Debido a multidisciplinas contraìdas para poder sobrevivir en el transcurso de mi azarosa vida practiquè la de escritor. He escrito varios libros, novelas y si bien tuve el honor de recibir elogios por idòneos en dichos gèneros no lleguè a la consumaciòn de publicarlos, quizàs por tener resabios de mi formaciòn intelectual religiosa catòlica salesiana que me hizo dudar de mis capacidades.
El asunto es que escribìa para los principales periòdicos del paìs y mi ego inflado permanecìa cuando encontraba amigos que me felicitaban por tocar las temàticas religiosas, polìticas, mèdicas y otras.
Al estar muy ocupado en otras actividades dejè de hacerlo y sòlo lo realizaba con el periòdico local de mi bella ciudad de Santa Ana- la segunda de importancia en El Salvador.
La cuestiòn que se me diò fue que entregando materiales muy valiosos – segùn mi opiniòn-, en una ocasiòn no me publicaron lo que yo consideraba un escrito impactante.
Al llegar a reclamarle al dueño del periòdico me dijo que consideraba que era una propaganda para la instituciòn que estaba dedicandole el artìculo y que como no se anunciaban en tal rotativo no se publicò.
Me irritò mucho tal disposiciòn y ya no les volvì a enviar artìculos a pesar que ellos me insistìan en que continuara escribiendo. Posteriormente me absorbiò màs trabajo en otros lares y olvidè tal aficiòn.
En conclusiòn ya no me quisieron publicar los artìculos y la razòn fue muy clara : El dueño asì lo dispuso.
Escribo en esta ocasiòn tal artìculo debido a cierta similitud que se ha dado en FULVIDA, quiera El Eterno dar entendimiento a quien està viviendo dicha similar situaciòn.
Shalom.
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