El noájida debiera proveerse de alguna profesión, oficia, ocupación laboral rentable, desde su juventud.
Es imprescindible, aunque no sea un mandamiento directamente dictado por Dios en los Siete Principios Fundamentales y Universales.
Los motivos para tal imperioso deber son varios:
- Se aparta del error y del vicio, pues no precisa de recurrir a mecanismos prohibidos o acaso vergonzantes para su sostén.
No faltan conocidos que han retornado al pantano de la idolatría por carecer de medios para sostenerse a ellos y sus familias, pero que conocen el filón fácil del oportunismo de mercadear con las vanidades de la religiosidad.
Entonces, habiendo sido noájidas y hasta promotores de noajismo, se dejan atraer nuevamente hacia los púlpitos de la mentira religiosa, para recibir jugosas retribuciones a cambio de su mercenarismo espiritual.
Si hubieran contado con un trabajo honesto y acorde, que les hubiera permitido mantener un estatus de vida a sus pretensiones, tal vez no hubieran dado el mal paso, regresando hacia la oscuridad con la excusa torpe de encontrar la provisión para sus familias.
En otros casos, el error o el vicio ha sido el engaño comercial, el robo, la estafa, etc.
En tanto que lo vergonzante es vivir de caridad, de lo que otros reportan para su existencia, sin laborar en retribución a tales donativos. - Se aparta del error y del vicio, pues no deja mucho tiempo libre para el ocio y aburrimiento que pueden provocar el abandonarse o situarse en posiciones poco edificantes.
- Se siente provechoso y productivo, lo que reporta en un ánimo más fuerte que previene de enfermedad y malos pensamientos.
- Puede contribuir económicamente al sostén de FULVIDA y de diversos proyectos para difusión de las cosas sagradas del Eterno.
- Puede colaborar con personas o instituciones que realmente precisan de su beneficencia.
- Se asocia a la tarea de construcción de Shalom también en el importante aspecto de la vida societaria e individual como lo es el ámbito laboral.
- Encuentra ocasiones para compartir la santidad del noajismo, al entrar en contacto con personas que no necesariamente pertenecen a su núcleo de allegados.
- No vive dependiendo de “milagros”, sino que se constituye en promotor de los milagros ocultos por medio de los cuales el Eterno manifiesta Su bondad en el mundo.
Como puedes ver te he brindado una lista de motivos, que podríamos tú y yo modificar y ampliar.
Lo importante es tener este concepto en claro, afianzarlo en la vida personal y colectiva, para convertir a cada noájida en un elemento clave en la tarea general y particular de construcción de Shalom.
No hay trabajos honestos que sean poco dignos ni tareas inferiores, siempre y cuando sean desarrolladas con ánimo de construir Shalom, cada uno desde su lugar, según sus capacidades, de acuerdo a sus potencialidades y aspiraciones.
El limpiador como el gerente son necesarios en la empresa.
El médico como el archivador.
El piloto como el mecánico.
Quien vende vegetales como el que los cocina.
El maestro como el portero de la escuela.
Cada uno es una pieza fundamental y debe ser reconocido su papel y su valor.
A construir shalom, a apartarnos del mal y gozar de lo permitido.
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