(Deben incluir en todos sus mensajes para
nosotros su nombre y apellidos completos, edad, profesión o actividad, el nombre de la ciudad y país donde vive.
Si falta alguno de estos datos, probablemente su email no sea respondido de
ningún modo. Presten atención a las
REGLAS,
gracias.)
Shalom.
Gracias por participar.
David querido, preguntas similares ya hemos
respondido anteriormente, por lo cual no es oportuno que lo vuelva a
responder.
Pero, dada la urgencia en el tono de su misiva, se la respondo brevemente
ahora.
Si sus padres se oponen a que usted se
convierta a judío, la razón está de parte de ellos, y usted debe hacerles
caso en ESTE asunto.
Aunque le dé mucho pesar, aunque usted considere que sus padres están siendo
injustos y ciegos de horizontes con usted y sus proyectos saludables de vida
y trascendencia.
En todo caso, usted puede argumentar con ellos, siempre manteniendo el
debido respeto y consideración por sus padres y mayores.
Argumentar con paciencia, ternura y firmeza, exponiendo con calidad y
calidez las razones y motivos que lo impulsan a crecer espiritualmente
convirtiéndose al judaísmo.
Es muy probable que en algún momento el amor de sus padres por usted
(y el suyo por ellos) logrará romper la coraza
intelectual y espiritual que ellos cargan, producto de la crianza en la
ceguera de la fe religiosa.
Ahora, si la orden de sus padres es de que
usted no cumpla con los mandamientos que Dios ha dado a los gentiles para
que cumplan (los siete mandamientos noájidas, con sus
derivados normativos), entonces, es su obligación respetuosamente
desconocer la orden de sus padres en ESTE asunto.
Pues, la autoridad de Dios antecede cualquier autoridad humana.
Y si sus padres tenazmente rechazan su postura de servir a Dios, tal como Él
manda, entonces es su deber luchar con todas las armas
(legales y apropiadas) para independizarse y poder llegar a ser quien
usted puede ser como siervo fiel de Dios.
También en esta cuestión es importante saber dialogar, conversar, convencer
pero no vencer, pues no es una guerra de enemigos, sino una batalla de usted
por crecer y por liberarse y liberar a sus queridos padres de la pesadísima
esclavitud que la religión les ha impuesto.
¡Ánimo y valentía, mi joven conquistador, que
la Tierra Prometida está ante usted!
Antes de despedirme, un recordatorio:
¿Ya ha colaborado con
nuestra tarea sagrada?
Que el Uno y Único Dios bendiga a quienes le
son fieles servidores,
y que
sepamos construir Shalom, Iebarejejá H’.
Yehuda Ribco
comentario@serjudio.com?subject=Rap2190
Inicio |
Arriba |
Más Respuestas
|
Reglas para los e-mail
![]()
©2003
Yehuda Ribco,
Montevideo, Uruguay.
Todos los derechos son propiedad de sus autores.
___Queda
terminantemente prohibido el uso de estos textos para fines de idolatría:
falsos-judíos mesiánicos abstenerse de utilizar la información para
embaucar___
¿Deseas dejar un comentario o formular una pregunta?
Inicia sesión con tu cuenta de SerJudio.com o regístrate gratis en 1 paso para participar en la comunidad y compartir tus reflexiones.