En el santo Talmud, recopilación sagrada de la Torá Oral, encontramos el siguiente pasaje que resulta a la vez misterioso y esclarecedor:
«¿Por qué se llama Sinaí al monte (en donde Dios entregó la Torá a los judíos)?
Repondieron los sabios: es el monte en que descendió la envidia/odio (siná) de los gentiles en contra de Israel»
Talmud Babli, Shabbat 89a
Los sabios de la santa Tradición no dejan pasar detalles, ven el bosque pero no dejan de ver el árbol. Ellos quieren saber porqué el monte escogido para ser el lugar en el cual recibió el pueblo judío la Torá se llamaba Sinaí.
Nos dicen algo sorprendente, una verdadera revelación, la palabra «sinaí» deriva de la misma raíz idiomática que «siná», que significa odio al mismo tiempo que envidia.
El monte se llamaba de otra manera, pero cuando Israel recibió a perpetuidad la Torá en ese sitio, el monte fue llamado de otra manera, en alusión a algo trascendente que había ocurrido allí.
Pero, no se le denominó «monte de la luz», ni «monte del encuentro con Dios», ni «monte de la recepción de la Torá»… se le llamó y se le conoce luego de milenios como «monte donde descendió el odio/envidia de los gentiles en contra de Israel«.
Pero, ¿cómo es esto?
Si lo que descendió allí fue la Torá que Dios entregó a perpetuidad como herencia y patrimonio de Israel, ¿cómo nos dicen los sabios santos que lo que descendió fue el odio/envidia?
Debes reconocer que los sabios no se equivocan en asuntos de espiritualidad, si ellos dicen que descendió la «siná» de los gentiles en contra de los judíos, así mismo es.
Odian y envidian a Israel, porque fue el pueblo que se esmeró y se consagró al punto de ser meritorio para recibir la Torá.
Odian y envidian a Israel, porque a pesar de ser una nación débil y pequeña, con muchas desventajas materiales, igualmente pudo ser leal, con sus altibajos, pero nunca habiendo caído tan bajo como el resto de las naciones del mundo.
Odian y envidian a Israel, porque cuando los hebreos eran noájidas (en el tiempo antes de la entrega de la Torá) vivían de acuerdo a los Siete Mandamientos y por eso fueron escogidos para recibir la Torá.
Odian y envidian a los judíos, porque son ellos los dueños perpetuos de la Torá y no las naciones del mundo.
Odian y envidian a los judíos, porque ellos tienen de primera mano un texto sagrado que ellos anhelan para sí, que desean obtener, que quieren ser dueños, que desean leer y estudiar y de no poder hacerlo quemarán el texto y exterminarán a los judíos.
Así ha sido en el pasado y sigue siendo hoy en día.
No han faltado los desgraciados asesinos que llevaron a la muerte más horrenda a judíos, individuos y colectivo, a causa de su odio. Y los sigue habiendo. Ejemplo actuales, los imperialistas árabe-musulmanes; sus atrofiados aliados que se hacen llamar «progesistas», especialmente los eruropeos; los nazis de toda calaña, entre otros miembros de esa fauna vil que infesta el mundo.
No faltan los malvados que no pretenden aniquilar judíos, pero sí erradicar el judaísmo. Promueven la asimilación de los judíos, impiden el pasaje de la tradición de una generación a la siguiente, perturban la vida judía, sin por ello atacar directamente el cuerpo del judío.
Están los otros espantosos enemigos de Dios y de los judíos, que son los que dicen «amar a los judíos», pero actúan de un modo vil y traidor. Son los que se hacen llamar «nuevo israel», «israel espiritual», «israel en cristo», «judíos mesiánicos», entre otros farsantes, piratas de la fe y rebeldes en contra de Dios.
Una clase especial de estos últimos son los noájidas que no pretenden dañar directamente a los judíos, ni agredir al judaísmo, pero su odio interno, su envidia poderosa, su EGO al comando de sus vidas, les impulsan a buscar cosas judías para apropiárselas, para hacerse amos de ellas, para leer Torá, estudiar Torá, actuar a modo de medio-judios, etc., todo con la «sagrada excusa» (tono irónico) de querer hacer las cosas de modo «espiritual»… como «gentiles justos».
