Niveles de compromiso con el Eterno

YR Por Rav Yehuda Ribco
01/02/2011 5 min de lectura
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Torá Viva y Sabiduría Aplicada a la Vida

Niveles de compromiso con el Eterno

Por Rav Yehuda Ribco • 01/02/2011 • Material de estudio para la mesa de Shabat

Maimónides (Mishné Torá, Leyes de Reyes 8:11) codifica que:

Todo gentil que se compromete a cumplir con los Siete Preceptos Universales, se lo denomina un gentil piadoso y tiene su porción del Mundo Venidero; en tanto reconoce que estos mandamientos le fueron ordenados por el Eterno y reconfirmadas a través de Moisés en la entrega de la Torá, acerca de que los descendientes de Noé habían sido ordenados para cumplirlos desde tiempo antiguos.
Sin embargo, aquel que los hace porque les parece racionales, no se lo considera un “extranjero residente”, y no es uno de los piadosos de las naciones del mundo, sino que es uno de los ilustrados de las naciones.

Advertimos con claridad que hay tres niveles en la aceptación de los gentiles de sus Siete Mandamientos:

  • un extranjero residente que hace un compromiso formal en presencia de tres personas conocedoras y respetuosas de los mandamientos noájicos, pueden ser «amigos», tal como los denomina Maimónides, es decir, gente gentil pero virtuosa y ducha en el camino noájico. Si el compromiso se quiere hacer en la tierra de Israel, en época de dominio claro judío sobre su tierra patria, el tribunal ha de ser de tres personas judías imbuidas de Torá,
  • un piadoso entre los gentiles, que son los individuos que aceptan los siete mandamientos con la intención correcta , pero no formalizan ante un tribunal su aceptación,
  • y un gentil que cumple los siete preceptos en base a su convicción intelectual.

El nivel básico de compromiso: quien se desviste de su egocentrismo y admite para sí un código de ética por medio del cual limita su EGO y así convivir positivamente con el prójimo.
Aparentemente esta persona no tendría un compromiso con Dios, pues no Lo introduce en la ecuación de su vida.
Sin embargo, el deseo interno que lo mueve a descentrarse de su EGO es la esencia espiritual, la conexión pura e intachable con Dios.
Por tanto, con argumentos racionales, con excusas plausibles, ignorando conscientemente a Dios, igualmente no deja de estar en la senda de Dios.

El segundo nivel incluye la “piedad”, la humildad necesaria para reconocer al Padre Celestial y no presuponer un imperio humano sobre la creación.
Acepta el yugo de los mandamientos con su carga espiritual, los entienda racionalmente o no, los codifique una normativa social o no, los cite algún filósofo o no.
Pero, le falta un pasito para alcanzar el tercer nivel.

En el peldaño más elevado de compromiso del noájida, la humildad lleva a reconocer públicamente su adhesión al Eterno.
Ya no es solamente la buena y justa acción sumada a la correcta intención, sino que se suma la “entrega”, la “sumisión”.
Entiéndase bien, sumisión a DIOS, solamente a Él.
No a los miembros del tribunal conformado por noájidas conscientes activos, ni ante eruditos judíos de Torá, o a tal o cual maestro o rabino, o este o aquel líder carismático, sino a DIOS.
Sumisión que se expresa por la forma de vida, por la sinceridad de la conducta, por la domesticación del EGO para ponerlo al servicio de la construcción de Shalom.
En este nivel ya no se salta entre los umbrales de las ideologías ni se esconde su identidad.

Por fuera de estos niveles está el noájida que puede estar más o menos despierto espiritualmente; que puede ser más o menos consciente de su sagrado rol en la Creación; que puede hacer alguno de los mandamientos, aunque ni siquiera sepa que los está haciendo ni que son mandamientos.
Su esencia espiritual pura, que ninguna acción, idea, sentimiento, doctrina puede afectar, lo lleva también por esta senda.
Quizás su Yo Vivido, las mil y una máscaras que usa para esconder su Yo Auténtico, no le permitan admitir que está cumpliendo mandamientos ordenados por el Eterno; tal vez argumente que son los preceptos de su propia religión, o los usos y modos de su cultura, o lo que toda persona “decente” hace, etc., pero en el fondo, allí en el fondo el espíritu anhelante de contacto con Dios lo estimula a actuar del modo que debe actuar.

Sería bueno que hicieras un análisis de tu situación actual, de cómo te ves en tu relación con el Eterno (a través de cómo te relacionas con el prójimo), para que veas en donde puedes mejorar, qué puedes reforzar, qué más hacer, qué dejar de hacer, etc..
Tienes la oportunidad de construir shalom, comenzando por tu centro e irradiando hacia el mundo.
Recuerde, el beneficiado serás tú.



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ACERCA DEL AUTOR

¿Quién es el Rav Yehuda Ribco?

Más de 4 décadas dedicadas a la enseñanza y difusión de la Torá viva, la ética judía, el pensamiento auténtico y la psicología espiritual aplicada a la vida cotidiana. Es autor de la monumental traducción moderna y completa del Tanaj al español latinoamericano (disponible en la inmensa biblioteca de Sefaria y en la app de Tanaj de SerJudio).

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