Vacío existencial

YR Por Rav Yehuda Ribco
07/07/2015 4 min de lectura
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Torá Viva y Sabiduría Aplicada a la Vida

Vacío existencial

Por Rav Yehuda Ribco • 07/07/2015 • Material de estudio para la mesa de Shabat

Sentirse vacío, es algo tan frecuente.
Una de las razones, si no es LA razón, es la desconexión que sentimos con nuestro Yo Esencial, que es nuestra identidad, la cual podemos denominar NESHAMÁ.

Mucha atención, a no confundirse.
Somos perpetuamente esa NESHAMÁ, y por tanto es imposible estar desconectados de ella; pero, al haber barreras que nos interrumpen advertirla, reconocerla, ser consiente de ella, entonces es como si no hubiera desconexión.

Dicho de otra forma, la LUZ de la NESHAMÁ no se apaga, no se reduce, no se afecta en lo más mínimo por nuestra conducta; pero, si no abrimos los ojos, o ponemos cortinas que impidan su paso, entonces no la percibiremos, sentiremos como que no está, y hasta llegaremos a creer que ni siquiera existe.

Es extraño, ¿no?
Aquello que “más” somos, suele ser lo que más velado y oculto permanece.

Nos aferramos a máscaras, a retazos de información, a construcciones sociales, a derivados del EGO, a los fragmentos que arman ese puzle que llamamos Yo Vivido.
Sí, por supuesto que también somos Yo Vivido, pero no es todo lo que somos. De hecho, es lo más superficial y pasajero de nuestra identidad.
Y sin embargo, es lo que tomamos como valioso, lo que defendemos como si fuera irremplazable; cuando en verdad, suele ser una distorsión de la real personalidad, un pálido reflejo, un personaje que recubre a la persona.
Pero bueno, eso es lo que estamos siendo en esta vida, eso es lo que conocemos de nosotros mismos.
Porque, no llegamos a conocer, ni a entender, ni a ser conscientes de ese Yo mucho más intenso, trascendente, unificado, saludable,  integrador, perpetuo, que nos conecta con el prójimo, con todo lo creado y con el Eterno.

Entonces, de alguna manera sentimos que estamos vacíos, que algo nos está faltando aunque tal vez tengamos todo lo material e incluso por demás.
Pero, percibimos la falta, la incompletud, el estar siendo alguien que probablemente no somos.
Lo sospechamos con algún órgano intelectual que no alcanza a poner en evidencia nuestra desconexión sentida con el Yo Esencial.

Así, caemos en consumismo, materialismo, dependencias, adicciones, religión, superstición, manipulación, angustia, relaciones tóxicas todo lo que de alguna forma brinde algún tipo de respuesta o de anestesia a ese preguntar constante: ¿quién soy, qué soy, para qué soy, adónde pertenezco, cómo hacer para estar en paz?

Buscamos con desespero, conscientemente o no, sentido, pertenencia, reposo, seguridad, amor, ser alguien para alguien.
Y la respuesta no está afuera.
Tampoco adentro.
Está en un lugar sin espacio, en un tiempo sin medida, en una realidad sin comprensión, esto es la NESHAMÁ. En esa supra racionalidad, en ese estado de existencia del cual provenimos, somos y seguiremos formando.

Pero, la gente no entiende, no entendemos.
Es más fácil el dolor de lo conocido, de lo que está a nuestro alcance aunque nunca lo lleguemos a alcanzar.
Entonces, nos conformamos con pan y circo. A veces más circo que pan.
Circo religioso, político, cultural, ritual, intelectualoide, sentimental, deportivo, el circo que sea, mientras entre-tenga, mientras haga olvidar por un rato nuestra sensación de soledad, de vacío, de falta de propósito, de impotencia.

Esto encamina a la sociedad al derrumbe.
Pareciera que la reflexión es imposible, y aunque se intelectualizara y pobláramos de lemas filosofales las mentes, tampoco es esa la respuesta.

El camino es el AMOR, la vida unificada de nuestras dimensiones, el orientarnos con la guía ética que proviene de la NESHAMÁ, y solo de ella. Lo que nos lleva, necesariamente, a la construcción del SHALOM a cada instante, con obras concretas de bondad y justicia.
Así habrá sentido, bienestar, armonía, felicidad, prosperidad.

(Gracias Luis Diego por inspirar este texto).

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ACERCA DEL AUTOR

¿Quién es el Rav Yehuda Ribco?

Más de 4 décadas dedicadas a la enseñanza y difusión de la Torá viva, la ética judía, el pensamiento auténtico y la psicología espiritual aplicada a la vida cotidiana. Es autor de la monumental traducción moderna y completa del Tanaj al español latinoamericano (disponible en la inmensa biblioteca de Sefaria y en la app de Tanaj de SerJudio).

5 Comentarios en este estudio

  1. Esa sensacion de vacio es lo que predomina en el hombre moderno; la falta de sentido de la propia existencia nunca la confrontamos ni pedimos ayuda para confrontarla, sino que la ignoramos con juguetes tecnologicos, con trabajo, con estudio, con «feisbuk», con buscar supuestas conversiones judaicas, con buscar supuestos origenes sefarditas, con creerse judio por fe o por apellido, con falta de tiempo en naderías que conducen a postegar la propia responsabilidad existencial en darle sentido a la propia vida, y un largo excétera … .

    Y en buena hora nos pasan cosas.. y cosas malas ¡¡
    porque esos eventos nos vuelven a poner reflexivos y nos da la oportunidad de volver a preguntarnos sobre el sentido y a dar una respuesta distinta.. tal vez mas acertada.. y tal vez, ahora sí, desde el lenguaje del Amor.

    Gracias a usted More por el texto, la enseñanza, las correcciones y las aclaraciones

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