


Estaban el abuelo y su nieto en el campo en una bella tarde otoñal.
De repente, el abuelo dice: «En unos minutos pasará por aquí un carro, verás que está casi vacío». El nieto mira al abuelo, contempla al camino cercano, y no entiende lo que le anuncia el señor.
Entonces afirma: «Pero abu querido, no hay nada de nada por ningún lado, ¿no lo ves? Hasta donde alcanzo a ver, estamos solitos en el campo.»
Abuelo dice: «Ten paciencia hijito, tu ves ahora, pero yo atiendo a lo que vendrá también.»
Pasaron unos escasos minutos, el nieto se impacientaba más y más.
Cuando desde la curva del camino surge como mágicamente una carreta lenta, tirada por un viejo y gastado equino. Su paso cansino estaba acompañado de un ruido impresionante, que con cada metro crecía y atronaba el ambiente. Al estar a poca distancia el sonido se había vuelto ensordecedor.
El niño quiso comentar algo a su abuelo, pero casi que ni se podía a causa de la carreta aburrida y molesta.
Con gestos el anciano pide al niño observar el interior de la carreta y descubren que como había anunciado el abuelo estaba casi vacío, tan sólo habitado por un par de latas y algunas cosillas insignificantes más.
Pobremente pero atronadoramente el carro al fin pasó.
Al rato volvió la calma, el silencio constructor nuevamente al ambiente familiar.
El niño estaba maravillado con el poder mágico de su abuelo y se lo hizo saber.
Pero el sabio con humildad le dijo: «No hijito mío, no es magia, solamente prestar atención a lo que se ve, pero también a las otras informaciones que están a nuestro alcance. Yo aprendí que cuando el carro está más vacío y menos ordenado, más ruido y molestias causa a los demás. Así, cuando sentí el ruido lejano de latas chocando, comprendí que pronto pasaría una carreta casi vacía por aquí.»
Sabias palabras del maestro: Cuando más vacío estás de contenido, y menos orden interno tienes, más ruido haces, más molestas, más palabras altisonantes y huecas empleas (a veces), más te quejas, más agredes gratuitamente, más exiges sin bases, más aportas al caos y la destrucción.
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