Y esta clase de enemigos de Dios van por la vida diciendo que son gentiles justos, cuando no lo son realmente. Porque, niegan la Voluntad de Dios que decretó que la Torá es de Israel y no de los gentiles; el mismo Dios que impuso la ley de que el gentil no debe estudiar Torá, sino dedicarse a conocer y cumplir con los Siete Mandamientos y no otra cosa para llenar de espiritulalidad su vida.
Esta clase de gentil rebuscado, inventor de excusas floridas, eterno víctima de la incomprensión de otros (según fantasea), también odia profundamente a los judíos, y al mismo tiempo los envidia. Quiere ser uno de ellos, quiere convertirse, pero no le da el alma como para hacerlo de la manera legal y correcta. Quiere ser un judío, por eso tiene cien libros de judaísmo en su biblioteca, recita de memoria pasajes talmúdicos, tiene en su ropero su disfraz de judío ortodoxo, usa nombretes judaicos en su facebook, lee y enseña Torá (eso dice hacer), se busca alguna supuesta autoridad judaica que le dé cabida a tales disparates, pero en el fondo, en el triste y patético fondo de su alma, odia intensamente a Dios , a los judíos, y les tiene inmensa envidia.
Qué triste alma… qué desgraciado vagabundear por el mundo, errante y sin sentido, aferrándose a cualquier cosa que le satisfaga el EGO del momento…
Así es amigos queridos, esos gentiles que rechazan la enseñanza santa de que no se entrometan en cosas de Torá, que se creen con «superioridad» para tomar lo que se les antoja de la propiedad de Israel, no hacen otra cosa que seguir viviendo como sus antepasados que se arrodillaban delante del estiércol de la religión: odian y envidian a Israel, y por eso son esclavos de sus EGOS inflados y ávidos, codician lo que no les pertenece, traicionan a amigos y allegados con tal de obtener lo que no es de su propiedad, se envilecen pero siempre con una excusa brillante a flor de labios.
Tienen grandes proyectos que no dejan de ser vanidosas fantasías de un EGO desesperado por recibir mimos y caricias.
Odian y envidian a los judíos, por eso quieren tanto ser como un judío.
Odian y están enojados contra Dios, por eso meten la palabrita «dios» cada dos por tres, pero carecen de Dios en sus vidas.
Y, como la Tradición y la ciencia nos enseñan, aquel que envidia y odia, en el fondo solamente se odia a sí mismo. Porque no se ama, porque se rechaza, porque se desconoce, porque se desprecia, porque se siente poca cosa, porque se cree apartado de la «mano» de Dios.
Se odia a sí mismo…
Es a causa de gente como estas que el monte Sinaí recibió su nombre, gente infeliz, desgraciada, desagradecida, que no tienen la capacidad de ser leales a su identidad, que por ello repudian los vitales y perfectos Siete Mandamientos, pero se creen capaces de escoger aquellos rituales y costumbres judaicos que les puedan acariciar su inflado EGO.
Pobre gente, se odian a sí mismos, porque se saben impotentes, infértiles, vacíos, carentes de bendición aunque gocen de muchos bienes materiales.
Pobrecitos, son merecedores de nuestra compasión, porque odian ya que no tiene capacidad de hacer otra cosa. Envidian, porque no se dan cuenta de que con el noajismo, con los Siete Mandamientos, ya tienen la porción santa y eterna suficiente para alcanzar plenitud y bendición en este mundo y en la eternidad.
Pobres almas sufridas, a las cuales no debemos rechazar ni condenar, aunque sí ser tajantes y claros en los límites sagrados que han sido impuestos por Dios y que en modo alguno podemos nosotros violentar para dar satisfacción a sus alocados EGOS.
