(Deben incluir en todos sus mensajes para
nosotros su nombre y apellidos completos, edad, profesión o actividad, el nombre de la ciudad y país donde vive.
Si falta alguno de estos datos, probablemente su email no sea respondido de
ningún modo. Presten atención a las
REGLAS,
gracias.)
Shalom.
Gracias por escribirme.
No entiendo si su pregunta apunta a la
importancia de la matzevá -lápida-, o a la costumbre de erigirla al
conmemorarse el primer aniversario del fallecimiento.
Por tanto, responderé a ambas.
La lápida
Hay al menos cuatro motivos fundamentales para la erección de una lápida
conmemorativa en el lugar donde reposa el ser querido fallecido:
-
Como honor y respeto del difunto, ya que se
deja asentado para el recuerdo su nombre y su fecha de defunción. -
Para ayudar a los familiares y allegados a
encontrar el sitio de entierro.
-
Para señalar a los cohanim -sacerdotes
descendientes de Aarón- que no deben acercarse a menos de 4 amot
(unos dos metros) de ese lugar, pues entrarían en
contacto con impureza de muerte, cosa que tienen prohibida en la Torá.
-
Para indicar que allí están los restos
mortales de una persona, que deben mantenerse preservados en lo posible en
su sitio de enterramiento.
El año
No es obligación halájica levantar e inaugurar lápida al primer
aniversario del fallecimiento, no hay fecha límite superior para esto.
Si bien en muchas comunidades diaspóricas se acostumbra hacerlo en
las cercanías del primer año, coincidiendo con la finalización del más
extenso período de duelo que se realiza por un padre/madre fallecido, de
modo de consagrar el momento con la presencia en el cementerio de familiares
y queridos homenajeando al que ha partido.
Sin dudas, que más importante que una piedra
funeraria, son las acciones y las influencias positivas que el fallecido
haya dejado en Este Mundo.
Por lo cual, el mejor monumento por uno que ha marchado del Mundo, es que
queden familiares o allegados que cumplan más y mejor con los preceptos, en
honor al ejemplo dejado por el que murió a Esta Vida, pero no en la
eternidad.
No sólo una lápida de piedra, sino un monumento de vida, todos los días de
la vida.
Antes de despedirme, un recordatorio:
¿Ya ha colaborado con
nuestra tarea sagrada?
Que el Uno y Único Dios bendiga a quienes le
son fieles servidores,
y que
sepamos construir Shalom, Iebarejejá H’.
Yehuda Ribco
E-mail: comentario@serjudio.com?subject=Rap2218
Página principal |
Arriba |
Más Respuestas
|
Reglas para los e-mail
©2003
Yehuda Ribco,
Montevideo, Uruguay.
Todos los derechos son propiedad de sus autores.
___Queda
terminantemente prohibido el uso de estos textos para fines de idolatría:
falsos-judíos mesiánicos abstenerse de utilizar la información para
embaucar___
¿Deseas dejar un comentario o formular una pregunta?
Inicia sesión con tu cuenta de SerJudio.com o regístrate gratis en 1 paso para participar en la comunidad y compartir tus reflexiones.