Hoy me senté desde inicios de tarde a actualizarme con los comentarios que se publican en este sagrado hogar y la vasta mayoría de ellos son muy buenos, es refrescante ver cómo hemos avanzado como hogar, nuevos miembros llegan y comparten sus opiniones con todos nosotros, definitivamente esa diversidad es la que nos enriquece.
En este mismo orden de ideas encontré varios comentarios sobre temas sumamente controversiales que a decir verdad no sé por qué lo son, empero, causan más revuelo que las noticias de Paris Hilton o la última goleada que el equipo de balompié local le propinara a su adversario. Lo cierto del caso es que en muchas ocasiones se han tratado diversos temas sobre los cuales existen posiciones contrapuestas. Lejos de referirme por nombre al tema, intentaré, desde mi humilde punto de vista, aclarar ciertas falacias que se han venido dando sin razón alguna en aras de defender posiciones que se encuentran cegadas por el fanatismo y la emoción que impera sobre la razón.
En primer lugar, según lo descrito por personas doctas en la materia, el principal problema que llevó al aniquilamiento de Sodoma y Gomorra no fue la homosexualidad tal y como lo quisiera hacer ver uno de los participantes en un comentario que publicara el Moré, tema sobre el que también otra usuaria publicara al respecto, si no que la razón principal obedeció a la maldad inherente en ese pueblo donde era tal el EGO que existían monedas marcadas que se le daban a los indigentes como muestra de “caridad” pero que al estar marcadas no se podían utilizar y, por tanto, eran basura. La gente moría de hambre, cosa que sigue sucediendo hoy en día mas en el caso que nos ocupa, fue el principal motivo por el que Sodoma y Gomorra desaparecieron, o sea, por no dar caridad.
De otra parte se citaron textos idólatras pues es evidente a grandes luces que los nombres utilizados para nombrar a Dios en las citas de apoyo para fundamentar la tesis presentada es incongruente con la letra original de las Sagradas Escrituras y nótese que estas Sagradas Escrituras no son la basura cristiana ni musulmana, ni…, que tergiversan lo descrito por Dios, hablamos de Sagradas Escrituras contenidas en la Torá, en el Tanaj, en el Talmud y demás textos Sagrados propiedad exclusiva del pueblo judío, no de nadie más.
Por ello el intentar fundamentar con textos idólatras ya de por sí menoscaba, en el caso bajo examen, la tesis defendida pues existen alteraciones a lo ordenado por Dios. En segundo lugar es menester acotar que lo descrito en esos textos estaba dirigido para el pueblo judío por ser parte de la Torá, de las 613 mitzvot que los judíos debían de cumplir y no iba dirigido a nosotros los noájidas.
El punto de partida debe ser el recordar que existen dos caminos, uno para el judío y otro para el gentil, son paralelos y en ningún momento se intersecan, he allí la igualdad que existe entre nosotros, pues Dios decretó modos de vida similares pero distintos. Si vamos a entrar en análisis, semánticos, etimológicos, ontogénicos y ontológicos; debemos primero que todo comenzar por lo más básico, cierto que en algún momento se dijo que a través del análisis de la génesis de las palabras se encuentra el significado de las casos, sin embargo, esto aplica para otros planos y no para el espiritual, pues se debe de tomar como punto de arranque que todo lo referente al plano espiritual le pertenece a los judíos y nada más.
No se trata de creer ciegamente en lo que digan los libros de la Torá sólo por el hecho de decirlo, pues está comprobado que la inmensa cantidad de testigos que presenciaron la entrega de la misma al pueblo judío, cosa que no han logrado comprobar las diferentes religiones, sea cristiana, hindú, musulmana, etc., con respecto a sus dogmas, claramente evidencia su verdad inequívoca, unívoca, inmodificable, irrenunciable, inapelable y permanente.
Ahora bien, como bien mencionamos al principio de este comentario, no abordaremos temas que son, en su especificidad, de suma controversia pese a su irrelevancia, pues lo que denota esta controversia es la necesidad imperiosa de los que se fanatizan al respecto de dejar de lado esas creencias y dogmas equívocos que fueron creados en pos de mantener enclaustradas las mentes de los receptores de dichos mensajes y que se les han venido inculcando desde su niñez.
