Judaismo conversion Israel Mashiaj Tora Dios amor paz

 Lic. Prof. Yehuda Ribco // Tammuz 25, 5765 - 1/8/05

Presentación | Apoyo |  Búsqueda 

 

 Cterapia 

     Algunas prácticas positivas: perdón en el corazón


En esta ocasión veremos como podemos poner en práctica en nuestra vida diaria algunos de los conceptos fundamentales de la Cterapia.

Para que el odio y el rencor desalojen nuestro corazón

"No aborrecerás en tu corazón a tu hermano.
Ciertamente amonestarás a tu prójimo, para que no cargues con pecado a causa de él.
No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo.
Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Eterno.
"
(Vaikrá / Levítico 19:17-18)

Si aún no hemos ido a pedir perdón a aquel que hemos perjudicado.
Si aún no ha venido a pedirnos perdón aquel que nos ha perjudicado.
Si aún no hemos liberado en nuestro corazón a aquel que nos ha dañado,
he aquí algunos breves consejos.

Es preferible realizar esta práctica en la noche, un poco antes de retirarse a dormir. Sin embargo, también se puede llevar a cabo en cualquier momento del día, pero con la condición de que no esté urgido en el tiempo, pues el ejercicio debe ser hecho con total compromiso y calma, y teniendo a disposición algún tiempo.
(Es aconsejable no realizarlo ni en Shabbat ni en festividades judías, a excepción de los Iamim Noraim).

Antes o después de hacerla, se debe dar (o separar) dinero con la finalidad de hacer tzedaká -caridad-.

Ubíquese cómodamente en algún recinto que esté en silencio, o con el menor ruido posible. Trate de que ninguna prenda de vestir lo esté presionando fuertemente.
Puede estar sentado, reclinado o acostado, lo importante es que esté cómodo y relajado.
Cierre los ojos y manténgalos así todo el tiempo que dure este ejercicio.
Deje los brazos a los lados del cuerpo, flojos, las manos abiertas. Que sus talones estén tocándose levemente.
Aspire lenta y profundamente, contenga el aliento mientras cuenta hasta 5, luego expira lentamente por la boca todo el aire.
Repita este movimiento de respiración controlado 5 veces.
Ahora, mientras continúa respirando con lentitud y profundidad tiene que imaginar a la persona con la cual está emocionalmente distanciado.
Vea en su mente el cuerpo de la persona, cómo acostumbra vestir, observe con detenimiento sus gestos y muecas habituales. Sienta sus olores y perciba su voz que dice "shalom", mientras acentúa y estira la última sílaba. Repita usted también la voz "shalom" estirando y acentuando la última sílaba. Haga en su mente este saludo recíproco cinco veces.
Una vez que ha visualizado esto, mire a la persona a los ojos y dígale con serenidad y firmeza: "Te ofrezco mi amor y te doy mi perdón".
Lo debe decir en voz audible por usted, y lo debe decir aunque le cueste.
Debe decirlo hasta que logre sentirlo de verdad en el corazón. (Si ha pasado mucho tiempo en el intento y no lo logra, recomience el ejercicio a partir del control de la respiración, posterior saludo con "shalom", etc.)
Perdone y ofrezca su amor a esa persona de manera auténtica y sincera.

Luego imagine que desde su corazón brota un rayo de poderosa luz rosa, que comienza siendo pálido y va pasando a rosa intenso. Mientras el color rosa va oscureciéndose vea como el rayo va creciendo en anchura y se dirige hacia el corazón de la otra persona hasta alcanzarlo. Vea como los dos corazones están ahora unidos a través de este maravilloso rayo rosa poderoso e intenso.

Sienta como este rayo rosa inunda a ambos corazones con amor y perdón.
Mantenga esta imagen todo el tiempo que quiera y mientras tanto vaya percibiendo como en realidad su corazón se llena de amor y serenidad.

Mientras hace esto repita varias veces "Te ofrezco mi amor y te doy mi perdón".

Cuando su corazón está en paz, vea como en su mente usted se abraza con la persona, advierta como su estado de ánimo es de serenidad.
En su mente deje ir a la otra persona sabiendo que tanto ella como usted ahora son libres.

El paso final del ejercicio es decir con toda la fuerza de su alma y total concentración: "Dios mío, que ninguna persona sufra a causa mía. Perdono ahora a todo aquel que me ha ofendido o ha hecho enojar y Te pido perdón por mis errores y pecados. Te pido que prevalezca Tu Bondad y Tu Justicia."1.

Abra los ojos y agradezca al Eterno, con palabras breves y sencillas, por esta oportunidad de crecer espiritualmente.

Recuerde dar tzedaká antes o después de este ejercicio, y no olvide que el verdadero pedido de perdón debe ser hecho ante la persona a la que se ha ofendido. Si es a usted al que han agredido, tenga en cuenta que el que es duro de corazón y no perdona tampoco recibe perdón del Eterno.

Por último, la búsqueda de la justicia es totalmente compatible con el no guardar rencor ni odio en el corazón.

CTerapia online

Notas:

1- Este pedido está basado en una plegaria que se suele hacer como parte de la Keriat Shemá Al HaMitá -el rezo tradicional para la hora de retirarse a dormir.

 

 Yehuda Ribco

E-mail: comentario@serjudio.com

Haga clic aquí para saber cómo colaborar con nosotros... GRACIAS! 

 


Página principal | Arriba | Reglas para los e-mail