Así pues, querido hermano noájida, cuando veas a ese pobrecito desgraciado que se cree capaz de decidir qué puede y qué no puede hacer o tomar del judaísmo, en tanto desprecia su propia Torá, su propia esencia, su propiedad espiritual; cuando te topes con él, sé compasivo, comprende la miseria de su alma, no lo atormentes, pero ponlo en su lugar caballerosamente y dale un salvavidas llamado FULVIDA para que dejen de odiarse y de envidiar a otros.
Por otra parte, otros muchísimos gentiles quizás no estén conformes con que sea Israel el pueblo elegido para haber recibido la Torá y los 613 mandamientos. Sin embargo, sus almas no se dejan llevar por la vanidad y la maldad. No permiten ni toleran que sea el EGO el que controle sus vidas. Entonces, comprenden que como gentiles tienen un sagrado rol, una tarea única y especial, un camino hacia la santidad, una tarea espiritual brillante, su conexión propia con Dios, su Torá, que son los Siete Mandamientos Universales.
Se hacen conscientes de su identidad, de su propio pacto, de su lugar em el mundo y entonces, el odio no existe, la dependencia tampoco, la esclavitud menos. Cuando se hacen conscientes y viven a plenitud como noájidas, como Dios ha decretado que vivan, ya la envidia hacia los judíos no los corroe más. Ya dejan de sentirse secundarios, por lo que dejan de odiar a los judíos y a Dios. Se aman, se respetan, se valoran, trabajan junto a los judíos como socios de Dios en la tarea de construcción de Shalom.
Junto a los judíos, pero sin inmiscuirse en cosas judías, sin reclamar cosas judías, sin estudiar Torá, sin todas las petulantes necedades de los que siguen siendo esclavos de sus ciegos EGOS.
Está en ti, hermano querido, elegir si serás de los que odian a Dios, odian a los judíos, envidian a los judíos, aunque mencionen a Dios y digan amar a los judíos a cada rato;
o si escoges la vida la bendición, que es aceptar quien eres con sano orgullo, y entonces vivir como te corresponde con sana vitalidad.
¿Qué eliges hoy hermano noájida querido?
¿Que se te conozca como uno que actúa movido por el motor de odio y envidia, o ser reconocido y alabado como uno que alaba a Dios por todo lo que tiene?
No. No creo que sólo sean esas las razones por las cuales los gentiles odian o envidian a los judios. No es que los judios sean un pueblo más fiel o santo que los gentiles; «no hay un justo, ni siquiera uno». En realidad quizá simplemente se trate del antiguo pecado de Cain. Cain odió y envidió a Abel porque fue más grato a Di_s. Su ofrenda fue más grata a los ojos de Di_s, pero eso no fue todo; Caín no quería compartir a su Padre con Abel. Lo que los gentiles envidian es el Padre de los judios. De hecho, los cristianos asumen para si como una realidad fundamental de su fe que todo aquél que acepte a Jesús como Señor y salvador, recibirá potestad de ser llamado hijo de Di_s; y con ello se acabó la envidia y el odio. Muchos cristianos (no idólatras) admiran y defienden al pueblo de Israel y bendicen a Jerusalen; ven de cerca y con agrado el judaismo y aprender de la Torá. Hay diferencias, claro, pero ningún rechazo. Porque el pueblo de Israel es el pueblo de Di_s, «y la salvación viene de los judíos». El buen cristiano crece con las Escrituras y rinde su alabanza al Di_s de Abraham, de Isaac y de Jacob.
Pienso que en el fondo del antisemitismo está el pecado de Caín; el segundo pecado de la humanidad. Espero que este comentario no le ofenda de ninguna manera. Que la misericordia y el amor de nuestro Padre esté con usted siempre. Shalom.
hola sr. armando.
TODO seguidor de Jesus ES idolatra, tenga imagenes, virgencitas, etc. o no.
Pues la propia creencia en el sr. Jesus ES idolatria, y sumamente grave.
En cuanto al resto de su comentario, le ofrezco buen pan espiritual acorde a su identidad santa espiritual, lo encuentra en FULVIDA.com, vaya por favor alli.
