Pon en alto y sé exitoso

En el tratado Rosh HaShaná, capítulo 3 y mishná 6 nos encontramos con el siguiente pasaje:

ג,ו  [ח] "והיה, כאשר ירים משה ידו–וגבר ישראל . . ." (שמות יז,יא), וכי ידיו של משה עושות מלחמה או ידיו שוברות מלחמה:  אלא כל זמן שהיו ישראל מסתכלין כלפי מעלן, ומכוונין את ליבם לאביהם שבשמיים–היו מתגברין; ואם לאו, היו נופלים.  כיוצא בדבר אתה אומר "ויאמר ה’ אל משה, עשה לך שרף . . ." (במדבר כא,ח), וכי הנחש ממית ומחיה:  אלא כל זמן שישראל מסתכלין כלפי מעלן, ומשעבדין את ליבם לאביהם שבשמיים–היו מתרפאין; ואם לאו, היו נימוקים. 

Que traducido significa:

"Y fue, cuando Moisés  elevaba su mano, Israel se fortalecía…" (Éxodo 17:11), ¿Acaso las manos de Moisés hacen la guerra o son sus manos las que hacen fracasar la guerra? Realmente, cada vez que Israel miraban hacia lo alto, y dirigían su corazón a su Padre en el cielo, entonces ellos se fortalecían; si no lo hacían, fracasaban.
Similar es cuando dice "Y el Señor dijo a Moisés: Hazte una serpiente…" (Números 21:8), ¿Acaso la figura de la serpiente mata y da la vida? Realmente, cada vez que Israel miraban hacia lo alto, y dirigían su corazón a su Padre en el cielo, entonces ellos se curaban; si no lo hacían, eran dañados.

Quisiera que tomáramos este texto en cuenta para adecuarlo a un procedimiento que nos lleve a mejorar nuestra vida, sin supersticiones, sin falsedades, sin trucos, sin “magia”.
Primero, entendamos correctamente el pasaje.
Se nos habla de dos circunstancias diferentes.
Empecemos por la primera.
El pueblo recién había salido de la esclavitud de Egipto. Estaban en el denso desierto, sufrían de mucha sed, de ansiedad, de dudas, de ignorancia, de malos hábitos, de EGO.
Se quejaban por la falta de agua, murmuraban, eran molestos y toscos.
Moshé pide a Dios solución.
Dios le ordena que golpee la roca de la cual manará agua.
Entonces:

"(7) Y llamó el nombre de aquel lugar Masá [‘Tentación’] y Merivá [‘Altercado’], por el altercado de los Hijos de Israel y porque tentaron al Eterno, diciendo: ‘¿Está el Eterno entre nosotros, o no?’
(8) Entonces vino Amalec y combatió contra Israel en Refidim.
(9) Y Moshé [Moisés] dijo a Iehoshua [Josué]: -Escoge algunos de nuestros hombres y sal a combatir contra Amalec. Mañana yo estaré sobre la cima de la colina con la vara de Elokim en mi mano.
(10) Iehoshua [Josué] hizo como le dijo Moshé [Moisés] y combatió contra Amalec, mientras Moshé [Moisés], Aarón y Hur subieron a la cumbre de la colina.
(11) Sucedió que cuando Moshé [Moisés] alzaba su mano, Israel prevalecía; pero cuando bajaba su mano, prevalecía Amalec.
(12) Ya las manos de Moshé [Moisés] estaban cansadas; por tanto, tomaron una piedra y la pusieron debajo de él, y él se sentó sobre ella. Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro del otro lado. Así hubo firmeza en sus manos hasta que se puso el sol.
(13) Y así debilitó Iehoshua [Josué] a Amalec y a su pueblo, a filo de espada."
(Shemot / Éxodo 17:7-13)

