Cumplir los preceptos que le corresponden a cada uno, segun su identidad espiritual, es pulirse uno mismo, es sacar a relucir lo mejor que uno tiene, es ser lo mejor que uno puede.
Ser noajida activo es ser socio de Dios, es ser ejemplo de lo que la vida nos ofrece, es ser ejemplo de lo que podemos hacer y de adonde podemos llegar.
Por un lado los preceptos, las siete leyes, unicas, inigualables, y que contienen un valor muy grande cuando se la hacen carne viva, cuando se las viven, cuando se las practica. Y por otro, los retos, los desafìos, la constante lucha contra nuestro ego, aquello que esta ahi, pero para ser superado, para ser puesto en su lugar, para que brille lo bueno de uno, lo mejor de uno. Porque tenemos mucho para dar, cada uno tiene un potencial grandisimo, pero cuando se lo desconoce, esta ahi, opacado, entre las manchas, oscurecido, pero sin perder valor.
La vida no debe ser una lucha, sino el lugar donde podamos decidir ser nosotros, brillando con nuestras obras de bien, siendo luces que brillan en las oscuridades, y que no se apagan por mas espesa que sea la oscuridad. El mundo es el lugar donde podemos ser noajidas, donde podemos ser nosotros, porque lo mas bello se va encontrando cuando somos nosotros mismos, eh ahi la felicidad… no ser la careta del otro, ni la màscara propia, sino uno mismo.


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