Rompiendo los límites

YR Por Rav Yehuda Ribco
04/02/2015 2 min de lectura
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Torá Viva y Sabiduría Aplicada a la Vida

Rompiendo los límites

Por Rav Yehuda Ribco • 04/02/2015 • Material de estudio para la mesa de Shabat

Los niños y también los adolescentes en muchas oportunidades van hasta el borde… y lo cruzan.
¿Por qué?
Puede ser por varios motivos:

  1. Porque no tienen idea de que existen los límites, por ello precisan darse con ellos para ir adquiriendo el conocimiento a través de la experiencia.
  2. Porque no saben cuál es límite exactamente y hasta que no chocan con él no aprenden a reconocerlo.
  3. Porque prueban con ello la reacción de los adultos, ¿qué pasa cuando hago esto, qué dice o hace mi papá-mamá-maestra-etc.?
  4. Porque quieren auto castigarse, como una forma mágica de preservarse de imaginarios castigos que pueden provenir de otras fuentes.
  5. Porque buscan confirmar el cariño, apoyo, confianza, del entorno, de las figuras de autoridad, de sus pares, de quien consideren valioso y aprobatorio. Si traspaso, ¿me seguirá queriendo?
  6. Porque rechazan esos límites, al considerarlos ajenos, extraños, abusivos, maliciosos; con razón o sin ella.
  7. Porque anhelan hacer lo malo, lo incorrecto.
  8. Porque quieren experimentar el lado oscuro de la vida, pero sin dejarse caer en el abismo.
  9. Porque les da lo mismo el límite tal o cual, lo que les importa es obstinadamente oponerse a la figura de autoridad, o al sistema, o a lo que consideren el enemigo del momento.
  10. Porque hacen tonterías sin sentido, sin otra motivación profunda.

Probablemente puedas encontrar más motivos, con gusto los leeré si los comparte aquí debajo en la zona destinada a los comentarios.

También me encantaría leer tu comentario al respecto de la siguiente propuesta: ¿cómo seguimos actuando de esta manera aún siendo adultos y maduros –en apariencia-?

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ACERCA DEL AUTOR

¿Quién es el Rav Yehuda Ribco?

Más de 4 décadas dedicadas a la enseñanza y difusión de la Torá viva, la ética judía, el pensamiento auténtico y la psicología espiritual aplicada a la vida cotidiana. Es autor de la monumental traducción moderna y completa del Tanaj al español latinoamericano (disponible en la inmensa biblioteca de Sefaria y en la app de Tanaj de SerJudio).

18 Comentarios en este estudio

      1. Y es que lo de «todos lo hacen» no es tal. En realidad todos no lo hacen, es algo que nos inventamos para justificar cualquier cosa que sabemos no está bien.

        Un modo de «aligerarnos» responsabilidad y «restar» gravedad.

  1. Bien y aunque tengo pendiente comentar otras cosas, me gusta este para comenzar…
    Límites, regularmente impuestos bajo la experiencia de nuestros mayores, de autoridades y los que rigen a la sociedad en que vivimos; cabe decir que dependiendo de la sociedad en la que vivimos se aplican las reglas que deben conducirnos o incluso no aplica regla alguna.Esa es la percepción de muchos jóvenes y también de muchos adultos, cosa que para muchos sonará extraña, pero la verdad supera por mucho a todo lo que nos podamos imaginar, lo que debiera de practicase más, es el sentido común.
    En mi vida he vivido en varias ciudades debido a mis empleos y con frecuencia me he dado cuenta que lo que se permite en una, es mal visto en otra, las personas tienen a creer que todo el mundo se rige por lo que en el lugar donde radican se vive a diario, los jóvenes tienen a convivir con gente nueva, las amistades locales a veces no les son suficientes y desde mi punto de vista ahí comienza el problema tratando de emular a alguien modifican su comportamiento, cosa que usualmente acarrea Dolores de cabeza a las personas que forman parte de su círculo familiar y de amigos e incluso en sus lugares de trabajo si es que trabajan o en sus centros de estudio, querer ser como alguien más, querer tener lo de alguien más, hace interesante pasar por encima de los límites que se nos han trazado.
    Existe otro tipo de joven que traspasa los límites, aquel que es educado para hacerlo, ya sea para bien o pista mal, hay quienes reciben la instrucción de alcanzar metas más allá de lo que pudiera una persona promedio alcanzar, sobresaliendo de esa manera en su entorno, también aquellos que son alentados a cometer actos ilícitos por los adultos que los crían o la persona que es responsable de su educación, los malos amigos y los buenos amigos son los que influyen en estas decisiones, más incluso que

  2. Familiares o profesores, los límites deben delimitarse y creo yo que los jóvenes deben tener alguna opción para no querer traspasar los límites que afectan la paz y la armonía fe su entorno, la buena educación con valores es una buena opción, saludos querido Moré

