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Pesaj, pasado presente y futuro

La noche de pesaj, el Seder, es para muchos una de las noches mas esperadas a lo largo del año, es un motivo de reunión familiar, de encuentro, de poder todos juntos en familia, compartir experiencias únicas y hasta a veces irrepetibles.
Es un momento donde todos los presentes, ya sea en forma conjunta o en forma personal, desde los mas pequeños con sus preguntas y su dulce Ma Nishtana, hasta los mayores con sus lecturas canciones e historias, todos tienen su especial participación, no somos anónimos tenemos lo que dar, lo que ofrecer, y por supuesto que también tenemos mucho para recibir de los demás.
En el transcurso del Seder se multiplican las oportunidades de poder preguntamos distintos aspectos no solo de nuestra historia ,o de nuestra salida de la esclavitud en Mitzraim, en Egipto, ni sobre los múltiples detalles halájicos(-legales religiosos),que nos sugieren las distintas lecturas de la Hagada, sino que también el querer relacionar todo esto con nuestro presente, hoy y aquí, casi en el siglo XXI.
No solo buscar esta relación, por ser yo parte integrante del pueblo judío, y por lo tanto debo hacer y respetar lo que todos hacen y respetan, sino el buscar la relación que todo esto puede tener conmigo como persona de carácter único e irrepetible en su ser y sentir.
Por supuesto que no es una tarea fácil, y las respuestas que encontremos, pueden en algunos casos, no ser las que deseamos oír, en lugar de acercarnos mas a nuestras tradiciones y raíces tengan el efecto contrario.
Pero si este es el caso, creo que no debemos conformarnos con respuestas que nos alejan, debemos preguntar tantas veces como sea necesario, hasta encontrar en el judaísmo, en nuestra rica tradición, la respuesta correcta, tanto para nosotros en lo personal, como también para nosotros como integrantes de una comunidad con costumbres cultura y tradiciones.
En la noche de Pesaj según las enseñanzas de nuestros sabios debemos cumplir con 4 preceptos primordiales: el comer Matza, el comer Maror ,el beber 4 copas de vino, y por ultimo y no menos importante ,el" Narrar a nuestros hijos".
Los tres primeros preceptos tienen entre otros motivos el hacernos recordar en forma simbólica las experiencias vividas durante el triste y largo periodo de esclavitud en Mitzraim, pero el ultimo de ellos, el cuarto precepto, no solo nos remite al pasado, sino que nos hace vivir el presente, en el simple pero no menos significativo acto de sentarnos en familia, junto a nuestros seres queridos y compartir con ellos lecturas, canciones, historias y juegos.
Entendieron nuestros sabios que de esta forma, nuestros hijos escuchan participan ven sienten y viven lo que se les quiere transmitir.

En este punto hago la siguiente reflexión : si creemos que esta es la forma correcta, ¿porque no fomentar mas" Sedarim de Pesaj" a lo largo del año? ¿Porque no buscar(y encontrar ) mas momentos para que juntos, en familia, podamos formularnos mas preguntas, podamos cantar, jugar, leer, compartir distintas experiencias, que no solo nos aten al pasado, sino que también en el hoy, en el presente encontremos una respuesta oportuna para nuestro futuro, y no solo para nosotros sino que como decíamos líneas mas arriba ,para nuestros hijos?

Porque el mandamiento de" Narrar a nuestros hijos" no es especifico de Pesaj, de la noche del Seder, es un precepto constante, mas allá de fechas únicas del calendario, sin limite de tiempo ni edad, porque nosotros también somos hijos.

La Hagada de Pesaj nos habla de 4 hijos, uno sabio, el otro rebelde, un tercero inocente, y el restante se lo define como el que no sabe preguntar. Todos estos cuatro hijos tienen algo en común, incluso el rebelde. Los une el echo de estar todos presentes, todos juntos reunidos en la mesa familiar compartiendo experiencias y enseñanzas. Podemos decir que cada uno de nosotros tiene algo en común con cada uno de estos 4 hijos.

Pero hoy en ida ,lamentablemente, se habla de un quinto hijo. Es aquel que ya no nos acompaña, es aquel que no esta compartiendo todas nuestras experiencias comunes, es aquel que no se sienta junto nuestro alrededor de la mesa familiar.

Sin olvidarnos de los clásicos 4 hijos, debemos pensar buscar y encontrar el mejor conducto para restablecer la comunicación con estos "quintos " hijos ,pues sino por el contrario, podemos decir que los decretos del Faraón en Egipto siguen vigentes, y peor aun, se ven los trágicos resultados de estos decretos.

Obviamente que la solución a estos problemas no es fácil, pero tampoco debemos decir que es imposible de encontrar. Creo sinceramente que el Seder de Pesaj, su simbolismo, sus enseñanzas son una importante forma de transmitir nuestros sentimientos. Existe la posibilidad en cada uno de nosotros mismos de que podamos elegir libremente que camino tomar, la libre decisión de participar, de dar y de recibir, en definitiva ,el querer ser o no parte ,de nuestro pasado y de nuestro futuro, el ser hijo, y el desear transmitir a nuestros hijos.

Mas importante aun, plasmar este deseo en tangible realidad.


Desde Israel y con mis mejores deseos y bendiciones de un Pesaj Kasher V'sameaj

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Darjey Noam - Abril 1997 / Nisán 5757

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