
—Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de unos ladrones. Le quitaron la ropa, lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto.31 Resulta que viajaba por el mismo camino un Pastor evangelico quien, al verlo, se desvió y siguió de largo.32 Así también llegó a aquel lugar un Mesianico, y al verlo, se desvió y siguió de largo.33 Pero un Noajida que iba de viaje llegó adonde estaba el hombre y, viéndolo, se compadeció de él.34 Se acercó, le curó las heridas con vino y aceite, y se las vendó ,. Luego lo montó sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento y lo cuidó.35 Al día siguiente, sacó dos monedas de plata[c] un libro sobre Noajismo y, se los dio al dueño del alojamiento. «Cuídemelo —le dijo—, y lo que gaste usted de más, se lo pagaré cuando yo vuelva.»
Asi como puedes cambiar una historia.
Tambien puedes cambiar el curso de tu historia. Se 100% Noajida.
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