Prosperidad (éxito)

YR Por Rav Yehuda Ribco
15/05/2002 6 min de lectura
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Torá Viva y Sabiduría Aplicada a la Vida

Prosperidad (éxito)

Por Rav Yehuda Ribco • 15/05/2002 • Material de estudio para la mesa de Shabat

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Shalom.
Gracias por participar y por su corazón generoso.

Dijo con gran sabiduría el salmista acerca de
la bondad infinita del Todopoderoso:

"Abres Tu mano y satisfaces el deseo de
todo ser viviente.
"
(Tehilim / Salmos 145:16 📖)

Esto significa que de Dios emana la bendición
necesaria y acorde para cada una de Sus criaturas.
No debería existir la pobreza, la miseria, el hambre, la desesperanza por
motivos económicos.

Sin embargo, entre la dadivosa mano de
Dios y la esperanzada mano de Su necesitada criatura, se suelen interponer
obstáculos (por favor, no piense ni en Satanás, demonios u
otras cosas por el estilo):

  • Unas pocas veces pareciera que los obstáculos
    son elementos de la naturaleza, que simularan retrasar la cosecha del
    bienestar proveniente de Dios.

     

  • Muchas de las veces, los impedimentos son a
    causa de las personas pecadoras, o de las personas ignorantes, que se
    atraviesan maliciosamente, o quizás con torpeza, entre el sustento y la
    persona destinataria del mismo.
    Mire a los ricos capitalistas (individuos, naciones o
    conglomerados) que asfixian con su opresión a las masas
    desfallecientes.
    O a las naciones poderosas, países árabes petroleros por ejemplo, que
    esclavizan a los que no detentan el poder material.
    O a los ladrones, o a los chantajistas, o a los malandrines de cualquier
    seña y color.
    A veces, los que nos estamos robando somos cada uno sí mismo, al
    pecar y atraer negatividad a nuestras vidas (ver Devarim /
    Deuteronomio 28 📖).
     

  • Y, hay que reconocerlo, otras de las
    oportunidades desperdiciadas para recibir el bien de parte de Dios, son a
    causa de la propia indolencia por parte persona destinataria del mismo. Tal como el sabio
    predicador enseñó: «El que observa el viento no sembrará, y el que se
    queda mirando las nubes no segará.
    » (Kohelet / Predicador
    11:4).
    Somos nosotros, los que con nuestras acciones, y especialmente con nuestras
    omisiones, dejamos pasar de lado la bendición, esperando vaya uno a saber
    qué otra-bendición.
    Miramos al cielo esperando la señal para sembrar, y nos quedamos mirando, y
    mirando y mirando… mientras las nubes pasan, y nada hacemos de provechoso
    por extraer el bienestar que está a nuestros pies esperando nuestro
    correspondiente trabajo.
    Dentro de esta categoría se pueden incluir a aquellos que yerran
    inocentemente el campo que deben trabajar, empeñándose en hacer producir un
    terreno que es yermo, o impropio para cierto tipo de cultivos
    (por más que plante manzanos en el océano, éstos allí no brotarán).
     

  • No podemos dejar de mencionar las bendiciones
    ocultas.
    Aquellas que no reconocemos, pero que igualmente nos están nutriendo con aquello que es
    mejor para nosotros.
    Tal como dijera el profeta: «¿Todavía hay semilla en el granero? Si bien
    ni la vid, ni la higuera, ni el granado, ni el árbol de olivo han producido
    todavía, desde este día os daré bendición.
    » (Jagai /
    Hageo 2:19 📖).
    Hay que saber que a veces lo que suponemos es una sequía de plenitud, o
    incluso un malestar sin horizonte de finalización; realmente es el mejor de
    los dones que podríamos haber recibido de parte del Padre Justo. ¿Cómo y por
    qué? Sólo Él lo sabe.

Ahora, si queremos aplicar estos parámetros
generales para descubrir el motivo por el cual tantas centenas de personas a
diario se benefician con nuestro trabajo en SerJudio.com, y son tan pocos en
número (pero inmensamente valiosos) los que abren su
mano generosa para asociarse a nuestra labor, la respuesta es: no lo sé.
Quizás porqué estoy trabajando en un terreno inhóspito, y que es menester
abonar, y laborar con mucho esfuerzo para que rinda sus buenos frutos en
abundancia. No hay que olvidar que el gusano de la idolatría y la
indiferencia han calado mucho en las almas de miles de millones de buenas
personas de nuestro mundo; y que el combate contra estos males no producirá
sus triunfos con facilidad.
O quizás, porque Dios sabe que así, con pocos pero benditos colaboradores,
es mejor para mí y el sitio, y por lo tanto, para mis amados lectores y
compañeros.
No lo sé.

Tampoco podría aventurar a discernir en su
caso en particular los motivos de la situación que me comenta, por lo cual
le dejo a usted los utensilios conceptuales como para que intente
descubrirlos usted.
Lo importante es que recuerde que:

«Comerás y te saciarás, y bendecirás al
Eterno tu Elokim por la buena tierra que te habrá dado.
«
(Devarim / Deuteronomio 8:10 📖)

Comer para saciarse y entonces estar en
condiciones óptimas como para servir al Eterno.
Enriquecerse para tener tiempo y energías para hacer lo bueno.
Esa es la finalidad del poderío material.
Pues, si por el contrario el afán de lucro, la ambición se convierten en la
medida de las cosas, ocurre que:

«Ieshurún/Jesurún se engordó y dio coces.
[Te hiciste gordo, grueso y rollizo.] Y abandonó al Elokim que lo hizo;
desdeñó a la Roca de su salvación.
«
(Devarim / Deuteronomio 32:15 📖)

Si por mucho enriquecerse termina por
envilecerse, ¿no sería mejor menos riqueza, que sería así mayor bendición?
(Así como hay bendición oculta, también la hay la maldición
disfrazada de éxito y prosperidad).

Antes de concluir, por ahora, le dejo un
párrafo que me resulta de habitual inspiración:

«Aunque la higuera no florezca ni en las
vides haya fruto,
aunque falle el producto del olivo y los campos no produzcan alimento,
aunque se acaben las ovejas del redil y no haya vacas en los establos;
con todo,
yo me alegraré en el Eterno y me gozaré en el Elokim de mi salvación.
¡El Eterno, el Señor, es mi fortaleza!
Él hará mis pies como de venados y me hará andar sobre las alturas.
«
(Jabakuk / Habacuc 3:17-19 📖)

Si mi modesto trabajo aquí presentado le ha
sido de bendición, no olvide que este sitio y su autor se mantienen gracias
a Dios, que en parte canaliza Su bondad a través
de la colaboración económica de
los lectores.

No cierre su mano, y abra
su corazón bondadoso
para ser parte de la Obra del Eterno.

Que el Uno y Único Dios bendiga a quienes le
son fieles servidores,
y que
sepamos construir Shalom
, Iebarejejá H’.

 Yehuda Ribco
comentario@serjudio.com?subject=Rap2020


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ACERCA DEL AUTOR

¿Quién es el Rav Yehuda Ribco?

Más de 4 décadas dedicadas a la enseñanza y difusión de la Torá viva, la ética judía, el pensamiento auténtico y la psicología espiritual aplicada a la vida cotidiana. Es autor de la monumental traducción moderna y completa del Tanaj al español latinoamericano (disponible en la inmensa biblioteca de Sefaria y en la app de Tanaj de SerJudio).

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