En breve el pueblo hebreo celebrará su independencia, la Salida de Egipto, su paso de la esclavitud a la libertad. Transmitirán a las nuevas generaciones el mensaje de redención implicito en lo que ellos llaman Seder de Pesaj, una ceremonia que pertenece únicamente a ellos por disposición Divina.
Dentro de esta ceremonia recordatoria harán memoria, a través de ciertos elementos, de aquel momento en que todo un pueblo pasó de ser esclavo a libre, con el fin de resguardar sus orígenes, sabiendo que en otrora su voluntad estaba sujeta al capricho del Faraón, pero que un dia esto cambió y el Creador los rescató para entregarles Su Torá, Su voluntad expresa, lo que debian hacer ahora que eran libres.
Cuenta una historia que una vez un rey tenia un primer ministro al que habia confiado la administración de su reino. Este primer ministro tenia por costumbre entrar todos los dias a una habitación por unos minutos y luego salia. La gente ignoraba qué habia alli, pero la curiosidad los llevó a preguntarle al primer ministro qué ocultaba.
El primer ministro los llevó a la habitación y les mostró qué habia alli. Quedaron sorprendidos al ver una chaqueta de cuero y una flauta. El dijo: Antes de ser primer ministro, yo era un pastor de ovejas, y cuando las apacentaba acostumbraba a tocar la flauta. Todos los dias entro a esta habitación para acordarme de mis origenes, para saber de dónde vengo, dónde estuve, dónde comencé».
Ahora que viene la fiesta de Pesaj nosotros los noajidas no tenemos participación directa sobre algun ritual en el que algun elemento nos recuerde que hayamos sido sacados del Egipto físico, pero sí existe ciertos recuerdos de que un dia estuvimos esclavos en algun Egipto, la más común quizás sea alguna religión, quizás para otros sea una situación crítica, o algun otro momento que marcó cambio en nuestras vidas al sabernos noajidas y comenzar a vivir de manera consciente nuestra identidad espiritual.
Aprovechemos este tiempo de Pesaj para acordarnos de aquello que un dia nos esclavizó, no hay nada de malo en hacerlo, todo lo contrario, siempre es bueno recordar de dónde venimos, de dónde Su mano nos sacó. Pero tambien tomemos consciencia de lo que implica ser libres y al mismo tiempo vivir bajo los Siete Mandamientos que definen nuestra espiritualidad, nuestra vida.
Recordemos que al EGO le gusta que olvidemos nuestro pasado. Pero acordarnos de cómo estabamos antes y cómo estamos ahora es una buen ejercicio para crecer espiritualmente.
Feliz Pesaj para todos y todas.
¿Deseas dejar un comentario o formular una pregunta?
Inicia sesión con tu cuenta de SerJudio.com o regístrate gratis en 1 paso para participar en la comunidad y compartir tus reflexiones.