emet nos consulta:
Shalom! disculpe existe algun preparativo especial como la Tahara, para un difunto noajida? Iebarejeja YHWH
emet calderon, 38 años, edo de mexico
Buen día, le damos la bienvenida.
Es bueno que consulte, para poder aprender y también des-aprender.
Es una tarea sumamente importante la de darse cuenta de cuáles han sido los contenidos que nos han introducido, y nos repletan, pero que no nos sirven, o no nos corresponden, o desequilibran nuestra multidimensionalidad. Cuando nos percatamos de tales enseñanzas, es necesario tener la valentía y lealtad espiritual como para sacárselas de encima, extirparlas, limpiarse de ellas, aunque estemos acostumbrados, aunque nos hayan resultado buenas compañeras durante años.
Des-aprender es indispensable para estar habilitados para aprender.
Allí en donde habría lugar para agua de vida, está lleno de fango, de escorpiones, de rocas, por lo que el espacio para el agua no está libre.
Juntemos lo que no nos sirve y reciclemos… hagamos una limpieza multidimensional, para poder estar capacitados para ser nosotros mismos, que se refleje el Yo Auténtico plenamente en nuestro Yo Vivido.
Que no sea el EGO con sus mil cáscaras y máscaras lo que se presenta como “yo”, sino que sea el Yo Auténtico nuestra identidad pública también.
Hay tanto para des-aprender, pero las personas tienen cariño por sus vicios, por sus adicciones, por su EGO.
Creo que lo que he dicho como introducción es mucho más valioso que lo que diré como respuesta.
El cadáver debe ser tratado con respeto, pues es parte de esa compleja trama multidimensional que llamamos “ser humano”.
Somos nosotros, en tanto estamos con vida.
No es un mero envase descartable, una caja vacía, ni siquiera una prisión para el alma; el cuerpo somos nosotros, mientras estamos con vida.
Al momento que el espíritu queda desconectado del cuerpo, cuando la persona fallece, igualmente el nexo se mantiene, en tanto no se integra el espíritu a la Fuente de Vidas.
Es por ello doblemente importante tratar con respeto al cuerpo difunto, para honrar a nuestra especie, para respetar a una parte de nuestra identidad, para no atormentar el pasaje de este mundo al venidero al espíritu del que ha fallecido.
Esto no implica que los noájidas tengan o deban realizar ningún ritual en particular, sino ser cuidadosos con el tratamiento del cadáver, tratarlo con consideración, llevarlo a su tumba con cortesía, ser deferentes con los que están de duelo y con el propio difunto.
No es necesario hacer ningún rezo en particular, aunque algunos salmos hemos mencionado en otras respuestas ya publicadas; ni realizar lavados, ni aseos, ni ninguna otra tarea, a no ser las que se acostumbren en su lugar de residencia, y que no sean propias de la idolatría.
No hay necesidad de copiar costumbres o rituales judíos, que muchas veces no tienen ninguna relación con la identidad noájica o lo que el alma del noájida requiere. Son vanas copias, que terminan siendo parodias ridículas, que en lugar de ayudar, acongojan aquí y en la posteridad.
Eso sí, en lo posible el cadáver debe ser enterrado y lo antes que se pueda, según permita la ley de su ciudad.
Todo esto para dignificar el difícil momento de la muerte, para aliviar la pena de los dolientes, para ayudar al tránsito a la otra vida del que ha muerto.
Que sepamos construir Shalom.
Moré Yehuda Ribco
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