Por supuesto que ambos incidentes están relacionados.
La falta de confianza de los recién liberados de la esclavitud, sus quejas, su pasividad, su violencia, etc.
La duda: ¿Está el Eterno entre nosotros, o no?.
Esa duda que carcomía el interior, cuando en verdad era evidente que Dios estaba con ellos. Pruebas tangibles no les faltaban. Precisamente a ellos esas pruebas no les faltaban. Ellos habían visto a Dios vencer al Faraón, aquel que presumía de ser un dios todopoderoso. Ellos estaban siendo conducidos milagrosamente. Ellos, precisamente ellos eran los menos indicados para hacerse esa pregunta.
Si la dejáramos para nosotros, que no tenemos el mérito de comprobar ostensiblemente la existencia y actividad de Dios, bueno… ¿pero ellos?
Es como irracional, demasiado tonto, irrespetuoso, egoísta.
Tenían al Rey de reyes haciendo todo tipo de maravillas para ellos, y todavía podían preguntarse: ¿Está el Eterno entre nosotros, o no?
Este cuestionamiento no pasó inadvertido para los sabios del Talmud, es bueno saberlo. Y es bueno saber que una de las respuestas a esta duda nuestra se resuelve al comprender mejor el texto sagrado.
Los recién liberados no estaban realmente dudando de la existencia de Dios, ni de si Dios está atento al mundo, sino de si Dios es solamente una entidad espiritual o si también tiene injerencia en las cosas del mundo.
Es decir, ¿Dios está ahí, en algún lugar del Cosmos, como si no existiera, o Dios participa activamente de las cuestiones del mundo?
¿Cómo sabemos que esto era lo que estaban planteando los recién liberados?
Pues, al conocer el idioma sagrado y comprender el sentido exacto de las palabras (los detalles, no vienen al caso).
Así pues, los hebreos no dudaban de Dios, sino de hasta donde Dios interviene en las cuestiones mundanas.
La respuesta dada por Dios no se limita a que de la roca manó milagrosamente agua, cosa que revela que Él participa del mundo, sino también con lo que ocurrió inmediatamente después, con el asunto de la victoria sobre Amalec.
Ellos fueron agredidos injustificadamente por Amalec. Apenas si lograron organizarse. Luego la lucha. Un general al comando. Un líder que alzaba las manos, y cuando el pueblo lo veía y alzaban sus ojos al cielo y sus corazones se ponían en sintonía con Dios, entonces obtenían más fuerzas. Y lucharon y lucharon, ellos, no Dios. Pero el estar en sintonía con Dios, el confiar en Él, en saber que Él actúa aunque no se Lo pueda ver, eso les daba el ánimo, la energía, la virtud para ser vencedores.
Podían haberse quejado, dejarse vencer, echar culpas, pedir ayuda, rogar por salvación milagrosa, pero no era así como iban a ser triunfadores. El éxito los esperaba si hacían su parte, si daban a pleno todo lo que podían dar. Si encontraban recursos internos que ni siquiera sabían que tenían.
Cuando ellos confiaron en ellos, porque confiaron en Dios; cuando dejaron las dudas que sirven como excusas del EGO, para concentrarse en trabajar con esfuerzo; cuando se sintonizaron con Dios, entonces obtuvieron el éxito verdadero.

Pasemos al segundo párrafo mencionado en la cita del Talmud que compartí hoy contigo.

"(4) Partieron del monte Hor con dirección al mar de las Cañas, para rodear la tierra de Edom. Pero el pueblo se impacientó por causa del camino,
(5) y habló el pueblo contra Elokim y contra Moshé [Moisés], diciendo: -¿Por qué nos has hecho subir de Egipto para morir en el desierto? Porque no hay pan, ni hay agua, y nuestra alma está hastiada de esta comida miserable.
(6) Entonces el Eterno envió entre el pueblo serpientes venenosas, las cuales mordían al pueblo, y murió mucha gente de Israel.
(7) Y el pueblo fue a Moshé [Moisés] diciendo: -Hemos pecado al haber hablado contra el Eterno y contra ti. Ruega al Eterno que quite de nosotros las serpientes. Y Moshé [Moisés] oró por el pueblo.
(8) Entonces el Eterno dijo a Moshé [Moisés]: -Hazte una serpiente venenosa y ponla sobre un asta. Y sucederá que cualquiera que sea mordido y la mire, vivirá.
(9) Moshé [Moisés] hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un asta. Y sucedía que cuando alguna serpiente mordía a alguno, si éste miraba a la serpiente de bronce, vivía."
(Bemidbar / Números 21:4-9)

