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La
Disputa del Ramban
El "Rambán" Rabí Moshé
ben Najmán (Najmánides) (1195-1270)
En el siguiente debate se
muestra cómo, de manera magistral, el Sabio Najmánides enseña que el Mashiaj
no ha venido, y que Yeshu-a/Jesús no es el Mesías de Israel.
La base principal del Sabio
es la Torá Escrita y Oral, junto con las pruebas que la historia aporta.
Pueda este material ser
aprovechado por todos aquellos manipulados creyentes en el personaje
ficticio del NT que visitan
de manera oculta y constantemente nuestra página, para que definitivamente
RENUNCIEN a la idolatría y tengan parte en el
Mundo Venidero a través del cumplimiento fiel de las Siete
Leyes dadas a Noaj.
Recuerden que ustedes creen
"saber" que Yeshu es el Mesías, pero NO saben POR QUÉ.
Ustedes "saben" que Yeshu
es el Mashiaj sólo porque sus seudos sabios y maestros les repiten las
mismas ideas constantemente.
Ustedes "saben" porque sus
seudo líderes les han restado la capacidad de razonar de manera crítica y
los han educado a creer por "fe" para así aprovecharse de su dinero,
condición sine qua non se les arruinaría el negocio que vienen ejerciendo
desde hace algún tiempo.
Re-visen sus creencias a través del siguiente documento
fulvida.com les extiende
esta mano amiga, y les invita a abandonar la idolatría en la que están
inmersos y abrazar la
verdadera identidad que el Eterno les ha entregado.
El
"Rambán" Rabí Moshé ben Najmán (Najmánides) (1195-1270)
En 1263 tuvo lugar
en Catalunia la siguiente disputa. El apostata Pablo Cristiano defendió el
lado Cristiano. Por los Judíos participo en la discusión Rabí Moshe Ben
Najman (Najmanides). El tema principal de la disputa fue "la llegada del
Mesías".
Les transmitimos
aquí la discusión en español y con comentarios. Traducción por el Rabino
Arie Natan, Bet El.
[1] Leemos en
Sanhedrín (43b): Han enseñado los sabios: cinco discípulos tuvo Yeshu (*) –
Mattay, Nakay, Nétzer, Buny y Todá. (**)
(*) Yeshu HaNotzrí.
La literatura talmúdica lo describe como hijo de un romano llamado Pandera
(Cf. Tosef. Julín II,24; Abodá Zará 17a, Orígenes, Contra Celso 1.28). Su
madre Myriam estaba casada con un judío de nombre Papús Ben Yehudá y en la
ciudad de Punbedita adulteró con Pandera (Cf. Shabat 104b; según el
comentario de Rashí. Según la opinión de Tosafot Ben Pandera no es Yeshu,
pues R. Yehoshua Ben Perajia, su maestro, vivió mucho antes que Rabí Akibá,
éste último sabio era contemporáneo de Papús Ben Yehudá), de esta relación
nació Yeshu. Llegó a ser discípulo de Rabí Yehoshua Ben Perajia (Cf. Sotá
47a, Ab. Zar. 17a) a quien acompañó a Egipto; viaje en el cual aprendió
diversas artes de brujerías. A causa de su comportamiento no ético Rabí
Yehoshua lo alejó de él, y por ese mismo comportamiento inmoral fue
condenado a la horca la víspera de Pesaj (Cf. Sanhedrín 43a).
(**) Mattay, abre.
de Matitiyahu (Mateo); Nakay al parecer Lucas; Nétzer; Buny o Bunay; Todá,
adapt. de Taday (Tadeo).
Trajeron a Mattay y
le preguntaron: ¿Mattay será muerto?, como se ha declarado "¿Cuándo
[hebreo: "matay"] vendré y veré la presencia de Dios?" (Tehilim 42:3 ) Él
les dijo: sí, Mattay será muerto, como se ha declarado: "¿Cuándo [hebreo:
"matay"] morirá y se perderá su nombre?" (Ibíd. 41:6).
Trajeron a Nakay y
le preguntaron: ¿Nakay será muerto?, como se declara: "Al limpio [hebreo:
"nakí"] y al justo no has de matar" (Shemot 23:7 ). Él les dijo: si,
Nakay será muerto, como se ha declarado: "A escondidas ha matado el
limpio [hebreo: "nakí"]" (Tehilim 10:8 ).
Trajeron a Nétzer y
le preguntaron: ¿Netzer será muerto?, como se ha declarado: "Un retoño
[hebreo: "nétzer"] de sus raices florecerá" (Yeshayahu 11:1 ) El les
dijo: si, Netzer será muerto, como se ha declarado: "Tú lo has de
expulsar de ti como un retoño [hebreo: nétzer"] despreciable" (Yeshayahu
14:19)
Trajeron a Buny y
le preguntaron: ¿Buny será muerto?, como se ha declarado: "Tú eres mi
hijo [hebreo: "bení"], mi primogénito, Israel" (Shemot 4:22 ). Él les
dijo: si, Buny será muerto, como se ha declarado: "He aquí, yo mato a tu
hijo [hebreo: "binjá"], a tu primogénito" (Ibíd. 4:23).
