Iom Kipur – 5759

YR Por Rav Yehuda Ribco
15/05/2002 13 min de lectura
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Torá Viva y Sabiduría Aplicada a la Vida

Iom Kipur – 5759

Por Rav Yehuda Ribco • 15/05/2002 • Material de estudio para la mesa de Shabat

 

IOM KIPUR  – breve introducción

 

Denominaciones:

El llamado Día del Perdón es sin duda alguna el día más solemne en el calendario
judío, recibe otras denominaciones tales como Iom HaKipurim y entre los Sefaradim es
llamado simplemente Kipur, la Torá también lo llama Shabbat Shabbaton.

La correcta traducción de Kipur no es ‘perdón’, sino
‘expiación’, por lo cual la manera más adecuada de mencionar esta festividad
en español es como ‘Día de la Expiación’ (más adelante estudiaremos acerca
de la significación de la expiación y sus relaciones con esta fecha).

Fecha:

Acaece el décimo día del séptimo mes, según prescribe la Torá, en la actualidad en
el mes denominado Tishrei, que es el primero del ciclo anual según la cuenta de los
jajamim.

Motivo:

Según texto de la Torá, esta ocasión debe ser destinada para la «aflicción de
las almas y el arrepentimiento de los pecados» (Vaikrá 16:29-34 📖, 23:27-32; Bemidbar
29:7).

En el
Torá oral:

Masejet Iomá es la que brinda la más detallada descripción del servicio ritual
efectuado por el Sumo Sacerdote en el Mikdash de Ierushalaim, e incluye varias de las
leyes relativas al ayuno de esta fecha.

Restricciones:

Para cumplir con el precepto bíblico de afligir las almas, es que está prohibido
comer, beber, tener relaciones sexuales hábiles, el uso de cosméticos y productos de
limpieza, el calzado de cuero, el lavado de cualquier parte del cuerpo que no sean los
dedos y los ojos (Iomá perek 8 mishná 1).

Todas las restricciones pueden ser levantadas por riesgo de vida, o parcialmente o en
su totalidad según prescripción médica o de rabino, y en caso de no haber un experto
disponible, se acepta la decisión personal de la persona si manifiesta que las
restricciones no le sean impuestas.

Personas enfermas, menores de nueve años, embarazadas, ancianos y todo aquel que
reciba autorización ya mencionada, tienen restricciones limitadas o nulas. (Siempre es
adecuado consultar al rabino local).

Ya que Iom Kipur se designa Shabbat Shabbatón (Vaikrá 23:32 📖), ‘un Shabbat de
descanso solemne’ o ‘Sábado de los Sábados’, se aplican todas las
prohibiciones de trabajo (avot melaja) que rigen por prescripción rabínica en Shabbat y
en caso de coincidir con Shabbat, las restricciones no son pospuestas.

Si bien es un día para el ayuno, al igual que Tisha BeAv y a diferencia de los otros
ayunos, por expresa indicación de la Torá, el mismo se concreta desde un poco antes de
la puesta del sol de la víspera (esto es el nueve de Tishrei) hasta la aparición de tres
estrellas la noche siguiente, es decir, unas veintiséis horas. La postrer comida que
antecede al ayuno se denomina seuda mafseket.

Hay personas extraviadas, pero que se autoproclaman como fieles extremos, que adoptaron
costumbres paganas de extrema aflicción autoinducida, tales como no dormir en Iom Kipur,
permanecer de píe durante todo el día, autoflagelarse en la víspera de Iom Kipur,
inmersiones en aguas heladas el día previo, y otros actos torturantes. Es aconsejado por
las autoridades racionales rabínicas desatender tales procederes, y encauzar la
aflicción hacia el verdadero sendero de la reparación y el arrepentimiento, impregnando
de ética la vida, y no los cuerpos o las almas de mortificantes llagas que en nada ayudan
a la santidad del magno día o de las propias vidas. Además de incurrir en el pecaminoso
error de prometer acciones que posiblemente no puedan cumplir.

Arrepentimiento:

Desde comienzos de Elul el judío debe imbuirse de espíritu de arrepentimiento y de
crecimiento personal, pero sin dudas el clímax es alcanzado en ésta fecha.

