No es dificil ser un constructor de shalom, es dificil querer (a causa del ego) serlo. Cada individuo tiene en lo profundo de su ser una chispa de divinidad pura que cosquillea el recuerdo de la mision (o verdadera dicha) en la vida, pero ella para verse en todo su esplendor debe esclavizar a una barrera egoista que la rodea, la opaca, de alguna u otra manera la oculta.
Todo empieza por querer y termina en cumplir. El leal a Dios quiere, puede y cumple a como de lugar.
Ud que opina mi querido lector?
«Si aún no eres parte de la comunidad de fieles a Dios, eres la pieza del rompecabezas que falta.»

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