reyaldorey nos consulta:
hola buen dia, tengo perfectamente entendido que si estudio la Torah yo solo, podria confundirme, pero entonces quien puede ayudarme a su estudio, o como contacto a alguna persona que me pueda guiar al conocimiento del Eterno???
vivo en Mexico en el estado de Tlaxcala.
y por otra parte como puedo comprar los libros que estan publicados en la biblioteca de esta pagina, por medio de que banco? a nombre de quien? cuanto hay que pagar?
Aldo Aguila Miranda, 26 años, diseñador grafico, Tlaxcala, Mexico
Buen día, le damos una calurosa bienvenida y agradecemos que participe activamente en la construcción de Shalom.
Creo que antes de preguntar con quién estudiar debiera preguntarse (y responderse con absoluta sinceridad), PARA QUÉ habría de estudiar Torá.
¿Acaso es usted parte del pueblo judío, quien recibió por herencia y patrimonio la Torá?
¿Es usted judío, para conocer en detalle los 613 mandamientos de la Torá y cumplirlos cabalmente?
¿Es usted judío para profundizar en el conocimiento de las historias originales del pueblo judío?
¿Es usted responsable de conocer y transmitir la Torá a sus descendientes?
El Eterno, el Uno y Único al cual usted dice querer encontrar, NO le ha dado a usted la Torá, no lo ha puesto bajo el pacto de los 613 mandamientos, ni le demanda que estudie Torá, ni que viva de acuerdo a ella.
El Eterno ha sellado un pacto con usted y toda su estirpe que se limita a Siete Mandamientos, ninguno de los cuales requiere de Torá o de conocimiento de ella, mucho menos de involucrarse en el estudio profundo de la misma.
Así pues, con toda humildad considero que, antes de pretender involucrarse en lo que no le corresponde ni le pertenece, mejor sería que se interesara en conocer su propia identidad espiritual, su pacto con Dios, la forma de vivir en santidad de acuerdo a lo que Dios ha planteado para usted, que se esmerara por ser un noájida consciente y activo.
Eventualmente, en algún tiempo, tal vez, pueda darse cuenta de que tiene un mundo de shalom para construir con las herramientas que Dios le ha dado a usted y que le pertenecen, y que no están en la Torá ni debe esperar de ella para hacer su parte.
Pues, si Dios hubiera querido que los gentiles tuvieran Torá, se las hubiera dado directamente, o al menos habría aclarado con certeza de que tienen porción y necesidad de Torá para cumplir su parte en el Plan.
Pero, por el contrario, Dios ha marcado perpetuamente el vínculo exclusivo del pueblo judío con la Torá, y que excluye a los gentiles.
Así pues, si ama a Dios y lo reverencia, si confía en Él y sabe que en Él no hay arbitrariedad y necedad, no pretenderá incumplir lo que Dios ha marcado y ordenado.
La Torá es heredad de la casa de Iaacov, y no de los gentiles.
Por otra parte, quizás, tal vez, en su camino encuentre algún maestro judío y ortodoxo, que sepa de reglamentos judíos y los viva y que conozca con certeza los reglamentos que corresponden a los gentiles, y no se confunda, ni pervierta su camino.
Entonces, quizás, tal vez, ese maestro que sepa lo que esté haciendo le pueda administrar dosis apropiadas y con el contenido justo de Torá para su identidad noájica. NO porque usted necesite de ellas, o no consiga cumplir su tarea sin ellas, o porque le corresponde por derecho alguna parte de la Torá; sino para reforzarlo en aspectos que atañen en exclusiva a cuestiones de noajismo y que quizás puedan ser reforzados con el conocimiento que le provea el buen maestro judío idóneo.
Recuerde que usted no tiene parte en la Torá, porque así Dios mismo ha decidido.
Pero el buen bálsamo de la Torá, debidamente administrado por el médico de almas idóneo, también tiene un elixir para usted, pero solamente cuando sea oportuno.
En resumen, interiorícese de su propia identidad, conozca el noajismo, vívalo a pleno, sea experto en los Siete y los reglamentos derivados, difunda FULVIDA.
Su herencia y patrimonio so bellos, su espiritualidad tal y como Dios la dictó es espléndida y de vida eterna, no hay porqué verse en menos o desprovisto de algo, sino todo lo contrario, como dueño de una identidad plena y que lleva a la plenitud.
Ame su porción, respete su dignidad, admita el conocimiento y amor de Dios, lleve una vida de autoafirmación, considere el bendito regalo de ser noájida y entonces no andará cabizbajo y sintiéndose en poco, sino que alabará al Eterno con gratitud infinita.
Para finalizar, en la propia sección de BIBLIOTECA se explica como adquirir los productos que tenemos a la venta.
Que sepamos construir Shalom.
Moré Yehuda Ribco
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