Efrayim Yosef
País: Táchira, Venezuela
Deben incluir en
todos sus mensajes para nosotros su nombre y apellidos completos, edad,
profesión o actividad, el nombre de la ciudad y país donde vive. Si falta
alguno de estos datos, probablemente su email no sea respondido de ningún
modo. Presten atención a las
REGLAS,
gracias.)
Shalom,
gracias por escribirme.
"Los hijos de los profetas dijeron a
Eliseo: -He aquí que el lugar en que habitamos contigo es demasiado estrecho
para nosotros.
(2) Permite que vayamos al Jordán, que tomemos de allí cada uno un tronco y
que nos hagamos allí un lugar donde podamos habitar. Él dijo: -Id.
(3) Luego uno dijo: -Por favor, dígnate venir con tus siervos. Y él
respondió: -Yo iré.
(4) Entonces fue con ellos; y cuando llegaron al Jordán, cortaron los
árboles.
(5) Pero sucedió que cuando uno de ellos estaba derribando un tronco, se le
cayó el hierro del hacha al agua, y dio voces diciendo: -¡Ay, señor mío!
¡Era prestada!
(6) El hombre de Elokim preguntó: -¿Dónde cayó? Le mostró el lugar. Y él
cortó un palo, lo echó allí e hizo flotar el hierro.
(7) Entonces dijo: -Tómalo. Y él extendió la mano y lo tomó."
(2 Melajim / II Reyes 6:1-7 )
Es tristemente habitual que aquellos que han
alcanzado cierto estatus (económico, social, etc.)
desechen a aquellos que considera inferiores de categoría.
Al comportarse así, despectiva y altivamente, el individuo solamente está
demostrando su insignificancia espiritual, su escaso valor como persona, que
solamente se siente valiosa mediante la demostración de sus posesiones
materiales (dinero, relaciones, poder, fuerza, etc.).
Por otra parte, la persona verdaderamente
espiritual, y verdaderamente grande, es aquella que sin obstar su
situación material (es decir, ni repudia su riqueza-poder, ni
deplora su pobreza-debilidad), siempre tiene el respeto y atención
necesaria para su prójimo, sin importarle su condición social, intelectual,
etc.
Tal como aprendemos del profeta Elisha, que
era uno de los grandes, una verdadera eminencia, un líder de multitudes, un
consejero de reinos, un maestro de maestros,
y sin embargo,
tiene el tiempo, energía, voluntad e interés
para ayudar a un pobre hombre que ha perdido un hacha que no era propia.
Y su ayuda no se convierte en una afrenta para el pobre hombre,
por medio de denunciar su miseria con grandilocuentes gestos o actitudes por
parte del benefactor,
¡todo lo contrario!
El benefactor pide ayuda del beneficiado, le solicita su cooperación, lo
hace partícipe de la obra de su salvación,
para que el espíritu del pobre hombre no se vea afectado, ni mancillado por
la grandeza del que es más grande.
Así pues, para su vida puede aprender
(podemos aprender): humildad.
Y podemos aprender también a no sufrir en
silencio, sino a HACER algo para conseguir el milagro que nos libere
de nuestros padecimientos.
Quedo a sus órdenes por si le quedan consultas o dudas.
Que el Uno y Único Dios bendiga a quienes le
son fieles servidores,
y que
sepamos construir Shalom, Iebarejejá H’.
Yehuda Ribco
Nuestro sitio se mantiene gracias a la colaboración de los generosos
visitantes,
colabore con nosotros,
para traer bendición a su vida y al mundo..
E-mail:
Página principal |
Arriba |
Más Respuestas
|
Reglas para los e-mail
©2004
Yehuda Ribco,
Montevideo, Uruguay.
Todos los derechos son propiedad de sus autores.
___Queda
terminantemente prohibido el uso de estos textos para fines de idolatría:
falsos-judíos mesiánicos abstenerse de utilizar la información para
embaucar___
¿Deseas dejar un comentario o formular una pregunta?
Inicia sesión con tu cuenta de SerJudio.com o regístrate gratis en 1 paso para participar en la comunidad y compartir tus reflexiones.