Habra luz, libertad, salvacion verdadera para su vida y la de su familia.
Que tenga buen dia.
Otro detallito, los gentiles SON hijos de _Dios tambien, sin necesidad de ninguna fe o requisito.
Eso de que los seguidores del sr. Jesus sean hijos de Dios y los otros no, es lisa y llanamente una horrenda discrimiinacion, motivo de innumerables crimenes y genocidios que se han cometido en el nombre de ese «dios del amor».
Reitero, sr. Armando, tenga su pan espiritual preparado y suave, lleno de santidad en FULVIDA.com.
Podra ser libre, orgulloso de portar la llama de la verdad y no mas cargar la pasada y oscura fe en un falso salvador.
Que tenga un precioso dia.
Debo de reconocer que el suceso que debió haber sido la confirmación de nuestra Torá, fue el suceso que ratificó nuestro aborrecimiento hacia Dios y la envidia hacia Israel.
Lo mas preocupante de todo es que no se ha hecho una Teshuvá colectiva para engendrar una generación nueva y cicatrizada del aborrecimiento y odio, sino que se han trasmitido de generación en generación.
Nos queda a esta generación consiente y despierta, hacer Teshuvá y engendrar una generación que no aborrezca ni envidie, y que el aborrecimiento, el odio y la envidia no sea más que un triste recuerdo que fue superado.
cierto, cierto
pero, vea la noticias y encontrará todo lo contrario a la Construcción de shalom
cierto, pero las noticas no reflejan la verdad absoluta. No presentan un día en la vida del More, del Profe Ortiz, de Edgar, de Felipe, de Alejandra, de Eli de Shaul, de Luis, de…
Las noticias no enseñan nada.
«… y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas. El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso. Una bomba, hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida. El bien se alimenta de sí mismo. El mal, se destruye asimismo..» Facundo C.
luus querido, dos mi kmillones de antisemitas, al menos…
queda un mucho por trabajar, no?
si More. Aun queda mucho trabajo. Tal vez sea menos que al principio, pero aun queda trabajo por hacer.
El antisemitismo suele acusar a los judíos de odiar a los que no lo son,de considerarlos animales,de los que se puede abusar plenamente…Eso produce un odio tan atroz que deshumaniza al judío,hasta el punto de que el Holocausto es negado a pesar de saber que existió,porque consideran que el Holocausto como crimen no existió,pues no fue un crimen masivo ni un genocidio,sino una operación de limpieza de purificó a Europa de la presencia de judíos que solo habían practicado la usura,la rapiña y el robo contra el resto de europeos. Se niega el Holocausto no como suceso,sino como acto malvado,pero como esto no lo pueden hacer publicamente,pretenden negarlo de forma encubierta como suceso histórico. Lo seis millones no existieron,pues no se mató a humanos. Es más o menos lo que el negacionismo pretende decir con mensaje encubierto.
Pero me llama la atención que de eso que se acusa a los judíos,los cristianos y los musulmanes lo hacen con los que no son de su religión. Les consideran infieles,paganos,herejes,etc…y que irán al infierno eternamente. Eso también les hace deshumanizarlos y ver al que creen «condenado» como un animal sin derechos. Si lo ayudan es solo por ganar méritos ante Dios,pero no por auténtica compasión. Ese decisión del mundo tiene una misma raíz (no es de los nuestros y Dios lo llevará a los tormentos eternos),pero tiene diversas variedades. La Iglesia Católica lo dice para quienes no están en la «iglesia verdadera» y no pueden purificarse mediante los verdaderos sacramentos. En el protestantismo están desde lo evangélicos y luteranos,que condenan al infierno a todo aquel que no crea en Cristo (independientemente de que no haya tenido la oportunidad de conocerlo) hasta los calvinistas,con su diabólica teoría de la predestinación,en la que según ellos,su deidad cruel,arbitraria y vengativa condena a un alma a la salvación o a la condenación de antemano,sin dejarle libertad alguna. Después están sectas como los jehovistas,adventistas,etc… que solo se salvan según ellos los que forman parte del auténtico Israel,que son ellos. En estos casos,ellos mismos se odian y se condenan mutuamente al infierno: católicos,luteranos,calvinistas,milenaristas,pentecostales,jehovistas,etc…se condenan y odian unos a otros.