Es en buena medida un paralelo al pasaje anterior, al de la queja del agua, la misma que brota milagrosamente, luego el esfuerzo personal que cada uno debía hacer para ser triunfador.
El pueblo padece por falta de pan, por falta de agua, por estar cansados de comer el milagroso maná.
Lo desprecian, aunque es un alimento formidable.
Nuevamente se ponen agresivos, toscos, pesados.
La queja podría ser comprensible, pero no los modos, no la actitud, no el quejarse de llenos.
Así que aquí no hay otra respuesta directa que darles acorde a sus acciones.
Serpientes venenosas que mordían a los quejosos.
El pueblo parece reconocer el error, pero aún deben sintonizar sus corazones con el Eterno.
Entones, nuevamente deberán ver a lo alto, a algo que no salva, que no cura, como no lo hacían las manos de Moshé en la guerra contra Amalec. La serpiente no era más que una especie de placebo, un objeto, sustancia, idea que induce a la curación aunque objetivamente no tiene ninguna propiedad para tal efecto. Como las gotitas de agua que se le da a un niño que se queja de dolor de estómago, pero se le dice que es un remedio. Al poco rato la molestia desapareció, como si fuera un medicamento real. ¿Cómo sucede eso? No lo sé. Pero sucede. Y se usa a gran escala, incluso en situaciones bastante más complejas que un dolorcito de vientre.

La idea para poner en práctica es:

  • alzar la vista, literalmente, ver hacia lo alto.
  • Sugiero que al tiempo que miras hacia arriba en tu mente visualices una palabra, siempre la misma, que te haga sentir confiado, seguro, tranquilo, feliz. Por supuesto que debe ser una palabra positiva, apta, sin relación con idolatría ni otras inmoralidades. Por ejemplo, serían buenas de usar: shalom, paz, bien, bondad, justicia, amor, respeto, lealtad, bienestar, seguridad, confianza, puedo, placer, éxito, equilibrio, armonía. Son solamente ideas, no es obligación usarlas. Luego de definir la palabra, visualízala, dale forma, color, tamaño, etc. Mantén siempre el diseño, además de la palabra. Lo aconsejable es que uses colores mentales claros, brillantes, letras gruesas, bien definidas.
    Si te resulta más cómodo, puedes mirar hacia arriba con los ojos cerrados.
  • Al mismo tiempo, en tanto alzas tus ojos y visualizas la palabra positiva debes establecer sintonía con el Eterno, confiar en que Él actúa, que Él es bueno, Él es justo. Él no correrá a hacerte los mandados, no es tu sirviente, Él es el Rey, pero igualmente confía, porque todos Sus hechos son para bien. Confía en poder, en superarte, en ser mejor, en mejorar, en curarte, en vencer las dificultades, etc.
    Que tu deseo sea positivo, no para perjudicar a nadie. Que tu deseo sea altruista, no para satisfacer tu EGO. Que tu deseo sea acorde a los mandamientos, no para servir a tu EGO.
  • Después de unos minutos de ejercitarte de esta manera, ve y haz tu parte en la tarea que te corresponde hacer. No esperes el milagro, hazlo posible.

Luego de que hagas este ejercicio algunas veces, me gustaría que compartieras los efectos que observaste con nosotros.
Gracias por haber prestado atención hasta aquí.
Hasta luego

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Trit

no se si lo que voy a escribir esta relacionado con el texto pero para mi no hay que dudar de la existencia del Eterno ya que nosotros mismos somos la prueba de su existencia porque algo tan delicado como el razonamiento humano y nuestra imaginacion debe provenir de una Fuente Divina y ademas cabe aclarar que si D’os nos pone trabas en la vida es para que la superemos y si El las pone El sabe porqué

RTT

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