Tal como prescriben los jajamim, el arrepentimiento ante los agravios leves de
inmediato es reparado; empero, el arrepentimiento por sí solo no expía en caso de los
pecados graves, sean estos contra el Eterno o contra el prójimo, hasta el día de Kipur.

Es la propia acción, y la compunción verdadera personal, sumada a la Gracia otorgada
por Dios en este día lo que permite lavar las culpas, y enmendar las vidas.

Por esto es aconsejado y acostumbrado el que antes de Iom Kipur las personas se pidan
perdón entre sí, ya que Iom Kipur es distinguido por ser el momento propicio para la
confesión colectiva e individual, ocasión única para alcanzar el Trono Divino en
procura de perdón, ya que según la tradición los portones celestiales se hallan
abiertos de par en par, y los ‘oídos’ del Eterno aguardan el ruego arrepentido
de Sus hijos.

El pedido de perdón debe ser dirigido al que recibió nuestras ofensas, ya que Dios
puede perdonar los pecados entre las personas, sólo si el perjudicado perdonó antes.

Para conseguir el real arrepentimiento es necesaria la profunda reflexión, el pensar
seriamente acerca de uno mismo y de sus relaciones. La purificación del alma se consigue
merced al denodado esfuerzo, basado en el balance espiritual (jeshbón hanefesh), que es
la introspección llevada a un grado tal que la falsedad no puede hallar resquicios en los
cuales ocultarse a la indagación inquisitiva del penitente.

De similar manera que para el Iom HaDin (‘Día del Juicio’) que comienza en
Rosh HaShaná, hay tres ‘evidencias’ que hay que presentar ante el Juzgado
Divino, que son: el arrepentimiento o la penitencia (teshuvá), la plegaria (tefilá) y la
justicia social o caridad (tzedaká), ya que estas pruebas tienen la virtud de mitigar el
severo decreto (según oración de Unetane Tokef).

Al igual que todas las acciones de nuestras vidas, el arrepentimiento debe ser
verdadero y honesto. El Talmud (Masejet Iomá) enseña que aquel que pide perdón pero
tiene la intención de incurrir en el mismo pecado, no es perdonado, ya que le Eterno
conocer certeramente los corazones de las personas.

De igual manera, el que peca sin inquietudes pues está consciente de que Iom Kipur
perdona los pecados, no recibe el beneficio de la Misericordia Divina.

 

Expiación:

La Torá prescribe un curioso procedimiento que se realizaba en épocas bíblicas, y
que muchos asocian con prácticas paganas de ofrendar algún animal a los dioses poderosos
y malignos.

En realidad el ritual de Azazel se prescribe en la Torá como procedimiento para
expiación, esto significa que el animal que va a ser enviado a su muerte en el desierto
cercano a Ierushalaim, más precisamente en la yerma zona de Azazel, simbólicamente
cargaba sobre sí los pecados de Israel, que de esa forma lograba aproximarse a la
purificación. Luego debían arrepentirse realmente y enmendar sus conductas, pues de lo
contrario el animal sacrificado, el chivo expiatorio, no valía la pena su muerte.

Esto es lo que expresa la Torá (Vaikrá 16: 5-34 📖):

Y de la congregación de los hijos de Israel tomará dos machos
de cabrío para expiación, y un carnero para holocausto.

Y hará allegar Aarón el becerro de la expiación, que es suyo,
y hará la reconciliación por sí y por su casa.

Después tomará los dos machos de cabrío, y los presentará
delante de Hashem a la puerta del tabernáculo del testimonio.

Y echará suertes Aarón sobre los dos machos de cabrío; la una
suerte por Hashem, y la otra suerte por Azazel.

Y hará allegar Aarón el macho cabrío sobre el cual cayere la
suerte por Hashem, y ofrecerálo en expiación.

Mas el macho cabrío, sobre el cual cayere la suerte por Azazel,
lo presentará vivo delante de Hashem, para hacer la reconciliación sobre él, para
enviarlo a Azazel al desierto.

Y hará llegar Aarón el becerro que era suyo para expiación, y
hará la reconciliación por sí y por su casa, y degollará en expiación el becerro que
es suyo.

