(Deben incluir en todos sus mensajes para
nosotros su nombre y apellidos completos, edad, profesión o actividad, el nombre de la ciudad y país donde vive.
Si falta alguno de estos datos, probablemente su email no sea respondido de
ningún modo.)
Shalom.
Gracias por participar.
Es muy delicada la situación que usted
plantea, y desde la lejanía me es aún más difícil poder aconsejar con
certeza.
Por tanto, le ruego que tome las palabras que le dará a continuación con
extrema cautela y atención.
Usted me dice que la situación, aparentemente,
se generó a partir de las denuncias de una persona que padece trastornos
mentales, y que por lo tanto en ocasiones (de mayor o menor
duración) no está ejerciendo control voluntario sobre sus actos y
palabras.
Y que ahora, algunos de los que fueron involucrados en la novela fantaseada
desean sinceramente reconciliarse, pedir perdón y darlo y recibirlo.
¿No le parece que la paz bien vale el esfuerzo
de arriesgarse a perdonar sinceramente?
¿No le parece que el hijo de su esposa no actúo de mala fe, por
maldad; sino esclavizado por su dolencia espiritual? Por lo que me cuenta,
así parece que fuera.
Y si bien el perdón debe ser generoso y veraz,
no tiene porqué ser ingenuo; y mucho menos aparente.
Es decir, no sería lo más aconsejable fundirse en un abrazo y hacer de
cuenta que la confianza y el respeto jamás se resquebrajaron, y que
"todos somos amigos".
Lo mejor, me parece, es que con madurez se sienten amablemente
(con aquellos que estén mentalmente capacitados para hacerlo)
para expresar sus puntos de vista, sus penurias del pasado, sus
recelos por el futuro, sus cuentas pendientes, sus opciones para reencontrar
el sendero de la armonía familiar.
Y luego, empezar el lento y pausado trabajo de construir la confianza y la
proximidad.
Me supongo que será un largo camino, con
altibajos, con sufrimientos aguardando hacer su presa diaria, y con alegría
y regocijo. Pero ¿no vale la pena arriesgarse para construir la paz en el
seno de la familia?
Quizás puedan precisar en principio los
servicios de un mediador imparcial, algún técnico en consejería, algún
clérigo, etc., alguien que los oriente a la par que ayude a contener los
desbordes que sin dudas están agazapados para ocurrir.
Les deseo éxitos en la dura empresa de forjar
la paz, y cuenten conmigo en lo que humildemente les pueda servir.
Si mi modesto trabajo aquí presentado le ha sido de
bendición, no
olvide que este sitio y su autor se mantienen gracias a Dios, que en parte
canaliza Su bondad a través
de la colaboración económica de
los lectores.
No cierre su mano, y abra
su corazón bondadoso para ser parte de la Obra del Eterno.
Que el Uno y Único Dios bendiga a quienes le
son fieles servidores,
y que
sepamos construir Shalom, Iebarejejá H’.
Yehuda Ribco
comentario@serjudio.com?subject=Rap1994
Inicio |
Arriba |
Más Respuestas
|
Reglas para los e-mail
![]()
©2003
Yehuda Ribco,
Montevideo, Uruguay.
Todos los derechos son propiedad de sus autores.
___Queda
terminantemente prohibido el uso de estos textos para fines de idolatría:
falsos-judíos mesiánicos abstenerse de utilizar la información para
embaucar___
¿Deseas dejar un comentario o formular una pregunta?
Inicia sesión con tu cuenta de SerJudio.com o regístrate gratis en 1 paso para participar en la comunidad y compartir tus reflexiones.