Dices que solamente para los judíos es el Yom Kipur;
sin embargo, yo le esto: Levítico 16:29 : “Esta será una ley permanente para ustedes: el día diez del mes séptimo deberán ustedes dedicarlo al ayuno y suspender todas sus labores, lo mismo los israelitas que los EXTRANJEROS que vivan entre ustedes,…” (Lo colocado en mayúscula cerrada es suplido)
Así las cosas, noto que en la ley divina se habla de los extranjeros que vivan con los israelitas, es decir, a los gentiles de la congregación. Pregunto: ¿Cómo se interpretaría esto? ¿Ningún gentil puede observar el ayuno del Yom Kipur? ¿Qué se entiende actualmente por ‘extranjeros que vivan con los israelitas’?
Kevin Arjona, Panamá
Buen día lector apreciado.
Esta respuesta surge a partir de un comentario de un usuario del sitio al texto que se abre haciendo clic aquí.
Esta es una excelente oportunidad para reiterar la prohibición absoluta que recae sobre TODOS los gentiles de estudiar Torá y de inmscuirse en asuntos que son exclusivos de los judíos, tales como la traducción e interpretación del patrimonio sagrado de Israel que no es parte de las naciones.
Vemos en el comentario/pregunta del amigo Kevin gruesos errores, que son lógicos, pues se producen por carecer Kevin del debido fundamento en Torá y la respectiva cualificación para determinar o decidir al respecto de cuestiones de Torá.
Ahora, veamos como se responde sencillamente y con clara verdad a las interrogantes y afirmaciones del joven amigo panameño.
Primero y ante todo, el texto NO DICE «extranjero», sino que dice «guer».
Así pues, el primer error del amigo Kevin está en afirmar que lee que el texto dice extranjero, cosa que no es verídica, ni siquiera se asoma a la realidad.
Pero, es un error comprensible del amigo Kevin, que muchos comenten , de asumir que la traducción (a veces invención) del texto es el texto mismo.
En esta oportunidad, es un rotundo: NO LO ES.
¿Por qué no lo es?
Pues, porque el vocablo «guer» es de múltiples significados, cosa que ya hemos explicado en ocasiones anteriores.
Depende del contexto y del modo de usarlo cómo ha de ser comprendido.
Así, «guer» puede entenderse en ocasiones como:
- extranjero,
- otras como extranjero que reside entre nosotros,
- otra como habitante del lugar,
- otras como converso legal y leal al judaísmo,
- otras como supuesto converso al judaísmo,
- otras como noájida que toma con total compromiso el cumplimiento de los Siete Mandamientos Universales.
¿Tiene al amigo Kevin el suficiente conocimiento de la lengua hebrea antigua y el correspondiente entrenamiento para determinar si el vocablo «guer» usado en el versículo mencionado realmente quiere decir «extranjero»?
Y si lo tiene, ¿cómo puede saltar a decretar que el extranjero es «el gentil que vive en la congregacion de israelias», como hace en su pregunta/comentario?
Es un paso muy arriesgado afirmar, concluir y determinar reglas a partir de una comprensión pobre y parcial de un texto que en todo le es ajeno, tanto en condición espiritual, como en fondo cultural, como en idioma, como en legalidad, etc.
Y, entiéndase bien, no es un comentario con ánimo agresivo hacia el amable Kevin, sino una enseñanza para muchos de los socios y pasajeros de FULVIDA, que andan por la vida actuando como aprendieron en sus «escuelas bíblicas», esto es, a opinar, suponer, decretar, interpetar, basados simplemente en ocurrencias, creencias sin basamentos legales, sentencias de personalidades no autorizadas, etc.
Así pues, no se me enoje amigo Kevin por esta enseñanza que le quiere aclarar con meridiana certeza de que no cometa el error nuevamente de querer asumir que conoce el texto de la Torá al punto de decidir interpretarlo, concluir respecto a conductas colectivas, etc.
Si usted quisiera ayunar en el día exclusivo para los judíos de Iom Kipur, pues nadie se lo impedirá, pero no estará actuando conforme a la ley del Eterno ni estará sembrando/cosechando réditos espirituales.