En el Islam ocurre exactamente lo mismo,al infierno lo que no son musulmanes. Solo que el Islam es aún más salvaje y permite el asesinato del infiel. Lo mismo que hicieron los cristianos en el pasado. Y esta religión es la que más ha copiado al judaísmo (circuncisión,día sagrado,mismos animales prohibidos para comer,prohibición de hacer imágenes de la deidad,ciudad sagrada…) De hecho algunos neonazis acusan a Mahoma de ser un judío que por odio al crsitianismo quiso crear una religión rival y borrar al cristianismo del sur del mediaterráneo).
El odio atroz a los judios creo que más que por envidia (que no la niego) es basada en la demonización que surge primero por no ser cristianos,y después de la maldad que se atribuye al no cristiano,que en el caso del judio se acrecianta por considerarlo un pueblo deicida y repudiado,al que su Dios rechazó al no aceptar a Jesús y que pasaron de ser el pueblo elegido al pueblo maldito,disperso por las naciones,ejerciendo el mal y siendo castigados con matanzas y expulsiones por la maldad a la que se identfica al judío (usurero,acaparador,estafador en el negocio,tramposo en el comercio,odiador de cristianos,comunista,bolchevique,especulador,racista,conspirador,etc…)…en fin,los que han escuchado 10.000 veces.
El odio genocida al judío viene sobretodo de esa enorme maldad humana que arrebata la humanidad a otros semejantes. Se hizo con los negros esclavizándolos o con los pueblos derrotados en guerras,se hizo con los pueblos colonizados explotándolos hasta la extenuación…solo que el odio antijudío ha llevado sobretodo al deseo de matarlos a todos.
Buen día More Yehuda me preocupa que línea tan delgada puede ser esa, la que de un momento a otro podemos pasar a ser de esos Nóajidas, sin una guía correcta
A menudo suelo no cruzar la línea por temor a realizar algo como lo que aquí comenta, no busco enseñanza de nadie más, para no ser confundida ya que dependo mucho del conocimiento para saber diferenciar a un Judio verdadero…y aun hoy por hoy quien me enseña a ser …a vivir como Nóajida (mis leyes)
Creo saber diferenciar el odio, la envidia, el enojo y puedo decirle que en lo personal la vida del judío, el judío y su nación, me despierta desde que tengo uso de razón una profunda admiración por su lucha y sobrevivencia, por su puesto porque son excelentes representantes en cuanto a su forma de expresar tanta sabiduría y llevarla por miles de años vigente de lo que se les entrego en el Sinaí.
y que solo apenas ni siquiera un año de conocer mi identidad y de pretender vivir de acuerdo a ella caigo en cuenta de que la ignorancia nos lleva a parecer envidiosos por no conformarnos con quienes somos, lo cual no es culpa de ustedes, por no sentir orgullo por el señor Noaj que de lo más malo, bueno.
Todo eso de lo que hoy tenemos que des-aprender, para aprender y dar paso a lo que somos y lograr entender a mi propio ritmo, espero sea más rápido mi crecimiento como ser humano y un día deje de añorar lo que no soy.
lamento profundamente como ser humano que tengan que pasar por esto en verdad me duele de una forma indescriptible.
https://serjudio.com/exclusivo/cterapia/jaiei-sara-5773el-secreto-que-puedes-compartir
En cuanto a lo que en sí trata el tema,de que con la Torah el mundo sintió envidia hacia Israel,lo siento,pero no creo que sea así. Incluso no me parece correcta la interpretación que da el Talmud,que no es para nada mi libro sagrado. Para empezar,como dije antes,hacía el judío una parte de la humanidad deposita una deshumanización debido a todas las cosas malas que se han atribuido al judío en todas las naciones y épocas en que han vivido. Toda la Humanidad se pone de acuerdo en considerar al judío lo mismo,da igual que sea en la España medieval que en la Alemania nazi. Y eso despierta odio,no envidia,que son sentimientos diferentes. Y ese odio no surge de que Dios les eligiese a ustedes para entregarles su Torah y una tierra. Porque para el cristiano,el musulmán,el ateo,etc…antisemita no cree que los judíos sean depositarios de elección divina alguna. Los cristianos creen que Dios les repudió,los musulmanes algo parecido y los ateos que son todo leyendas sin ningún fundamente histórico ni arqueológico.
