Soy bueno…

YR Por Rav Yehuda Ribco
08/08/2011 4 min de lectura
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Torá Viva y Sabiduría Aplicada a la Vida

Soy bueno…

Por Rav Yehuda Ribco • 08/08/2011 • Material de estudio para la mesa de Shabat

Recién vi publicado esto en el muro de uno de mis “amigos” del Facebook:

Dicen por ahí «…que para que lo bueno llegue a uno, primero debe uno deseárselo a los demás»,
por eso es que de todo corazón les deseo que la abundancia llegue a todos y a cada uno de ustedes.

A primera vista es como para hacer clic en el botoncito de “me gusta” y quizás hasta decir, “gracias” o algo parecido.
Pero luego de la reacción inicial de buena onda, cuando uno se permite analizar con mesurada crítica, surgen otras ideas.
¿Te tomas tu tiempo para analizar y luego sigues leyendo?

Creo que bien valdría preguntarse: ¿por qué uno actúa bien hacia los demás?
Las respuestas podrían ser múltiples, tales como:

porque Dios manda,
porque está bueno,
porque el otro se beneficia,
porque me deja contento,
porque así el otro queda en deuda,
para que el otro me pague de algún modo,
para ser bien visto por la sociedad,
para ganarme el paraíso,
para sentirme bien,
porque así me lo enseñaron y no me lo cuestiono,
porque filosóficamente es lo correcto,
porque me sale comportarme así,
porque quiero hacer del mundo un mejor lugar,
porque sigo el ejemplo de tal o cual personaje,
y así podríamos ir pensando más y más respuestas, con mayor o menor originalidad, más o menos honestas.

Lo que el buen señor del Facebook, seguramente que siguiendo a otros buenos señores que lo hicieron antes,
en realidad no pareciera ser “de todo corazón”, como expresa, su deseo de que le vaya bien a los demás,
sino que con “medio corazón”,
pues su interés no está en el beneficio real del otro,
sino en como el desearle eso
repercute para bien en uno mismo.

Pongámoslo de otra manera,
te deseo todo lo mejor
para que A MÍ me vaya bien.

¿Suena de auténtico y desinteresado cariño hacia el prójimo?
Quizás para ti sí, esto sea algo bueno y sin ningún interés secundario por detrás.
Pero en mi humilde opinión,
no se está genuinamente interesado en el bienestar del otro,
sino solamente como mecanismo supersticioso, mágico, misterioso
para que el bien me llegue a mí.

Ojo, no estoy juzgando a la buena persona que con toda buena intención puso el mensaje en el FB, ni a los que andan por la vida pensando, creyendo, sintiendo cosas parecidas.
Por lo general, así nos comportamos casi todos los humanos.
Cuando empezamos a pelar las capas de cebolla de nuestro Yo Vivido, vamos descubriendo que no solemos ser tan auténticos, tan buena onda, tan desinteresados, tan misericordiosos.
Con un honesto ojo podemos vernos procurando obtener réditos, manipulando, haciendo arreglitos con el prójimo o pretendiendo hacerlos con Dios, nos vamos descubriendo como personas poco claras en su soñar, pensar, desear, actuar.
Y… no es que tenga nada malo desear para uno prosperidad, bienestar, comodidad, placer, buen pasar, disfrute, etc. No tiene nada de malo, en lo absoluto.
Lo que no es tan bueno es “ser bueno” porque de esa forma voy a ganar algo.
Eso es EGO, y el EGO no lleva a buen puerto.

¿Cómo me hubiera gustado el mensaje en el FB?
A ver… podría ser algo así como:

Dicen por ahí «…que para que lo bueno llegue a uno, primero debe uno deseárselo a los demás»,
¡no creas todo lo que dicen!
De todo corazón les deseo que la abundancia llegue a todos y a cada uno de ustedes,
porque si a ti te va bien, para mi es suficiente motivo de alegría.

No se si me gusta mucho tampoco esta formulación.
Quizás es una apariencia de bondad, quizá sería mejor decir simplemente:

Deseo que puedas disfrutar de la bendición constante que desde lo Alto te hacen llegar.

No lo sé.
¿Tú qué crees?

En resumen, la idea de este breve post era reflexionar los motivos por los cuales actuamos bien.
¿Te ha servido para ello?
¿Descubriste algo nuevo acerca de ti?

Para finalizar:

Ben Azai dice: «El pago por el cumplimiento del bien es el bien mismo. El correspondiente al mal, es el mal mismo.
Dichoso aquel que oye un insulto y simula ignorarlo, pues evita un centenar de males.»
(Pirkei Avot)

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ACERCA DEL AUTOR

¿Quién es el Rav Yehuda Ribco?

Más de 4 décadas dedicadas a la enseñanza y difusión de la Torá viva, la ética judía, el pensamiento auténtico y la psicología espiritual aplicada a la vida cotidiana. Es autor de la monumental traducción moderna y completa del Tanaj al español latinoamericano (disponible en la inmensa biblioteca de Sefaria y en la app de Tanaj de SerJudio).

2 Comentarios en este estudio

  1. Definitivamente una excelente forma de ver como el EGO se cuela en algo tan simple y sutil como el desear un bien para otro, el buen deseo en realidad es matar dos pájaros de un solo tiro! siempre es bueno saber esto para estar mas claros en la vida!! Muy nutritivo el post More gracias por compartir!!

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