El arco iris a nuestros ojos está formado por una gama de variados colores, diferentes entre sí pero que se hallan unidos formando una totalidad.
De manera similar, cada persona es diferente.
Pero, si logramos descubrir aquello que nos unifica, entonces puede haber paz y armonía, más allá de las diferencias.
¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!
Moré Yehuda Ribco
Pienso que no es una sola cosa la nos unifique, sino que con cada persona tenemos cosas en comun, que no son necesariamente las mismas con las que nos unimos a otras.
no es eso exactamente lo que dice el texto?
Buen día Querido Moré, buenos días a todos.
Sí, es una disociación de un todo, la forma de observar su esencia, esas gotas que hacen las veces de cristales que descomponen a la vista de quien observa la luz blanca y nos permite ver ese espectro que va desde el mas tenue y frío de los colores, hasta el mas candente y cálido de ellos, no todos son visibles al ojo humano, aunque para algunas otras especies si lo son, pero todos nos vemos influidos por su presencia, el infrarrojo o el ultravioleta no son colores que podamos distinguir a simple vista, es necesario utilizar equipos especiales de detección de estos colores, pero aunque no los veamos, siguen siendo eso y son parte importante y no hay posibilidad de separarlo del espectro que forma a la luz blanca, pueden generarse de forma individual ya sea artificial o naturalmente separados de la luz blanca, la luz blanca sin embargo, sin esos elementos y todos los que la componen, no existiría; De igual manera el ser humano esta compuesto por toda una gama de razas, las cuales pueden o no tener afinidad por los comportamientos de sus congéneres, todos somos parte integral del espectro del genero humano, si se partiese de esta premisa, debiéramos entender que somos uno y lo mismo, las diferencias solo son meros accidentes, el infrarrojo eso es, infrarrojo y… no puede ser ultravioleta y aún cuando se encuentra en el lado opuesto del espectro de la luz blanca, es luz blanca también, al igual que los demás colores de este espectro, con el ser humanos sucede lo mismo, somos luz, esa luz de vida con la que debiera iluminarse por igual a todos, y hacerlo desde la perspectiva de nuestro Creador, solo somos de distintas longitudes de onda, somos a veces el lado opuesto de quien se topa en nuestro camino, pero eso es una fortuna, porque crea diversidad, crea seres únicos, seres individuales que pueden o no ser gregarios, que forman grupos y esos grupos tienen tendencias que a su vez nos enriquecen, cuan hermoso sería entender que ser distinto no es malo, que si nuestra visión nos hace ver las cosas distintas no es cuestión de pelear por ello, si nuestro concepto del creador es distinto de otro ser humano, respeto es lo que se necesita, yo se que mi creador es mi padre y que es el creador de tu vida también y por ende es tu padre también, entonces si tu visión del padre es distinta, debe ser porque tu posición para observarlo esta en una plano geográfico o mental distante y distinto al mío, pero lo que observas y lo que observo yo también, es al Creador, es al mismo ser que nos creó a ambos, al que nos dio el soplo de vida, a ese que nos cuida y nos quiere por encima de todas las cosas que están en su creación, eso nos hermana, mas allá de ser la misma especie, somos hijos del mismo padre y a sus ojos no se que piense Él de todas las diferencias y problemas que nos genera el tener puntos de vista distintos, tanto que nos lleva a conflictos y a guerras, dadas en su mayoría por el hambre de poseer cosas materiales o poseer el poder sobre otros, como si fuésemos a conservar por la eternidad todo por cuanto peleamos; es efímera nuestra presencia en este plano, es momentáneo nuestro existir como seres carnales y es una lástima que en la mayoría de los que nos auto nombramos humanos, este tiempo como seres vivos, sea desperdiciado en hacer todo por destruir la única cosa que no se puede destruir y que es a nuestro creador, porque si bien en ultimas épocas las guerras son dadas por intereses petroleros y geográficos, el afán de erradicar al Dios de la contraparte, mueve a muchos y los mueve de tal manera que creen que lograran su cometido eliminando sistemáticamente a los miembros de otras ideologías distintas a las de ellos, error, Dios no nos dio la capacidad de destruirlo, cuán infinitamente pequeños somos ante Él, cuán errados están aquellos que pretenden eso o que creen que no pensar por decisión propia en algún creador los hace alejarse de Él, es risible la verdad porque al elegir esto, automáticamente lo están tomando en cuenta, ya que es punto de partida para esa, repito risible decisión, en fin, somos uno y lo mismo, somos parte ¡de!, ese todo que conforma la raza humana, esa a la que el Creador de todo diera el soplo de vida para regalarnos la existencia.
Descubrir lo que nos unifica, no es más que aceptar que somos hijos de Dios, identificar nuestra identidad y vivir acorde a los lineamientos, mandatos, mandamientos, receta o como se les quiera o pretenda llamar, es sin duda lo que el padre requiere de nosotros, no pide más que obediencia, solo eso, allí esta la receta para poder ser felices en este mundo, en este momento que nos toco vivir, compartir con apego a lo escrito para cada identidad, es la receta para llevar una vida en paz y armonía, tal como Dios manda que hagamos.
¡Shabbat Shalom UMevoraj! querido Moré.
Buen día a todos.