Personalmente no conozco a nadie que sienta envidia de los judíos,en el preciso momento en que los judíos no pueden estar en paz en ningún lugar del mundo,ya que la amenaza de la maldad humana está siempre encima de ustedes. Y el que sigue otra religión no considera para nada a Israel un pueblo elegido,sino que el fanatismo cristiano,como ya sabe,siempre han querido humillarles encima considerándoles un pueblo maldito de Dios. Lo que si conozco es admiración,hacia por ejemplo,que 1 de cada 4 Premios Nobel sean judíos. Admiración, no envidia.
Además,creo que aquí se interpreta que la dispersión de los judíos durante 2.000 años ha sido un castigo de Dios por no cumplir la Torah,tal como se profetiza en Levítico,pero que al final se vuelve a la tierra si hay una vuelta a Dios. Y quiero recordar que el no cumplir la Torah solo despierta la ira divina hacía los judíos,que son los que tienen la obligación de cumplirla.
Por esa razón,creo que el diagnóstico de que en el Sinaí bajó la envidia del resto de la Humanidad hacia los judíos no es correcto.
Saludos.
Me parece que el fin del articulo es un llamado a la conciencia; a la corrección personal e individual para hacer la parte que corresponde a cada quien. En la medida de que cada quien corrige sus yerros habrá una sociedad muy distinta a la actual.
Pero cuando se adentra la persona, peligrosamente, en las fuentes judías, se expone a un serio riesgo del que, precisamente, expone la enseñanza del artículo (aparte de daños colaterales en su salud psíquica).
Creo que a estos comentarios se les debe agregar algunas artículos antiguos que habían advertido de tales riesgos:
http://fulvida.com/2008/10/15/resp-347-%C2%BFque-dijo-maimonides/
https://serjudio.com/rap1901_1950/rap1922.htm
Yo si, personalmente, he conocido gente que dice sentir envidia de los judíos por multiples razones.
Así que creo que el diagnostico de que en el Sinai bajó la envidia del resto de la humanidad hacia los judíos sí es correcto.
¿Me podría decir,Jonathan,el motivo de que esa gente que usted conoce si siente envidia hacía los judíos? ¿envidia hacía el pueblo más perseguido y odiado del mundo,a causa de la maldad humana? Puede ser motivo de envidia que Dios los eligiese,según ellos,para liberarlos de una esclaviyud,de darles una tierra y una Torah que deben de cumplir desde que tienen uso de razón hasta que mueren. Pero no es motivo de envidia los numerosos castigos sufridos por infringir la Torah,tal como habla cientos de veces el Tanaj,y los dos milenios fuera de Israel,no sé si por castigo o no.
El principal motivo por el que la gente no siente envidia hacia los judíos es que estos no están seguros en lgar alguno del mundo. Siempre hay un enemigo que quiere atacar. Y el segundo motivo es que la gente suele sentir sano orgullo del pueblo y la patria a la que pertenece.
Dios daría a Israel una tierra por motivos que solo El sabe. Pero todos somos criaturas de Dios. Única diferencia: Israel debe seguir la Torah y si no Dios castiga a Israel. El resto de la Humanidad no debe seguir la Torah. Pero criaturas de Dios todos somos. Y cuando nos creó,el nos dio la Tierra para que formásemos nuestras patrias,pueblos y naciones. Su país se lo dio Dios a su gente,aunque fuese sin prodigios ni promesas a antepasados,como le dio la Tierra entera para que hiciese buen uso de ella.
