Me imagino que muchos pensarán porque aquí, en este sitio Noajico, no discutimos Midrashim – alegorías rabínicas -, no nos esmeramos con relatos del Talmud, no debatimos ciertas Mishnaiot (que NO nos pertenecen).
¿Por qué, en que nos dañan? ¿Si son interesantes y además constructivas? ¿Que tiene de malo que cada Post contenga un relato del Talmud o una historia Jasidica?
No tiene nada de malo. En más, hay relatos del Talmud (que yo mismo suelo utilizarlos en algunos post) muy interesantes que sirven para reforzar la identidad Noajica, así como algunos Midrashim que nos dan a entender la importancia de ciertas pautas.
El problema radica en que no somos dependientes del Judaísmo, no somos la rama del árbol judío en segundo nivel. Y con estas palabras no quiero decir que al no utilizar historias jasidicas estamos siendo rebeldes hacia nuestros hermanos. En cierta forma, le debemos mucho.
El tema es la mezcla de identidad que se forma al utilizarlas para los que recién empiezan a conocer su identidad espiritual. Pues ellos al leerlas se sienten judíos espirituales, en cierto sentido, o mejores a los Ojos de Dios. Y esto no es así, hasta que cada uno no internalice y profundice en su identidad, no podrá o será un poco peligroso tratar con otra identidad.
En resumen: Aquí no hay muchas (solo algunas pocas) historias de la tradición judía, para no confundir a los recién llegados, para no mezclar en sus cabezas más confusiones, para no hacerles creer que el Noajismo depende del judaísmo, de sus historias, de sus libros sagrados.
Para crecer no tenemos que correr a aprender historias, anécdotas o parábolas jasidicas. Para crecer tenemos que utilizar las herramientas que Dios, nuestro Amo, nos entregó, nos legó, nos las dio como NUESTRA tradición.
Cuando comprendas que significa el Noajismo en tu vida, entenderás que el Judaísmo es lo mismo para el judío. El Noajismo es nuestra vida y nuestra esencia.
¿Que esperas para conocer tu propia tradición?
Saludos!
Pd: Pido disculpas si dañe a alguien que quizás se esmere con su maestro a aprender a crecer a través de historias jasidicas. Repito: no son malas, no son dañinas, son constructivas. Pero se las debe conocer cuando te hayas conocido. Así aprendí de mi maestro y el celo por mi identidad me hace pensar así. Abrazos!

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