Gentil (noájida)

YR Por Rav Yehuda Ribco
15/05/2002 12 min de lectura
Escuchar artículo Lectura por voz
Texto:
WhatsApp
Torá Viva y Sabiduría Aplicada a la Vida

Gentil (noájida)

Por Rav Yehuda Ribco • 15/05/2002 • Material de estudio para la mesa de Shabat

Busca: 
 

Muchas Gracias.
Que el Padre Universal continúe bendiciéndole abundantemente.

 

Planteo 2: 

Si Profr. Ribco, nunca hemos dudado desde que
le conocimos en la red de su
brillante inteligencia, sabíamos que lo iba a descubrir, sabíamos que esa
cuarta conducta no iba a pasar desapercibida para Usted, sabíamos que iba a
descubrir lo que hemos venido ocultando y escudando en ella…

Comprendanos, todos éramos y estábamos convencidos y entregados a la
evangelización y a la catequesis, algunos en niveles totales (diocesanos),
nuestros conocimientos, nuestra vida fué puesta a ese servicio, incluso,
aprovechando nuestro hábil manejo de la pedagogía, elaboramos programas
anuales catequéticos. Mire Usted, a la postre, esta profundización en las
escrituras, nos hizo percibir que «algo» no andaba bien.

Nos equivocamos no una, mil veces, y en el error jalamos a muchos.
Finalmente decidimos voluntariamente, correr el riesgo, brincarnos «la
barda», pero siempre y por mucho tiempo, la duda nos acompañó: «¿y si nos
estábamos equivocando nuevamente?». Decidimos sellar los labios y asumir
sólos el riesgo, a nadie haríamos daño más que a nosotros mismos si nos
equivocábamos.

Esa cuarta conducta ha sido mantenida y sólo nos hemos permitido una
«ligereza» para quien pregunta, «somos creyentes, reconocemos y aceptamos
por nuestra propia voluntad la paternidad de Dios y la consecuente hermandad
de todos los seres humanos».

No tenemos miedo a herir Profr. Ribco, no tenemos miedo a lastimar la
espiritualidad de cada uno, a lo que tememos es a no «saber» sostener, a no
saber consolar, a no saber iluminar, a no tener la «certeza» de saber
procurarle un período de transición adecuado.

Si Usted siente que nuestra experiencia, que nuestro testimonio de confianza
absoluta en el Padre Universal edifica, ayuda, construye, Profr. Ribco
utilizélo, nosotros confiamos en su inteligencia y en su respetuosa y
brillante manera para iluminar lo oscuro.

Nosotros llegamos a su página en el momento justo, oportuno, determinado por
la inmensa Sabiduría del Padre de todos, ni antes, ni después. Más adelante,
lo sé, y de esto todos estamos seguros, el Padre sabrá iluminarnos, tal vez
de la mano de Usted que hábilmente torna fácil lo difícil, para que a
nuestra vez, podamos iluminar y entregar un poco de consuelo a tanta y tanta
mirada desolada que solemos encontrar en nuestra vida diaria.
 

En reserva
País: México

(Deben incluir en todos sus mensajes para
nosotros su nombre completo, el nombre de la ciudad y país donde vive)

Shalom.

El texto que pasaremos a redactar surge no de
una pregunta, sino de un e-mail de agradecimiento que hemos recibido, al que
hemos denominado "Planteo 1".
Allí se nos manifestaba la existencia de un grupo de gentiles buscadores de
Dios (ex cristianos militantes), sus
peripecias, y sus cinco principios rectores de conducta, que yo los
resumo así:

  1. Fidelidad a Dios, reconocido como el Padre.

  2. Hermandad de todos los humanos, más allá de
    cualquier diferencia racial, de credo, etc.

  3. Búsqueda incesante el mejoramiento personal.

  4. La no intervención para atraer personas fuera
    de los credos que sostienen.

  5. Solidaridad de grupo.

Me parecieron unos buenos principios rectores
de vida, y así planteados no contrarían en nada los siete mandamientos que
los gentiles deben cumplir para mantener su apego fiel al Eterno.
Si bien pueden ser mejorados, resultarían de prudente y saludable ejercicio.
Excepto, el que a mi modesto entender no agradó, fue el cuarto principio, el
que denominé de no intervención.
Por lo cual, de inmediato les envié personalmente un e-mail, del cual ahora
extraigo la siguiente sección:

