Este es un relato de un hecho real:
«Cierta vez andaba por el camino (cuenta Rabí Eliezer) con mi alumno Rabí Akiva. Éste me dice: ‘Maestro, enseñame algo sobre la siembra de los pepinos.’ Le dije algo y de inmediato se llenó de miles de pepinos.
Me dice Rabí Akiva: ‘Maestro, me enseñaste a sembrarlos, ahora enseñame a recogerlos.’ Dije algo y de inmediato todos los pepinos se reunieron en un solo sitio.«
(TB Sanhedrín 68a)
Tal aconteció a un maestro de Torá, un hombre de Dios, un emisario de Su Palabra, una luz para el mundo, faro de salvación.
Uno entre tantos sabios que hacían tales cosas y más.
Ahora, compara con este ser miserable, hijo de la oscuridad, maldición del mundo:
«18 A la mañana siguiente, mientras (Jesús) regresaba a Jerusalén, sintió hambre. 19 Se acercó a una higuera que estaba cerca del camino, pero no encontrando en ella sino solo hojas, le dijo: ¡Nunca más vuelvas a dar fruto! La higuera se secó.»
(RV, Cuento de Mateo, cap. 21)
¿Qué tienes para aprender?
¿Qué tienes para decir de hechos sobrenaturales a través de hombres de Dios y obras sorprendentes de brujos pecadores?
¿Qué descubres del camino de un constructor de Shalom, siervo de Dios; y de un siervo de su bajeza y ego, que trae destrucción al mundo?
Dame tu opinión, es valiosa…

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