Dios no dice a los judíos cual es su relación con 7.500 millones de seres humanos. Ni que forma tiene de relacionarse con ellos y hacerse amar. No lo dijo porque no tenía porqué,ni a los judíos ni a nadie. Pero millones de personas sienten que hay un Dios,un solo Dios,no tres dioses ni ochenta dioses ni mil dioses,sino un Dios Creador. Lo sienten,sienten que Dios les ama,que les pide una vida con ética y moral. Y hasta sienten que les ayuda,les guía y les protege. No importa que opinen unos,importa lo que ellos sienten,que puede ser tan real como lo que otros consideran un hecho indiscutible.
El Tanaj está dirigido a los judíos,y por tanto,que Dios no hable de la relación que tiene con los que son llamados «gentiles» es normal. El Tanaj es para los judíos y no para los demás,y la relación especial que como Dios tenga con quienes somos de otros pueblos y naciones es cuestión nuestra y no de los judíos. A cada cual le toca su parte,y como Dios está con nosotros,le sentimos cerca,nos ama y nos abraza es una cuestión nuestra,de cada individuo.
Muy subjetivo su comentario. Pero bien pueda. Saludos.
Tiene mucha razon More Yehuda.
señor Ivan Carlos tendria que hacer una tarea la cual veo poco probable en usted, pero igual quiera y sea humilde para admitir su ignorancia en el tema Relación de Dios, gentiles y Judíos.le sugiero no de una respuesta apresurada, tome su tiempo.
aquí le dejo la definición encontré mucho de esta definición en su texto disfrazado de…
Del latín invidĭa, la ENVIDIA es el deseo de obtener algo que posee otra persona y que uno carece.
Se trata, por lo tanto, del pesar, la tristeza o el malestar por el bien ajeno.
En este sentido, la envidia constituye el resentimiento (el sujeto no quiere mejorar su posición sino que desea que al otro le vaya peor).
La psicología afirma que la envidia es un sentimiento que se niega tanto ante terceros como ante uno mismo. El envidioso desea ocultar su envidia enmascararla y resulta poco frecuente que la asuma, ya que supone la aceptación de una carencia.
Asi pues que deseo vivir como me corresponde con sana vitalidad y que mis hijos y los hijos de mis hijos hagan lo que D-s nos pide SER BUENOS JUSTOS Y FIELES A EL.
como lo superficial confunde tanto que hasta para algunos tiene mayor valir que lo trascendental…
Aliciak,al contrario que otros que se consideran humildes pero son volcanes de soberbia y orgullo,yo si reconozco mis limitaciones,humanas y espirituales,y por tanto SI RECONOZCO MI IGNORANCIA EN LO QUE USTED DICE. Pero ocurre lo siguiente,el Eterno es el Creador,somos criaturas suyas,recibimos oxígeno,luz y calor del sol,lluvia,etc…todos los pueblos del mundo. El decidió que un pueblo tuviese una tierra y cumpliese 613 preceptos desde que tienen uso de razón hasta que la muerte les visita. Decidió que un pueblo tuviese sobre el el gozo de cumplir los 613 preceptos o ser exparcidos por toda la Tierra. Los demás pueblos no tenemos un código cultual como que el Eterno entregó a los judíos,lo cual quiere decir que debemos de seguir nuestra propia senda,que no sea idólatra,supersticiosa ni seguidora de Torah. Y ese camino lo seguimos lo mejor que podemos. Con la luz que Dios nos da y las pistas que nos entrega como Ser Supremo,Creador y Padre de sus criaturas.
Sobre si hay personas que tiene envidia a los judíos,no niego que los haya, yo solo digo que las terribles amenazas que sufre desgraciadamente los judíos en el mundo no invita a que la mayoría de seres humanos envidie ser judío. El odio antisemita no creo que proceda de la envidia,sino del odio étnico-religioso-social que durante 2.000 años fue aumentando hasta conseguir su punto culminante con la Shoah. No voy a debatir sobre la supuesta envidia. Pero dejo en el aire una pregunta.