He leído con atención su e-mail, y hay
muchos aspecto de hermoso cariz.
Pero (el infaltable pero), me permito humildemente
disentir con el cuarto "precepto" de su grupo.
Es imprescindible extraer a como de lugar a los que estén en el error y el
extravío.
Es obligación de cada uno responsabilizarse porque el prójimo no ande detrás
de la idolatría, las adicciones, y todo lo pernicioso y "canceroso"
espiritualmente.
Es, como si por ejemplo usted viera a su hermano en compañía de asesinos y
ladrones reconocidos como tales, ¿no le señalaría el peligro de tales
yuntas?
Y si supiera que está ingiriendo sin saberlo veneno, ¿no le quitaría el
mismo a la fuerza si es preciso?
La idolatría es peor que veneno, es peor que asesinato… ¿dejaría que su
hermano se hunda en ella?

Y si debe sufrir el que se aparta de la idolatría, eso es lo que debe
ocurrir. Es algo así como el síndrome de abstinencia, algo así como el dolor
al nacer a esta vida.

Rápidamente recibí como respuesta un segundo
e-mail, del cual he puesto un fragmento más arriba, con el encabezado de
"Planteo 2".

Tras la lectura de esa nueva misiva, quise
agregar tres breves ideas por las cuales el principio de no intervención
sería de mayor construcción si se convirtiera en el principio de
intervención limitada
.
Son modestas sugerencias que espero sean de provecho, pues es uno de los
pilares de SerJudio.com: construir sentidos que nos permitan construir
Shalom.

  1. Compartir la duda
    Comprendo que teman caer nuevamente en el fanatismo anterior, y que
    creyéndose portadores de la verdad suprema pretendan salvar a los
    no-salvos atrayéndolos a sus creencias.
    Pero, existe una diferencia esencial entre como vivían su vida
    anterior y como supongo que lo hacen actualmente.
    Antes, mientras se dedicaban a difundir oficiosamente la idolatría de Ieshu
    ustedes estaban "convencidos y entregados al servicio evangelizador"
    tal cual manifiestan en su misiva. Es decir, la duda no entraba en sus
    conciencias, la duda era matada antes de brotar, o era silenciada y puesta
    detrás de cuantiosas tapias y candados. Tenían fe, porque eso era lo que
    querían tener. Eran sumisos y servidores de la idolatría, pues menos
    sufrimiento esperaban sentir si se mantenían dentro del error no criticado,
    analizado, desmenuzado y visto sin disfraces.

    Pero, ahora ustedes hicieron de la duda su pan cotidiano.
    Aprendieron que la crítica es lo que encamina hacia la verdad y la vida, y
    no el aferrarse enceguecidos a ideas imaginadas por otros.
    Aprendieron y asumieron a vivir cada minuto con dignidad y plenitud humana,
    es decir arriesgándose y construyendo con su esfuerzo, y no desean vivir más
    como los temerosos de la luz que prefieren mantenerse en las sombras que en
    su ceguera toda controversia amainan.

    Entonces, si ustedes cuentan con la herramienta de la duda sistemática,
    ¿cómo no brindársela a los que están en similar esclavitud a la que ustedes
    sufrieron?
    ¿Cómo negarles el agua vital a los que exhalan sus últimos y sedientos
    respingos de vida?

    No es intervenir para convertir.
    No es evangelizar en el nombre del Padre, del cual todos somos hijos,
    sin UN Hijo de adoración pagana.
    No es buscar cieguitos a los cuales hacer tropezar, voluntaria o
    involuntariamente.