Después tomará el incensario lleno de brasas de fuego, del
altar de delante de Hashem, y sus puños llenos del perfume aromático molido, y meterálo
del velo adentro:

Y pondrá el perfume sobre el fuego delante de Hashem, y la nube
del perfume cubrirá la cubierta que está sobre el testimonio, y no morirá.

Tomará luego de la sangre del becerro, y rociará con su dedo
hacia la cubierta al lado oriental: hacia la cubierta esparcirá siete veces de aquella
sangre con su dedo.

Después degollará en expiación el macho cabrío, que era del
pueblo, y meterá la sangre de él del velo adentro; y hará de su sangre como hizo de la
sangre del becerro, y esparcirá sobre la cubierta y delante de la cubierta:

Y limpiará el santuario, de las inmundicias de los hijos de
Israel, y de sus rebeliones, y de todos sus pecados: de la misma manera hará también al
tabernáculo del testimonio, el cual reside entre ellos en medio de sus inmundicias.

Y ningún hombre estará en el tabernáculo del testimonio cuando
él entrare a hacer la reconciliación en el santuario, hasta que él salga, y haya hecho
la reconciliación por sí, y por su casa, y por toda la congregación de Israel.

Y saldrá al altar que está delante de Hashem, y lo expiará; y
tomará de la sangre del becerro, y de la sangre del macho cabrío, y pondrá sobre los
cuernos del altar alrededor.

Y esparcirá sobre él de la sangre con su dedo siete veces, y lo
limpiará, y lo santificará de las inmundicias de los hijos de Israel.

Y cuando hubiere acabado de expiar el santuario, y el
tabernáculo del testimonio, y el altar, hará llegar el macho cabrío vivo:

Y pondrá Aarón ambas manos suyas sobre la cabeza del macho
cabrío vivo, y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel, y todas
sus rebeliones, y todos sus pecados, poniéndolos así sobre la cabeza del macho cabrío,
y lo enviará al desierto por mano de un hombre destinado para esto.

Y aquel macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de
ellos a tierra inhabitada: y dejará ir el macho cabrío por el desierto.

Después vendrá Aarón al tabernáculo del testimonio, y se
desnudará las vestimentas de lino, que había vestido para entrar en el santuario, y
pondrálas allí.

Lavará luego su carne con agua en el lugar del santuario, y
después de ponerse sus vestidos saldrá, y hará su holocausto, y el holocausto del
pueblo, y hará la reconciliación por sí y por el pueblo.

Y quemará el sebo de la expiación sobre el altar.

Y el que hubiere llevado el macho cabrío a Azazel, lavará sus
vestidos, lavará también con agua su carne, y después entrará en el real.

Y sacará fuera del real el becerro del pecado, y el macho
cabrío de la culpa, la sangre de los cuales fue metida para hacer la expiación en el
santuario; y quemarán en el fuego sus pellejos, y sus ca es, y su estiércol.

Y el que los quemare, lavará sus vestidos, lavará también su
carne con agua, y después entrará en el real.

Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo, a los
diez del mes, afligiréis vuestras almas, y ninguna obra haréis, ni el natural ni el
extranjero que peregrina entre ustedes:

Porque en este día se les reconciliará para limpiaros; y
seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Hashem.

Sábado de reposo es para ustedes, y afligiréis vuestras almas,
por estatuto perpetuo.

Y hará la reconciliación el sacerdote que fuere ungido, y cuya
mano hubiere sido llena para ser sacerdote en lugar de su padre; y se vestirá las
vestimentas de lino, las vestiduras sagradas:

Y expiará el santuario santo, y el tabernáculo del testimonio;
expiará también el altar, y a los sacerdotes, y a todo el pueblo de la congregación.

Y esto tendréis por estatuto perpetuo, para expiar a los hijos
de Israel de todos sus pecados una vez en el año. Y Moshé lo hizo como Hashem le mandó.

 

Liturgia
y ritual:

Como punto culminante de las Festividades Solemnes (Iamim Noraim) y Diez Días de
Penitencia, la conducta pasada del hombre se pesa sobre una balanza y Dios registra y
sella su destino en el ‘Libro de la Vida’ (Sefer Hajaim).

