No es lo mismo dialogar que aventar opiniones.
No es lo mismo criticar que vituperar (lo que suele decirse «crítica destructiva»).
No es lo mismo suponer que el otro es un contrincante al cual hay que vencer en una batalla (verbal o física), que alguien con el cual se puede y debe encontrar entendimiento.
No es lo mismo mostrar errores o asuntos para mejorar de la obra propia o ajena, que demoler al otro (a su persona).
No, no es bueno confundir las cosas.
¿Deseas dejar un comentario o formular una pregunta?
Inicia sesión con tu cuenta de SerJudio.com o regístrate gratis en 1 paso para participar en la comunidad y compartir tus reflexiones.