    Sino que es ayudar a que los esclavos puedan quebrar apenas las murallas de
    la sordera del fanatismo religioso.
    Es dar una mano al que ha resbalado y tiende a caer.
    Es compartir la duda sanamente.
    Es descorrer de sobre la duda el barniz de temor y amenazas de condenación
    eterna.

    Es, sencillamente, anunciar que existe otra verdad que puede ser
    compartida voluntariamente por aquel que esté dispuesto a asumir su
    vida con responsable entereza.

    En síntesis, no es arrastrar a un (probable o no) nuevo
    error, sino dar a entender que el que no tiene presencia de ánimo para
    criticar lo que está viviendo, NO está viviendo.

    Recuerdo ahora una vieja enseñanza judía que nos dice que hay dos clases de
    sabios, uno es el sabio abrigo de piel, y el otro es el sabio de fogata.
    El primero en el gélido invierno se abriga a sí mismo, y no comparte su
    calor, indiferente al prójimo.
    El segundo se abre a su entorno y hace del compartir su experiencia y saber
    un motivo de bendición.
    ¿Usan ustedes abrigo de pieles o están empeñados en encender fogatas?

     

  2.  Fe no es creencia
    La religión de la cual ustedes, gracias a Dios, han escapado,
    se caracteriza por erigir a la fe en un pilar central.
    La fe es saber sin cuestionamientos.
    La fe es creerse dueño de la verdad última y sin contradicciones.
    La fe es tener respuestas dogmáticas y sin fundamentos.
    La fe es decir amén incluso al absurdo.
    La fe es paralizar el pensamiento, disecar la libertad, exterminar el
    espíritu, embrutecer al hombre.
    La fe es muerte.

    Por otro lado, la creencia es un fugaz paréntesis de certidumbre entre dos
    largas fórmulas de incertidumbre.
    La creencia es trabajar para hallar respuestas, y al encontrarlas, retomar
    las preguntas.
    La creencia es tener confianza en que es posible mejorar, y que algo bueno
    nos está esperando.
    La creencia es la humildad del que reconoce sus limitaciones, y no teme
    declarar su error con vistas de corregirse.
    La creencia es lo que surge como resultado de compartir esfuerzos con el
    hermano.
    La creencia es la aventura de vivir impulsados por el afán de crecer
    libremente.

    Por lo que me cuentan, ustedes están embarcados en la peripecia de la
    creencia, y alejándose del pantano de la fe.

    ¿No les parece que cualquier intento puro y legal por re-animar al
    que está asfixiado por la fe es loable?
    ¿No les parece que salvar al prójimo del peligro seguro merece un acto de
    coraje y confianza de su parte?
    ¿No les parece que decir «lo que tememos es a no «saber» sostener, a no
    saber consolar, a no saber iluminar
    » es estar dando razonables excusas
    para dejar pasar de largo la oportunidad que Dios les está poniendo delante
    de ustedes para que hagan lo que deben hacer?
    ¿No les parece que su actitud es tan reticente como esta: «Entonces Moshé
    [Moisés] dijo a Elokim: -¿Quién soy yo para ir al faraón y sacar de Egipto a
    los Hijos de Israel
    ?» (Shemot / Éxodo 3:11 📖)? ¿Era o no el apropiado
    Moshé para cumplir su parte en la misión de rescatar a los esclavizados por
    Faraón? ¿Saben ustedes acaso si no están despreciando el divino ofrecimiento
    de servirLo libertando a sus hermanos?
    Si vieran a su hermano hundiéndose en el arroyo, manoteando torpemente por
    no saber nadar; incluso si ustedes apenas saben nadar, ¿no buscarían por
    todos los medios idóneos de procurar inmediatamente el rescate del que se
    está muriendo? ¿Por qué no tirar al menos una cuerda para el que se está
    ahogando en el vicio de la idolatría, de la fe hueca que asesina?
     

