Parashat Behaaloteja – 5758

YR Por Rav Yehuda Ribco
13/06/1998 4 min de lectura
Escuchar artículo Lectura por voz
Texto:
WhatsApp
Torá Viva y Sabiduría Aplicada a la Vida

Parashat Behaaloteja – 5758

Por Rav Yehuda Ribco • 13/06/1998 • Material de estudio para la mesa de Shabat

 

Semana Shabbat 13/6/98 – Siván 20, 5758 – –

Parashá: Behaaloteja
Bemidbar 8:1 – 12:16

La Luz que brilla

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


 

Esta parashá comienza con el tema de la luz en el Santuario,
y de cómo debe ser encendida. Prestemos atención a esta explicación que se encuentra en
el Midrash Bereshit rabá, parasha guimel, donde leemos: "Dijo
rabbí Simón: Cinco veces está escrito aquí luz (la palabra luz aparece cinco veces en
la primera parashá de la Torá), paralelamente a los cinco libros de la Torá."
Pasemos a explicar. "Dijo Dios que sea la luz" –
por el sefer Bereshit; que en él aprendemos que Hashem fue el creador de la luz (y del
Universo).
"Y fue la luz" – por el sefer Shemot, que en el
acompañamos la salida de Israel de la oscuridad de Mitzraim a la luz de la liberación.
"Y vio Dios que era buena la luz" – por el sefer
Vaikrá, que él rebosa de mitzvot, que son la luz de la existencia.
"Y separó Dios entre la luz y la oscuridad" – por
el sefer Bemidbar, cuando acompañamos las peripecias del pueblo de Israel y comprobamos
la separación entre los que son salidos de Mitzraim y los que son ingresantes a Israel.
"Y llamó Dios a la luz, día" – por el sefer
Devarim, que alumbra con la abundancia de mitzvot, tal como un glorioso día.Efectivamente,
es en esta parashá (Beaalotejá), que podemos comprobar el inicio de la separación del
pueblo de Israel, entre los que son dignos de entrar a la Tierra Prometida, y aquellos que
no lo son. Entre los que son el futuro promisorio, y los que solamente son libertos pero
aún esclavos. La gran luz que se comenzó a descubrir con el portento de Ietziat
Mitzraim, en Bemidbar llega a una cúspide, en la cual el pueblo se dirige amoroso hacia
Hashem. En las dos parshiot anteriores (Bemidbar y Nasó), aprendimos de la disposición
de las tribus rodeando el santuario, de su orden y organización, de las banderas que
indicaban la pertenencia a tribus dignas y unidas de un pueblo cuyo centro era la Torá.
Es decir, de los esfuerzos por organizar una vida dedicada a Hashem, sin otros
miramientos.
También en esta parashá este proceso, de aproximarse a la gran luz, se continúa. Como
dijimos, en el comienzo de la parashá se trata el tema de las luces de la Menorá en el
Templo. Luego se habla de la consagración de los leviim, para trabajar en honor de
Hashem, dedicando su vida a esa tarea santa. Y tenemos el korbán pesaj, y,
principalmente, los preparativos para el primer viaje rumbo a la Tierra Prometida. Con
esta preparación llegamos al sumo de la luz que permite irradiar el pueblo de Israel.
Tanto es así que leemos: "Entonces dijo Moshé a Jobab, hijo
de Reuel Midianita, su suegro: Nosotros partimos para el lugar del cual Hashem ha dicho:
Yo se los daré. Ven con nosotros, y te haremos bien: porque Hashem ha hablado bien
respecto a Israel." (Bemidbar 10:29 📖)
"H’ ha hablado BIEN respecto a Israel". ¿Hay
algún elogio mejor en todo el universo?
Ir a asentarse en la Tierra Prometida permitía convertir a ese pueblo pendenciero y
pedigüeño en un pueblo bueno; es decir, sacar de entre las oscuridades cotidianas los
esplendorosos rayos de santidad.
Sin duda estamos en uno de los momentos más ‘brillantes’ del Israel de la antigüedad, el
momento en que son considerados como una joya, dignos de vestir a un gran rey.
PERO, al ir finalizando esta parashá: la desazón.
El pueblo se deja llevar por su esclavitud a la estupidez: quieren las habladurías y no
la santidad.
El pueblo se deja llevar por su esclavitud a la avidez: quieren la carne y no la luz.
Y en la parashá próxima: la hecatombe.
El pueblo manda a los que inspeccionan la tierra, y como resultado: prefieren el desierto
y no la Tierra Prometida. Prefieren la oscura muerte bajo el sol calcinante del desierto,
y no la resplandeciente vida de mitzvot en la Tierra Prometida por H’.
Recién al final de la parashat Jukat, vuelve a brillar la luz de este pueblo, cuando la
generación nueva, de aquellos que entrarán a la Tierra cumplen los mandatos del Eterno.
Parece pues correcta la apreciación de Rabbí Simón, en este libro H’ separa: entre
dos tipos de personas, entre luz y oscuridad.

< p align="center">

Licenciado en Psicología Prof. Yehuda Ribco – Siván 5758

Darjey Noam

(En las citas de textos o parshanim, los comentarios
entre paréntesis son nuestros y no de las fuentes)

https://serjudio.com

mailto:ravyehudauy@gmail.com

SABIDURÍA SEMANAL DIRECTO A TU CASILLA

Boletín Semanal de SerJudio.com

Recibí el análisis de la Parashá de la Semana, la Perla de Sabiduría y las respuestas más destacadas del Rav Yehuda Ribco.

Deseo recibir:
Sin spam. Podés darte de baja en cualquier momento con un solo clic.
Compartir este estudio:

Profundiza este tema en vídeo

Acompaña al Rav Yehuda Ribco en sus clases, conferencias y respuestas audiovisuales en YouTube.

Suscribirse al Canal →
¿Valoras esta labor educativa comunitaria? Apoya voluntariamente la difusión →
YR
ACERCA DEL AUTOR

¿Quién es el Rav Yehuda Ribco?

Más de 4 décadas dedicadas a la enseñanza y difusión de la Torá viva, la ética judía, el pensamiento auténtico y la psicología espiritual aplicada a la vida cotidiana. Es autor de la monumental traducción moderna y completa del Tanaj al español latinoamericano (disponible en la inmensa biblioteca de Sefaria y en la app de Tanaj de SerJudio).

💬

¿Deseas dejar un comentario o formular una pregunta?

Inicia sesión con tu cuenta de SerJudio.com o regístrate gratis en 1 paso para participar en la comunidad y compartir tus reflexiones.