Preferimos enfocarnos en la generalidad del caso, quien escribe estas líneas no está exento de errar y de hecho yerra mucho más de lo que atina, pero esta propensión a errar de ninguna manera me exime de callar si veo que algo está mal y existe la oportunidad de aportar un punto de vista al respecto, ergo, es necesario aclarar estos puntos desde una óptica genérica para enfocarnos en aquellos aspectos que realmente importan.
Si tomamos como punto de partida al EGO, vemos nuevamente que en aras de ganar el argumento, en ocasiones se recurrió al ataque a la persona y no al debate en sí, cosa que refleja el primitivismo de ese EGO en su surgimiento ya que es sabido que cuando los argumentos no se pueden ganar apelando a la razón se recurre a la emoción.
Seguidamente se recurre a la etimología y a la semántica para explicar conceptos inherentes a la significación del concepto en discusión, empero, este razonar yerra por dos motivos; en primer lugar porque el origen de los latinismos utilizados para definir los conceptos provienen del latín que en consecuencia incluye a los romanos (edomitas),claros enemigos de Israel. En segundo lugar se debe de recordar que los diccionarios y la referencia a factores consuetudinarios y dogmáticos, donde los redactores de los textos guiadores del uso y significado de la lengua castellana son individuos falibles quienes muchas veces pertenecen, pertenecieron o al menos simpatizan con alguna de las doctrinas idólatras que tergiversan lo descrito por Dios en la Torá inmutable y eterna y de pertenencia al pueblo judío, están sujetos a incluir análisis lógicamente válidos pero contrarios a tenor de la Torá.
Es claro que las Siete Leyes Universales son preceptos, y un precepto es una especie de principio, no es hermético y admite adiciones que vayan en congruencia con la Torá judía, no en vano se ha incluido el precepto de establecer tribunales que aseguren el cumplimiento de las Siete Leyes Universales de aplicación general y universal a todos los noájidas, sin excepción. Existe la confusión que por haber emanado de la Autoridad Divina que son judaicas y que, admiten la inclusión del judaísmo y de hebraísmos, cosa que es completamente aberrada, pues lo cierto del caso es que para ello el mismo Dios ordenó el ministerio del Sanedrín para que se dictaminaran las reglas a seguir para los judíos y para servir de apoyo al desarrollo de legislación noájida.
Ello no quiere decir que no existan delimitaciones a la inclusión de mitzvot que son de incumbencia exclusiva para el pueblo judío. Por ello es tan importante el estudiar lo que nos corresponde, pues de esta forma evitamos la confusión y el surgimiento espontáneo del EGO donde una de sus formas de manifestarse es mediante la injuria en todos sus aspectos. Recordemos que el concepto de injuria no sólo implica la utilización de palabras explícitas sino también de términos o ademanes cuyo objetivo doloso es causar incomodidad en el sujeto destinatario de la misma.
Lo más importante es consultar, se emiten opiniones cuando se está facultado para ello y en los demás casos se debe de callar y de escuchar, nuevamente debemos de recordar que el Moré y los que le apoyan desde ámbitos de autoridad en las materias tratadas no están allí por casualidad, les ha llevado mucho tiempo, esfuerzo y dedicación el poder llegar a donde están.
En cuanto a quien suscribe, espero que estas p alabras no sean tomadas a mal, es simplemente una crítica constructiva, realizada de manera humilde y donde le he pedido a Dios que me dé sabiduría para no errar y no causar controversia, sin embargo, consideré necesario el pronunciarme al respecto, desde una manera general, pues es mi obligación como constructor de Shalom, es decir, de paz y de armonía, el hacer ver a mis hermanos el error, ya que no hay mayor muestra de odio que el ver al prójimo errar y luego callar.
En múltiples ocasiones el Moré y los colaboradoresde FULVIDA hemos escrito comentarios refiriéndonos a temas de diversa índole que se convierten en objeto de controversia innecesaria cuando lo que se busca es abrir foros de discusión sana, mas se convierten en manzanas de la discordia y discusiones malsanas esas discusiones malsanas también son EGO. Cierro este comentario al decir que hay ítems de mayor trascendencia que deberían de causar controversia y preocupación, por ejemplo, el hablar a las espaldas de los demás, el usurpar identidades que no nos corresponden, el no cuidar de nuestro medio ambiente, el interpretar asuntos a nuestro gusto y quizás el más importante de todos y originador de los demás, la sumisión esclavista al EGO propio.
Sigamos construyendo Shalom y les deseo una excelente semana.
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