Los envidiosos generalmente siguen un patrón psicológico,muy bien explicado por usted. Pero la envidia y el odio son conceptos diferentes. El judío ha sido más víctima del odio que de la envidia.
Y reconozco mi ignorancia en algunos temas. La soberbia propia del sabelotodo se la dejo a otros.
el por usted tan mentado odio tiene un evidente origen en la envidia por no tener lo que los judios tienen.
que la teologia del reemplazo, bien gracias. aqui estan los judios tan firmes y leales como siempre.
que la teologia del coran, bien gracias. aqui estan los judios para denunciar la falsedad de la misma.
tan simple como que se envidia, lo que motiva el odio.
a la vez basado en repudiar a Dios, y por tanto maltratar a quienes siguen alentando Su conocimiento, que son los judios.
el judio representa a Dios, entonces hagamos desaparecer al judio para que Dios desaparezca.
el judio tiene un pacto especial con Dios, lo envidiamos, por tanto lo odiamos, hagamos desaparecer el rastro de ambos.
Envidia y odio van de la mano.
De paso, no es de sabios afirmar que los Sabios de Israel se equivocaron en tal o cual cuestión respecto a la Torá Judia, asunto en el cual los gentiles no tenemos por qué meter la nariz. Pero parece que el tema no está claro para algunos.
Jonathan,no se si refiere a mi o otra persona,cuando menciona lo de meter la nariz en la Torah,pero por si acaso se refiere a mi por no haber sabido o querido comprender mis palabras,quiero dejar claro dos cosas:
1) En ningún momento he afirmado que los Sabios de Israel se equivocaron con respecto a su Torah. No sé nada de la Torah,no me interesa ni me importa. Por tanto,que los sabios judíos la interpreten como mejor les parezca. No es asunto mio. Pero creo,que precisamente como Dios no habla a los judíos en su Torah de su relación como Dios con los no judíos,entonces dichos Sabios han de ocuparse solo de su Torah. La Torah no es mía ni quiero que lo sea. No la necesito para nada.
2) Como criatura de Dios,creo que el me ha dado la oportunidad de amarle,alabarle y darle las gracias con la libertad de no seguir un código de culto como está en la Torah,que es asunto judío. Puedo amar y orar a mi Dios,el que me dio carne y sangre,el que me dio la Tierra y sus frutos,salvo utilizando idolos,superticiones, y esa Torah que es para que la sigan otros. Nos ha dado por tanto la capacidad de elegir de como tenerlo en nuestro corazón y en nuestra mente. De la misma manera que los justos como Noaj sabían como alabara a Dios,los demás tenemos también capacidad de hacerlo.
3) Como sentimos a Dios en nuestras vidas y en nuestras almas es cosa exclusivamente nuestra. Nadie tiene derecho a juzgarlo,salvo los que se creen con el derecho a juzgar lo que no les corresponde. Si no se utiliza la idolatría,la magia o las leyes judías,toda adoración a Dios es legítima. Yo he orado a Dios en muchas ocasiones y siento que Él me ha escuchado y atendido. En una ocasión,por ejemplo,pinchó la rueda de mi coche de noche en una carretera aislada en que la nadie circulaba. No tenía rueda de recambio .Pedí ayuda y misericordia a Dios,pues estaba condenado a pasar una noche gélida en esa carretera,y no tenía mantas ni alimentos. No existían los teléfonos celulares y no podía pedir ayuda. Con una linterna salí a la carretera para ver si encontraba algo que me pudiese dar calor y encontré una rueda nueva e intacta, que podía utilizar. Pude ponerla y me marché. Para mi fue Dios,que se apiadó de mi.Lo mismo puedo decir de otras personas,que han sentido la bondad divina de forma maravillosa. Son nuestras vivencias,no la de los que no las han tenido y por tanto no pueden comprenderlas.
Alabado sea el Creador,Señor y Padre de todos los vivientes. Eterno mi Dios,te amo y te adoro.