Ernesto Jean Pierre nos consulta:
Buen día Moré:
Mucho se habla (y con justa razón) de los 6 millones de judíos exterminados por Hitler, pero ¿de los más de 20 millones de nativoamericanos exterminados y saqueados por los europeos en toda Améri? parecen un fantasma en la historia, en honor a la justicia ¿no deberíamos devolverles sus tierras a los pocos que quedan o al menos a sus descendientes bastardos producto de las violaciones cometidas por los españoles? o hacemos borrón y cuenta nueva, agradezco su respuesta de antemano.
Ernesto Jean Pierre U. 30 médico Arequipa Perú
Buen día, gracias por su pregunta.
No me creo capacitado para dar una respuesta a este planteo, así que daré una humilde opinión, que vale tanto como la de cualquiera.
Considero que lo hecho en el pasado fue terrible, espantoso, producto del EGO al mando. Se unieron dos representantes externos del EGO muy “poderosos” (en su flaqueza) para cometer tantas barbaridades: la religión y el autoritarismo.
Lamentable, pero ocurrió hace siglos. Hasta donde sé, que no es mucho, ya no existen colonias imperiales españolas en América, al menos no a la vieja usanza.
¿Qué se puede hacer ahora?
¿Juzgar a los inocentes descendientes por los crímenes de sus mayores?
¿Extirpar de esa tierra a los europeos?
¿Dar el control de tierras y bienes a los descendientes de los nativos?
¿Colonizar Europa y darles su merecido escarmiento por lo que los antepasados hicieron?
Creo que ninguna de las cuatro anteriores sirven para gran cosa, no desde la perspectiva del AMOR, aunque tal vez aparezcan como espléndidas desde las gafas del EGO.
¿Qué se puede hacer ahora?
-
Vivir el aquí y ahora a pleno, construyendo shalom.
-
Que los que conviven actualmente en paz y equilibrio sean los que edifican sus vidas y hacen de este tiempo el mejor para ser vivido. Tenemos el caso de gobernantes de origen indígena, con los cuales podemos estar de acuerdo o no en muchas cuestiones, pero que demuestran que ya no existe el colonialismo a la vieja usanza. Los descendientes originales habitantes de estas tierras tienen similares oportunidades a las de los descendientes europeos. Por otra parte, desde hace siglos todos somos hijos de estas tierras, todos somos americanos, sin importar raza, etnia, color de piel, ancestros, etc. Somos americanos, es nuestra patria grande. ¿No es tiempo de dejar de ver las cosas con lentes que oscurecen la realidad actual?
-
Aprender de los errores del pasado para no volver a cometerlos.
-
Ayudar a los que están actualmente en similar situación, a librarse. Como caso, el minúsculo Estado de Israel que es agredido sin parar por la imponentes fuerzas del imperio árabe-musulmán y sus múltiples y feroces aliados del mundo, que buscan erradicar al único estado judío del mundo, en su mínimo espacio históricamente propio. Se inventan excusas de inexistentes pueblos palestinos, se denuncian los actos de defensa del pequeño estado judío en los medios masivos de desinformación, se asesina a un pueblo entero: el judío, con tamaña brutalidad imperialista de esta época. ¿Nos quedaremos en silencio y aprobando tales desvergonzadas patrañas o haremos lo que en el pasado nadie hizo por los nativos de estas tierras cuando eran sometidos al salvajismo del imperialismo español?
Como usted menciona, algo similar a lo que el pueblo judío sabiamente hace con la memoria del horror incomparable del Holocausto causado por los nazis.
-
Recordar, sin quedarse atrapados en el pasado y sus demonios;
-
tratar de hacer justicia, juzgando a los culpables, no acusando a los inocentes;
-
mirar para adelante con confianza y habiendo aprendido la lección;
-
nunca más y trabajar para que el nunca más no sea solo un lema.
Bien, es mi humilde opinión. Quizás sirva para conversar un rato y ver cuanto podemos estar de acuerdo o cuanto no.
Pero, lo más importante, creo yo, es aprender la lección 100% noájida de todo esto: seamos leales a los principios del noajismo, a los siete mandamientos (si somos gentiles), pues es la manera de hacer de este mundo un paraíso terrenal, y adquirir infinito placer para la eternidad.
Deseándole lo mejor, bendición y plenitud, me despido con el anhelo que sepamos construir Shalom.
Moré Yehuda Ribco
¿Deseas dejar un comentario o formular una pregunta?
Inicia sesión con tu cuenta de SerJudio.com o regístrate gratis en 1 paso para participar en la comunidad y compartir tus reflexiones.