Jes** envió los demonios a un grupo de 2.000 cerdos, causando que estos saltaran y se ahogaran en el mar (Marcos 5:12-13). Claramente Jes** pudo haber enviado a los demonios a cualquier otro lugar, pero él escogió que los tales se fueran donde estaban los cerdos y así causarle la muerte a esos animales. Esto se llama abuso animal y es una clara violación del mandamiento de no ser cruel con los animales.
Los seguidores de Jes** justifican cada acción que este falso mesías hizo y que carece de explicación alguna, salvo las obvias que demuestran lo pervertido y aberrante de tal ser.
Pero, la enseñanza de la Verdad afirma que el Espiritu de Santidad NUNCA reposará sobre aquél que mata a una criatura (cualquiera) sin propósito alguno*.
Se cuenta una historia sobre Rabí Sholom Ber Schneerson, conocido como el Rebé Rashab, de una ocasión en que tomaba un paseo con su joven hijo, Yosef Yitzchak, que llegaría a ser el sexto Lubavitcher Rebé. Mientras caminaban, el joven ociosamente alargó su mano y arrancó una hoja de una planta. Su padre lo reprendió por ello, recordándole que todo en la creación tiene un alma y por tanto uno debe ser cuidadoso. Si el hombre tiene necesidad de un objeto y puede tomarlo dentro de los límites que Dios ha determinado, el derecho lo acompaña porque al hombre le fue dado dominio sobre el mundo entero. Pero el hombre no tiene derecho a obrar con rapacidad (sin propósito alguno); pues, en tal caso, ni para arrancar una hoja le acompaña el derecho.
Que toda idolatria sea borrada pronto de la tierra.
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*Kitvei Arizal
Enseñanza basada en el libro «El camino del gentil justo»
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