Noaj, el hombre que se opuso al espíritu de su época
Dice el Midrash en la Parashá
Noaj:
«Noaj era un hombre
extraordinario, un tzadik cuya rectitud sostenía al mundo entero. Tres
tzadikim constituían la formación del mundo entero: Adam, Noaj y Abraham.
Esto debe ser tomado en el
sentido literal de la palabra. Cada uno de ellos aseguró la supervivencia del
mundo. Si no fuera por Noaj, el mundo habría sido aniquilado.
A Noaj es posible aplicarle el
pasuk (Tehilim 1:1 ) «Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de
malos, no se detuvo en camino de pecadores, ni se ha sentado en silla de
escarnecedores».
A pesar de la permisividad
prevaleciente en el comportamiento ético y moral, sus propios antecedentes eran
impecables. No se permitía a sí mismo ser influenciado por sus pares. Se sometió
a la humillación de parecer como ridículo ante las tres generaciones en las que
vivió- la Generación de Enosh, la Generación del Diluvio y la Generación de la
Dispersión- y se mantuvo inmutable en su servicio a Hashem. El respetó fielmente
las seis mitzvot que Hashem le ordenó a Adam.
Su esposa Naamá era igualmente
recta. Su nombre Naamá significa que su comportamiento era agradable. Tuvo tres
hijos varones, Iefet, Jam y Shem quienes siguieron los caminos de Hashem, tal
como les había enseñado su padre Noaj y su abuelo Metushelaj. De los tres, Shem
es nombrado en primer término en la Torá porque era el más virtuoso.
La Torá describe a Noaj como un
tzadik, (5:9) «perfecto en su generación». ¿Qué nos sugiere éste último
agregado? Nos enseña que Noaj llamado tzadik comparado con su generación
perversa.
La intención del versículo citado anteriormente es alabar a Noaj diciendo que si
él era capaz de mantener su rectitud aún dentro de un clima inmoral, se habría
convertido en alguien increíblemente más virtuoso si hubiese vivido en los
tiempos de Moshé o Shmuel (tomando sus ejemplos).
Una joven vivía en un barrio desacreditado de
la ciudad pero su propia reputación era impecable. Si ella se hubiese instalado
en un buen vecindario, se habría transformado por cierto en un brillante ejemplo
de comportamiento intachable.
Es cierto que al obedecer los
mandamientos de Hashem y al evitar el pecado, Noaj hacía lo que se esperaba de
él. Por esto, la Torá lo llamó tzadik.»
(Tomado de «El Midrash dice»
Volumen 1, Bereshit)
Preguntas de reflexión para
noájidas:
1. ¿El estilo de vida que
llevas actualmente, le aseguraría supervivencia a tu sociedad?
2. ¿Cuál es tu actitud al
encontrarte en una reunión que va en contra de la ética y la buena moral?
3. ¿Está siendo influenciada
tu familia por amigos ajenos a los principios de vida para noájidas?
4. ¿Prefieres ser expuesto al
ridículo o ser hallado fiel a Dios?
5. La falla de Noaj fue no
influenciar positivamente a su generación. ¿Estás tú influenciando a tu
generación?
Licenciado Jonathan Ortiz

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