esta comunidad. Nuestras acciones, incluso las más pequeñas, pueden tener un impacto significativo en el crecimiento y el florecimiento de nuestra comunidad.

¡Unámonos, crezcamos juntos y sigamos inspirándonos mutuamente en nuestro camino espiritual y comunitario!

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ACERCA DEL AUTOR

¿Quién es el Rav Yehuda Ribco?

Más de 4 décadas dedicadas a la enseñanza y difusión de la Torá viva, la ética judía, el pensamiento auténtico y la psicología espiritual aplicada a la vida cotidiana. Es autor de la monumental traducción moderna y completa del Tanaj al español latinoamericano (disponible en la inmensa biblioteca de Sefaria y en la app de Tanaj de SerJudio).

1 Comentarios en este estudio

  1. Interesantes palabras dirigidas a la comunidad judía, lástima que no vayan respaldadas por los hechos. Y es que los judíos del mundo entero nunca han estado unidos desde que ocurrió la Diáspora (sólo cuando tuvieron un rey que les infundió ánimos como colectividad sagrada que debía honrar a Dios hicieron cosas maravillosas como la construcción del Templo de Jerusalén por el sabio rey Salomón). No se puede esperar gran cosa de un pueblo que rechazó la Torá de Dios para seguir las costumbres y creencias de las naciones vecinas, que tanta envidia les tenían (ya se sabe, por aquello de ser el pueblo elegido). Vale la pena releer con atención las advertencias contenidas en los capítulos 26 del libro de Levítico y 28 del libro de Deuteronomio para darse cuenta de lo insensatos que fueron los antepasados de los judíos actuales al menospreciar estupidamente las enseñanzas de su Dios. Después de lo mucho que tuvo que aguantar Dios (y Moisés) para sacarlos de Egipto y traerlos al monte Sinaí a través del desierto, haciendo milagro tras milagro, entregándoles la Torá, sellando un pacto de mutuo entendimiento, van los hebreos y la pifian estrepitosamente abandonando a su señor Dios para contaminarse con ritos paganos de naciones extranjeras de la época.

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