En otras ocasiones, otras personas, algunos con intenciones aviesas tales como los misioneros, usan versículos en el cual se menciona a «extranjero» em traducción castellana, para determinar que los gentiles también han de cumplir con el Shabbat, o estudiar Torá tal como judíos, etc.
Se basan también en su desconocimiento del complejo uso del vocablo «guer», y de las bases imprescindibles para interpretar y legislar en asuntos que concie en a la Torá.
Por supuesto que el amigo panameño no es de estos misioneros, pues Kevin no actuó con mala intención, sino con toda su buena voluntad pero falta del conocimiento adecuado, que suele llevar a errores e inconvenientes de todo tipo.
¿Está claro hasta aquí lo que pretendo enseñar?
- Los noájidas no pueden ni deben hacer uso de la Torá sin la personalizada y estricta guía de un maestro judío, conocedor de las leyes correspondientes a los noájidas y a los judíos.
- El vocablo «guer» es problemático para interpretar por lo que suele llevar a errores o a excesos contraproducentes.
En ocasiones se traduce «guer» como extranjero, pues el traductor o no sabe de las otras acepciones del término, o porque se emplea «extranjero», pero luego el estudioso de Torá, el judío idóneo, debe explicar y alumbrar con respecto a su verdadero sentido en la frase.
En el verso de Vaikrá/Levítico 16:29 bien podría dejarse el vocablo «guer» con la acepción de «extranjero»… ¿por qué no?
Pues, el error de Kevin, y de muchos más, no solamente estuvo en el sentido del vocablo, sino en la ubicación de una pequeña y débil coma.
Veamos como se debe leer el texto:
«Esto será para vosotros un estatuto perpetuo. El décimo día del mes séptimo os humillaréis a vosotros mismos; y no haréis ninguna labor, ni el natural, ni el extranjero que habita entre vosotros.»
(Vaikrá / Levítico 16:29 )
Según se comprende fácilmente al hacer la lectura correcta, y se expresa con claridad en las explicaciones de las autoridades rabínicas al respecto, el verso dice que el ayuno y la abstención de labor es para el natural, para el judío; pero el extranjero que habita no debe ser obligado a trabajar en ese día.
¡Es una tremenda diferencia!
No dice el verso, y no lo dice realmente, que el estatuto de Iom Kipur sea para el gentil, no dice que ayune el gentil, ya que la Torá no se dirige al gentil sino a los judíos.
Sino que la Torá ordena al judío que tampoco obligue a trabajar a su empleado gentil en el día de iom Kipur.
Y esto no porque sea un día sagrado para el gentil, sino para que la cabeza y el corazón del judío no se desvíe, por ejemplo pensando en qué estará haciendo el empleado en la fábrica, o si está atendiendo bien el empleado gentil la tienda, o si el labriego gentil está labrando u holgazanenado, o si se pagaron los cheques a tiempo, o… mil etcéteras de la vida cotidiana que perturbarían la concentración del judío en este día.
Así pues, la orden es clara, es perfecta, es para el judío y no para el noájida.
Para que el judío se dedique a pleno a lo que le corresponde en el día de Kipur, y ni siquiera se desvíe un poquito pensando en lo que su empleado gentil puede hacer o dejar de hacer.
Así, a lo largo de la historia, en los diversos países, es común ver que judío apartados de su judaísmo cierren sus comercios o empresas en el día de Kipur y den licencia a sus asalariados gentiles. A pesar de ser laicos el resto del año, a pesar de no ser afectos al cumplimiento de los mandamientos, sigue estando generalizada la costumbre (basada en este verso que menciona Kevin) de que los negocios judíos cierren en este día.
Para terminar, es bueno PREGUNTAR a quien corresponde, como corresponde, con la intención de aprender, para luego hacer y vivir en armomía.
Zapatero a tus zapatos, noáajida a tus cuestiones y deja a los judíos con sus propias cuestiones.
¿No les parece un consejo saludable?
Que tengamos un buen y dulce año, de bienestar y bendición.
Con cariño,
el Moré Yehuda Ribco
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