Gente que no tiene mucha idea de las cosas, o para peor, aquellos con deseos de poder y provocar el caos, con frecuencia acusan a FULVIDA, o a este humilde maestro de ser “anti-algo”.
Anti-Jesús, anti-cristiano, anti-cualquier-cosa, sea lo que a cada persona oscura se le ocurra inventar.
La verdad es que en lo personal, y mi idea de FULVIDA, es ser PRO y no anti.
Pro-vida, Pro-bien, Pro-justicia, Pro-verdad, Pro-shalom, todo lo que sea de Pro-vecho para la persona, la sociedad y el mundo.
De allí que hace mucho ideamos el lema de ser “constructores de shalom”.
No meramente receptores de bienes celestiales.
Tampoco agentes pasivos que debido a su indolencia nada dejan tras su pasaje por el mundo.
Y mucho menos cómplices o artífices del mal.
Somos constructores de Shalom por propia decisión y determinación.
Nadie nos ha obligado a aceptar esta tarea, sino nuestra ética profunda, nuestra conexión sagrada con Dios, nuestra forma de ser.
Es cierto, para construir cualquier cosa a veces se hace necesario demoler, destruir, desarraigar, hacer un trabajo duro y rudo.
Es cierto.
Pero eso no hace del constructor un destructor, ni un anti lo que estuviera antes y que obstaculizaba con su presencia la realización de los ideales correctos.
Porque el fin NO justifica los medios no podemos sumarnos a los que adrede destruyen o dedican gran parte de su tiempo a tareas que no conllevan bien-justicia-lealtad.
Así pues, al que le duela la verdad (tal y como la podemos percibir y compartir), que no nos ataque haciéndose la víctima ofendida, porque no detendremos nuestra avance para construir shalom.
Al que prefiere seguir en la oscuridad por no soportar la luz, que no violente nuestro derecho a andar seguros por la senda de la luz.
Quien se dedica a hurgar en la miseria para comer los despojos de la idolatría y cualquier otra afección mortal, que no pretenda silenciarnos ni hacernos engullir la putrefacción que ellos llaman “santa”.
Nosotros seguiremos andando, si Dios permite.
A cada paso revisando que estemos firmes, sin desvíos, sin bajezas, sin falsas doctrinas, sin errores que son mortales.
Por supuesto que hay equivocaciones, cansancio, dudas, conflictos, pero que sirven como motivo para crecer más y mejor y no como excusa del EGO para dejarse desplomar hacia el caos, o ser un generador del mal.
Para concluir les dejo aquí un mensaje que me envió una señora que concurrió al reciente encuentro de FULVIDA en la ciudad de México. Creo que sintetiza bastante bien nuestro ideal de paz con todos, siempre y cuando sean honestos, de buen proceder:
hola buenas tardes o noches, debe estar ya en Uruguay.
me gusto su conferencia reconozco que es usted un sabio.
a decir verdad yo soy cristiana y no tengo dudas sobre mi fe.
la prpopuesta de amor que usted apoya es muy bella.
me gusto.
si me interesa aprender hebreo y como es usted de bello creo que podriamos cultivar una linda amistad seguro me podra ayudar con consejos sabios.
gracias cuidese.
Sí, hermosas palabras de una bella persona que sigue aferrada a su pequeña celdita mental, esclava de la religión, aún en confusión, pero que demuestra su enorme potencial de vida, su compromiso por hacer de este mundo un mejor lugar.
Por supuesto que la señora deberá andar un trecho aún para salir de ese Egipto esclavista de la religión, quizás nunca lo haga. No lo sé.
Pero lo cierto es que ha comenzado su despertar, cosa que me alegra mucho.
Una señora cristiana que concurrió y se sintió a gusto, que aprendió, que tuvo el deseo de seguir en contacto. Será que percibió el verdadero anhelo de shalom, de amor a todas las criaturas, de respeto a las personas aunque se repudie sus creencias erróneas.
Porque así somos en FULVIDA, con amor y respeto por las personas, pero absoluto repudio a lo que atenta en contra de la armonía según criterio de Dios.
Quedo de ustedes, a seguir construyendo Shalom.
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