  3. Revelación en Sinai
    La Torá tiene diferencias notables tradiciones o textos de las
    religiones.
    Una de estas diferencias es que la Torá fue revelada por Dios directamente
    ante un pueblo entero de 3.000.000 de personas.
    Este pueblo era reconocido por las tendencias irreconciliables en su seno, y
    sin embargo, aceptaron lo que la evidencia de la experiencia manifiesta y
    pública les indicaba: Dios se había revelado abiertamente ante ellos, y les
    había dado como patrimonio eterno el texto consagrado de la Torá.
    Ahora bien, esto no entra dentro del ámbito de la fe, del fundamentalismo,
    de la ceguera ante el mito pagano. Esto es patrimonio de una nación, el
    legado familiar que sostiene la veracidad irrefutable de lo narrado en la
    Torá.
    Por lo cual, si se es fiel a la Torá se está siendo fiel al Eterno.
    Si se diverge de uno, se diverge del otro.

    Dios exige en Su Torá que delante del ciego no pongamos obstáculos
    (Vaikrá / Levítico 19:14 📖). Esto se entiende
    literalmente, pero también alegóricamente: el ciego es el ignorante, el
    obstáculo es lo que lo hace errar a causa de su ignorancia.
    Si no hacemos esfuerzos para socorrer al que sabemos que está en una falsa
    religión (pues no es lo que Dios ordena en Su Torá),
    ¿estamos acatando lo que Él demanda de nosotros? ¿Estamos limpiando de
    tropiezos el camino del que aún no sabe que está esclavizado por las falsas
    doctrinas?
    ¿Pueden voluntariamente ignorar el llamado que el Padre les está haciendo
    ahora
    de formar parte de su grupo de fieles lazarillos?

Para finalizar, supongo que sabrán encontrar
argumentos para rebatir mis tres sugerencias que los impulsen a intervenir
limitadamente para salvar personas de la falsedad.
Pero, les ruego encarecidamente que antes de hacer emerger los argumentos,
mediten en lo que he expuesto y en esto: ¿No les hubiera sido personalmente
de bendición recibir la mano fraterna, el salvavidas, la herramienta
libertadora, años atrás cuando eran ustedes los atrapados por la esclavitud
de la idolatría? ¿Se negarían a darla ahora al que la está precisando,
aunque no lo sabe, o no lo quiere reconocer?

Apreciados míos, les deseo lo mejor y espero
recibir pronto novedades de parte de ustedes.

Si este texto le ha sido de provecho, no
olvide que este sitio se mantiene gracias a SU colaboración
económica. No cierre su mano, y abra su corazón bondadoso
.

Que el Uno y Único Dios bendiga a quienes le
son fieles servidores,
y que
sepamos construir Shalom
, Iebarejejá H’.

 Yehuda Ribco
comentario@serjudio.com?subject=Rap1850


Inicio |
Arriba |
Más Respuestas
|
Reglas para los e-mail

| Información de
derechos

SABIDURÍA SEMANAL DIRECTO A TU CASILLA

Boletín Semanal de SerJudio.com

Recibí el análisis de la Parashá de la Semana, la Perla de Sabiduría y las respuestas más destacadas del Rav Yehuda Ribco.

Deseo recibir:
Sin spam. Podés darte de baja en cualquier momento con un solo clic.
Compartir este estudio:
WhatsApp Telegram Facebook X RSS

Profundiza este tema en vídeo

Acompaña al Rav Yehuda Ribco en sus clases, conferencias y respuestas audiovisuales en YouTube.

Suscribirse al Canal →
¿Valoras esta labor educativa comunitaria? Apoya voluntariamente la difusión →
YR
ACERCA DEL AUTOR

¿Quién es el Rav Yehuda Ribco?

Más de 4 décadas dedicadas a la enseñanza y difusión de la Torá viva, la ética judía, el pensamiento auténtico y la psicología espiritual aplicada a la vida cotidiana. Es autor de la monumental traducción moderna y completa del Tanaj al español latinoamericano (disponible en la inmensa biblioteca de Sefaria y en la app de Tanaj de SerJudio).

💬

¿Deseas dejar un comentario o formular una pregunta?

Inicia sesión con tu cuenta de SerJudio.com o regístrate gratis en 1 paso para participar en la comunidad y compartir tus reflexiones.