La atmósfera y la liturgia de Iom Kipur están caracterizadas, más por la solemnidad
que por la tristeza. Los judíos ausentes de la sinagoga durante la mayor parte del año
se reúnen con los fieles regulares.

Es costumbre vestir sobre las ropas el kitel blanco (túnica ritual que generalmente
hace juego con el parojet, telón, que cubre el Arón Haberit, así como los Begadim de la
Torá), en tanto que a partir del servicio de apertura (Kol Nidréi), en la víspera de
Iom Kipur, todos los varones usan talit.

Se realizan cinco servicios, cada uno con amida y plegarias que se repiten incluyendo
el Ashamnu, Al Jet y Avinu Malkeinu, así como selijot penitenciales. Ashamnu, Al Jet y
Omnam Ken (‘Y esto es así’, que se recita la noche de Kol Nidréi) tienen un
orden alfabético, desde alef a tav, en tanto que el orden se invierte en Yaalé
Tajanuneinu (‘Deja que nuestra plegaria se eleve…’, también parte de la
liturgia de Kol Nidréi).

Se recitan plegarias de recordación (hazcarat neshamot) en la mañana de Iom Kipur
después de la lectura de la Torá.

Durante la repetición del musaf, los pasajes más destacados son: Unetané Tokef,
aleinu (cuando los fieles se arrodillan y se postran), Avoda u orden del servicio del Gran
Sacerdote en el Templo en el Día del Perdón (incluyendo, la ceremonia de Azazel), y Eile
Ezkera.

Los diez recitados públicos de vidui (confesión) corresponden a los diez servicios
realizados por el Sumo Sacerdote en el Santuario en Iom Kipur, pero después del segundo
jurbán, el Día del Perdón en sí reemplazó el ritual de Azazel como medio de capará,
de expiación.

El servicio del mediodía incluye la lectura del Libro de Ioná para la haftará. Esto
es así pues este breve libro nos demuestra la Misericordia Divina que se extiende para
toda la Humanidad sin distinciones, así como el inapreciable valor del verdadero
arrepentimiento, tanto como la obligación de cada persona de hacerse responsable de su
propio destino, sin dejarse llevar por el fatalismo o por la inconsciencia ciega.

Cuando el sol va cayendo y sus postreros rayos lamen las copas de los árboles, y
cuando según la leyenda tradicional, los portones de piedad del cielo se están por
cerrar, comienza el quinto servicio sinagogal, el de conclusión denominado Neilá.

Los rezos culminan después de la caída de la noche con la proclamación de fe judía
(que incluye el Shemá), con el sonido de una tekiá prolongada en el shofar y con el
saludo de ‘¡El Año Próximo en la Jerusalén Reconstruida!’

Se culmina el día con regocijo, ya que le judío puede y debe confiar en que ha
obtenido el perdón Divino. El saludo tradicional es «guemar tov» (‘un buen
fin’), y tras finalizar el servicio religioso en la sinagoga, cada judío debería
dirigirse a su hogar para romper su ayuno y para iniciar de la construcción de la sucá,
pasando de una mitzvá a otra ininterrumpidamente.

 

Guerra
de Iom Kipur:

Probablemente el Iom Kipur más angustiante que los judíos hayan experimentado en toda
su historia fue el de 5734 (6 de octubre de 1973) cuando los soldados de las Fuerzas de
Defensa de Israel que rezaban en el Canal de Suez y en las Alturas del Golán fueron
atacadas traicioneramente por asaltos egipcios y sirios masivos y simultáneos. El hecho
de que este casi desastre fuera transformado finalmente en una brillante victoria no puede
explicarse sin tener en cuenta la intervención de la Providencia, y esta costosa campaña
de tres semanas adquirió desde entonces la denominación de ‘la Guerra de Iom
Kipur’.

 

 

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ACERCA DEL AUTOR

¿Quién es el Rav Yehuda Ribco?

Más de 4 décadas dedicadas a la enseñanza y difusión de la Torá viva, la ética judía, el pensamiento auténtico y la psicología espiritual aplicada a la vida cotidiana. Es autor de la monumental traducción moderna y completa del Tanaj al español latinoamericano (disponible en la inmensa biblioteca de Sefaria y en la app de Tanaj de SerJudio).

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