Muchas veces las personas no comprenden por qué les suceden cosas malas, hasta hay quienes no confían más en Dios o dejan de creer en El. Esto se puede comparar a un hombre de campo dándole una inyección a una vaca para exterminar las posibles enfermedades, bacterias o parásitos que pueda tener en su organismo, la vaca no entiende que es por su bien, sólo siente el dolor del pinchazo y si tuviera poder del habla diría: »este hombre me está haciendo daño». Como la vaca no cuenta con el razonamiento no entiende que el hombre lo está haciendo por su bien.
De una manera similar, nosotros que sí tenemos raciocinio, a veces no es el suficiente para entender el por qué de nuestras desgracias, y en estos casos es que debemos confiar en el Eterno, en que Su raciocinio o sabiduría es infinita, en que todo lo hace es para bien, y que siempre oculto en las cosas malas que nos puedan suceder está lo bueno, y que está en nosotros el poder descubrirlo a pesar del dolor.
Nunca olvidemos que estas desgracias también son parte de las pruebas a las que somos puestos para medir nuestra fidelidad hacia Dios y si tenemos siempre presente esto cada vez se nos hará menos dificultoso el poder sobreponernos, nunca olvidemos que el Eterno nunca nos pondrá una prueba que no podamos superar, y que todo lo hace por amor a nosotros, a pesar de que a veces le fallamos.
Este es mi primer post y ojalá sea el primero de muchos, espero comentarios y críticas, todas me sirven, les mando un saludo a todos. Que sepamos construir Shalom
Sebastián.
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