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Shalom.
Gracias por su pregunta.
Tal como nuestros Sabios enseñan, tres son los
socios en el verdadero milagro que es la concepción de una nueva criatura
humana: madre, padre y Dios.
Y por ahora, mientras la tecnología no diga otra palabra, depende de Dios el
determinar el sexo de la criatura.
Sabiendo esto, podemos igualmente recorrer
brevemente algunas pautas que nuestra Tradición enseña al respecto de
intervenir en la concepción.
El Talmud instruye a la pareja que está en
espera, que recen en los primeros 40 días en lo que refiere al sexo del
bebe, si es que tienen alguna preferencia.
De los 40 días hasta completado el tercer mes, los rezos deberían pedir por
la salud e integridad del bebe.
De entonces hasta el final del sexto mes, los pedidos deberían ser para que
el niño pueda vivir.
Y el último lapso, los ruegos a Dios deberían ser por un seguro y saludable
parto y nacimiento.
Como puede ver, los rezos, el dirigirse al Amo del Universo, es el método
privilegiado para obtener ayuda para concretar los deseos.
De acuerdo a esta idea, durante la Edad Media europea, algunos judíos
desarrollaron unos rezos particulares denominados Tejinot -ruegos-, (tejines
en idish), que a diferencia de los rezos ordenados en el sidur -libro
de plegarias-, éstos tienen como objetivo el rogar al Eterno por asuntos
individuales, específicos, además están en idioma vernáculo (idish);
generalmente estas súplicas era elevadas por mujeres y no por los varones.
Si lo desea, busque en alguna librería judía bien surtida, o por Internet,
algún ejemplar de estos libros.
Pero, más importante que estas u otras plegarias, lo fundamental, es que el
corazón esté centrado en Dios, en reconocer su autoridad y control sobre
nuestra existencia; así que más que preocuparse en tal o cuál palabras, hay
que cuidar para que las rogativas no se convierten en absurdas órdenes
dirigidas a comandar al Rey de reyes.
Otro aporte que le puede ayudar, es recitar el
mizmor/salmo 20 (¡veinte veces diarias!) meditando en cada palabra,
en cada letra.
Además de los rezos, usted se puede beneficiar
con las segulot -prácticas auspiciosas-, que tienen como finalidad el
purificar el corazón de la persona a través de las acciones asertivas que
apartan de lo negativo y construyen lo positivo. De esta manera se logra
afianzar una relación ennoblecida con el Eterno, y confiar en Su Sabiduría y
Merced infinita.
Alguna de las segulot pueden ser:
-
no compartir la noticia del embarazo antes
del tercer mes; -
comenzar la educación judía del hijo incluso
antes de concebirlo (esto es, estudiar uno mismo, y estudiar y estudiar); -
por todos los medios buscar paz, armonía,
gozo y dicha para la pareja, especialmente para la futura madre (esto es,
salud mental); -
ingerir alimentos casher -aptos
normativamente para el consumo-; -
dar caridad y ayudar a los necesitados;
-
al finalizar el Shabbat, hacer una pequeña
comida con confituras o golosinas, y pasar la velada en alegre
recogimiento con la familia cercana (especialmente tratando temas de
Torá); -
centrarse más en servir a Dios y al prójimo,
que en ser servido.
Bien, estos son algunos ingredientes de
la receta para brindar familia a una
pareja, y según su pedido, solicitar por el sexo preferido del futuro
descendiente.
Como sea, depende de Dios, de nada ni nadie
más.
Y recuerde, más importante que el género de su hijo, es que sea una persona
íntegra (física, intelectual, social y moralmente), con una buena vida, y
con un relacionamiento armonioso consigo mismo, con el prójimo y con el
Eterno.
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aquí para enviarnos sus comentarios, y recuerden que quedo a las
órdenes.
Iebarejejá H’ – Dios te bendiga, y que sepamos construir Shalom
Yehuda Ribco
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Yehuda Ribco,
Montevideo, Uruguay.
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