Parashat Behar – Bejukotai Vaikrá
25:1 y 27:34
Encrucijada: el uno o el otro
La
madre de Yoja le pidió un día: -Ve y compra aceite-. Y le entregó una
botella.La
cantidad de aceite superaba la capacidad de la botella. Entonces Yoja dando
vuelta la botella destapada, echó el resto en la concavidad posterior de la
misma. Así inicio el regreso. Y en el camino el aceite se iba escapando de
la botella invertida, hasta perderse la última gota.
Ya en su casa la madre al ver el escaso aceite de la concavidad preguntó:¿Éste
es todo el aceite que trajiste?
-No -contesta el sabio- también hay aquí…
Y dio vuelta la botella.
Y ese fue el final del aceite…
"Im
bejukotay teleju, beet mitzvotay tishmeru, vaasitem otam."
"Si
anduvieran en Mis leyes, y guardaran Mis preceptos, y los hicieran." (Vaikrá
26:3)
Será
la juventud del autor,
o quizás un ánimo ingenuo, pero releyendo las antiguas "Parashat
Hashavúa" y los actuales "SerJudio.com, no dejo de sorprenderme al
encontrarme a cada paso una visión en la cual el Hombre es capaz de superarse a
sí mismo, y llegar a ser recto para consigo mismo, para con su prójimo, y por
último en el camino de perfeccionamiento, con YHVH.
¿Es posible aun tener fe, y esperanzas, en el Gris Hombre Cotidiano?
¿No serán vanas fantasías el querer creer en algo mejor?
Desearía
poder contestarme: NO. Aún puedo creer, aún hoy las palabras de la Torá
tienen vida, tienen fuerza suficiente para destruir los ídolos que llevamos
mezclados con nuestras sangres, y no son solo espejismos, desvaríos en forma de
inocentes ensueños… pero, ¡oh desgracia! Al parecer, al desperezarnos al
amanecer, encontramos todo GRIS…con el calor de la muerte, todo teñido con la
pintura propia del camino falso, el que no hay que seguir.
Es
que, debemos abandonar la pasividad. La Torá permanece eterna e intocada, cerca
nuestro (en nosotros), y somos nosotros los que debemos cambiar-nos.
Es
nuestra la opción. Y lo aprendemos nuevamente hay al comienzo de Bejukotay.
Todo
está en nosotros. Frente nuestro hay una encrucijada, y debemos optar. Todo
depende del "Im", del "Si" (en hebreo) en
condicional…pero son innúmeros los factores que condicionan el condicional
transformándolo en un vehemente.’ Im-posible"…
¿Para
qué continuar hablando (escribiendo) si estamos en un vociferante desierto en
el que no somos oídos?
No somos Ieshaiá (40:3) para decir que en el desierto truena, una
voz."preparen el camino a YHVH"; somos minúsculas voces que ya no
saben lo que decir…e invitan callando…
"Si
tu vecino e invita a comer lentejas, invítale tú con carne. ¿Por qué? Porque
él fue el primero en invitarte".
(Bereshit Rabá 38:3)
Licenciado en Psicología Prof. Yehuda Ribco
– Yiar
24, 5753 Abril 15, 1993
SerJudio.com
(En las citas de textos o parshanim, los
comentarios entre paréntesis son nuestros y no de las fuentes)
¿Deseas dejar un comentario o formular una pregunta?
Inicia sesión con tu cuenta de SerJudio.com o regístrate gratis en 1 paso para participar en la comunidad y compartir tus reflexiones.