  3. En alguna ocasión tuve la oportunidad de convivir con un grupo de personas en un lugar de lo más alejado de la civilización, dentro de lo que se conoce en mi país como selva lacandona, los motivos por los cuales estuve allí son materia de otro tema, hoy me gustaría hablar de la inteligencia que estas personas tienen para convivir con su entorno y la inteligencia que yo tengo para vivir en el que ahora vivo, quisiera llamar a estas inteligencias ADAPTATIVAS, porque creo yo que cada una es modulada y moldeada por el entorno en el que desarrolla y transcurre su existencia, tendría yo algunos 23 años de edad pues acababa de terminar mi primer carrera profesional, mas o menos a esa edad yo había aprendido a lidiar con las cosas que en mi entorno se me presentaban, ya sea como cosas cotidianas o como desafíos (yo los interpretaba así), la oportunidad de vivir durante un tiempo en la selva lacandona fue para mi en su momento una gran oportunidad, un desafío el cual debía ser superado y superado con éxito. El primer intento para llegar a ese lugar, me mostró lo endeble que era realmente mi preparación para enfrentar tal clase de desafíos, no fue sino hasta un tercer intento que pude ingresar a la selva y eso con la ayuda de personas que comerciaban con cafe que los lacandones cosechaban en la selva, que pude ingresar vía aérea hasta casi la zona donde ellos vivían, mi primer obstáculo fue el idioma, la comunicación, el segundo fue la aceptación por parte de los integrantes de las familias que vivían en esa comunidad y el tercero la adaptación a la vida directamente dependiente de la naturaleza sin absolutamente ninguna comodidad que el modernismo actual pudiera brindar en una ciudad o comunidad por más pequeña que esta fuera, una vez allí, había que comunicarse de alguna manera, el lenguaje de señas resultó ser muy útil, para la convivencia con las familias nada como lo aprendido en casa, las buenas costumbres y el respeto a los demás y sus costumbres a sus hombres, niños, ancianos y sobre todo a sus mujeres, a valorar el esfuerzo que ellos hacían para convivir con un extraño, para aceptar a alguien que no solamente no es parte de su comunidad, sino que no cree en lo que ellos creen, un ser humano que si bien es un humano, realmente se pudiera catalogar como un ser de otro mundo y eso es lo que yo era para muchos de ellos pues jamas habían convivido con una persona como yo, yo había traspasado sus limites, transgredido sus fronteras y no solo eso estaba intentando aprender las cosas que ellos hacían y como las hacían, cosa que finalmente aprendí, afortunadamente para mi y para ellos mi estancia en ese lugar nada tenía que ver con religiones ni nada por el estilo, pues con tal desconocimiento del mundo exterior y con el deslumbramiento de las cosas que llevaba, bien pudieron haber caído en un engaño de mi parte (cosa que con los años lamentablemente sí hicieron un grupo de cristianos), viví y conviví con ese grupo de personas por espacio de ocho meses, inolvidable para mi y espero que olvidable para ellos, tan solo para no contaminarlos de mi modernidad.
    La inteligencia que estas personas tenían era nada m;as y nada menos que la suficiente para convivir de una manera tan eficiente con su entorno que tenían satisfechas las necesidades al 100% de todo lo que requerían para hacer su vida placentera (desde el punto de vista de ellos claro), se notaba a leguas que eran felices, que no necesitaban mas que lo que la selva les proporcionaba, alguno que otro cuchillo o machete intercambiado con los comerciantes de café y medicamentos sobre todo, pero lo sorprendente era su destreza para hacer uso de la naturaleza sin dañarla, eso desde mi punto de vista es inteligencia adaptativa, yo ejercía una inteligencia adaptada a otro medio, tal inteligencia resultaba mas bien ser ignorancia en la selva y siempre fue motivo de algunas risas de parte de ellos, sin duda mi inteligencia que me ayudó a hacerme de un titulo profesional estaba mas que bien adaptada para ser utilizada en la civilización en donde normalmente vivía, pero allí, en la selva lacandona, no me servia absolutamente para nada. Por lo cual concluyo que cada quien tiene un entorno base, en el cual debiera permanecer, por algunas razones, el respeto a los demás, la valoración de lo que se tiene, no transgredir lo que no es nuestro y a lo que no pertenecemos sin una invitación ex profeso, si de alguna manera llegamos a tener la necesidad o la oportunidad para rebasar algún limite, hacerlo de la forma correcta, siguiendo las reglas que se dictan para tal caso (preferiblemente no transgredir), respetar ante cualquier cosa a todos y a todo, seres vivos, ya sean humanos o no e incluso las cosas inanimadas.
    Espero en mi aran de ser explicito no me haya perdido por la emoción de relatar algo tan profundamente emotivo en mi vida y que me brinda recuerdos tan entrañables y vividos cuando los traigo hacia la superficie de mis pensamientos y los saco a la luz, saludos querido Moré.

  4. Si querido Moré, una vez más menciono eso y lo haré siempre, un abrazo y espero algún día recibirlo de su parte en persona, es un deseo que quiero cumplir, de verdad lo admiro mucho.

  5. Modificaré un dicho que se dice por acá, adaptándolo por aquí…
    Si mi Moré no viene para acá, yo tendré que ir a mi Moré.
    Saludos Moré, que Uruguay no está tan lejos realmente.

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