En la vida los siete preceptos, actuar como Dios quiere, te enseña humildad en tus acciones, con esta cualidad especial y valiosa puedes extraer enseñanzas, aprender y ser mejor persona para bien. A raíz de una situación personal les presento este post:
¿Alguna vez, mi querido lector, nadie creyo o confio en usted? ¿En lo que hace? ¿En lo que emprende?.
Cuando nadie crea en ti, en tus decisiones, en tus emprendimientos, en tus acciones. No estalles en ira por más enfadado que te encuentres, no critiques, no seas malo con nadie, no alimentes o engordes a tu ego.
Sino, con humildad y silenciosamente escucha los consejos, las opiniones, toma provecho positivo a raíz de los demás, aunque solamente escuches opiniones negativas. Aprende a tomar lo bueno de lo malo, a controlarte, a demostrar el potencial en tus decisiones.
Con cariño, con paciencia, actuando con sabiduria y prudencia demuestrale a aquellos que no creen en ti, que pueden creer lo contrario. Cuando nadie crea en ti es un indicio de que debes, si quieres, demostrar que pueden creer en ti y que lo vales.
Te sugiero sigas este apreciado consejo que lo leí de un maestro sabio:
«En circunstancias es más valioso el aplauso interior que el exterior.»
Cuando el aplauso interior no es para el ego, sino para la humildad, es más valioso que millones de aplausos exteriores.
Cuando tu mismo decides aplaudirte:
¿Es para tu ego o para tu humildad?

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