Trajeron a Todá y
le preguntaron: ¿Todá será muerto?, como se ha declarado: "Cántico de
gracias [hebreo: "todá"]…" (Tehilim 100:1 ). El les dijo: si, Todá será
muerto, como se ha declarado: "El que sacrifica una ofrenda de gracias
[hebreo: "todá"], me honra…" (Tehilim 50:23 ).
Escribió Rabí
Shimón: estas eran personas cercanas al gobierno gentil y era necesario
contestar a todas las pruebas sin sentido que formulaban (*). Del mismo modo
he pensado escribir estas líneas en contra de las burlas de fray Paul (**),
quien también "dejo quemar su guiso en público" (***), precisamente delante
del rey, de sus sabios y consejeros
¡que
sea elevada su gloria y enaltecido su reinado!.
(*) Rashí ad
Sanhedrín 43b acota sobre Nekay: "Esto es solo una respuesta cualquiera para
las naciones del mundo, pero como era cercano al reinado hubo que responder
a todas las pruebas sin sentido que presentó".
(**) De manera
oficial esta disputa se realizó entre Rambán y el apóstata Pablo Cristiano
de Montpellier [שר"י],
a quien nuestro rabino llama "fray Paul" (en la pronunciación catalana, el
nombre Pablo, se pronuncia "Pol"), cercano al hebreo "pol" (haba).
Del texto se entiende, no obstante, que la discusión incluyó también a los
frailes presentes y al propio rey, a todos los cuales Rambán tuvo que
responder.
(***) Cf. Berajot
17b. La persona que ha sufrido un cambio negativo de conducta, que se ha
desviado por un mal camino, recibe este apelativo.
Primer
día: 20 de julio – 4 de Av [En el
palacio del rey]
[2]
El rey (*) me ordenó discutir públicamente con fray Paul en su palacio,
delante de él mismo y delante de sus consejeros en Barcelona. Le respondí
diciendo: He de hacer según la orden de mi señor el rey, si me dan permiso
para expresarme libremente. Este permiso lo solicito del rey y también de
fray Ramón de Peñaforte (**) y de todos sus colegas que están aquí
presentes.
(*) El rey en
cuestión es Jaime I de Aragón, llamado "el Conquistador" (1208-1276). Vivió
una vida de constantes guerras, contra su propia familia por razones de la
soberanía sobre Cataluña, contra los franceses para evitar la invasión sobre
su reino, contra los árabes peninsulares, etc. La capital de su reino la
ubicó en Barcelona, donde se llevó a efecto la disputa, que comenzó el 20 de
julio de 1263 e.c. [4 de Av, 5023] y duró cuatro días
(20, 27, 30 y 31 de julio [4, 11, 14, 15 de Av, 5023]).
(**) Fray Ramón de
Peñaforte, confesor del rey y una de los más influyentes sacerdotes de la
corte, a la guisa decano de la orden dominicana, cuyo fundador Domingo de
Guzmán fundó también el oficio de la Inquisición, de triste memoria.
[3] Respondió fray
Ramón: "Con la condición que no te expreses irrespetuosamente".
[4] Les repliqué:
No es mi intención comenzar un pleito con ustedes, sólo solicito expresarme
libremente con respecto a esta disputa así como ustedes se expresan
libremente. Yo sé comportarme de manera ética (en lo referente a la disputa,
como ustedes piden), no obstante expresarme libremente es mi deseo. Y todos
me dieron permiso para que hablara libremente.
[5] Por lo tanto
dije: Existe una disputa entre gentiles y judíos sobre muchos temas y sobre
muchas costumbres relacionadas con la religión, que no obstante no son un
fundamento sobre el cual se basa la fe. De tal modo, yo deseo discutir en
esta honorable corte sólo sobre temas que sean relevantes.
[6] Todos
respondieron: "Has hablado correctamente". Así, estuvimos de acuerdo en
referirnos al Mashiaj, si ya ha venido según enseña la fe de los nazarenos o
si él ha de venir en un futuro según enseña la fe de los judíos. Después
trataremos el tema si el Mashiaj es Dios o si es un ser humano común nacido
de un hombre y de una mujer. Como tercer punto hablaremos si los judíos
mantienen la Torá verdadera o si los nazarenos la realizan.
[7] Entonces se
levantó fray Paul y dijo que él pretendía comprobar del propio Talmud que el
Mashiaj ya ha venido, como los profetas atestiguan sobre él.
[8] Le respondí: No
obstante, antes que discutamos sobre esto quiero que me enseñe y me diga (fray
Paul) cómo es esto posible. Ya que desde que él se dirigió a Provenza y a
otros muchos lugares he escuchado que ha declarado esto a los judíos, sobre
lo cual yo me sorprendo muchísimo. Quiero que me responda si es que él
pretende decir que los sabios del Talmud creyeron que Yeshu es el Mashiaj, y
que ellos sostienen que él es hombre completo y dios verdadero según el
pensamiento de los nazarenos.
Sin embargo, es
algo conocido y verídico que toda la historia de Yeshu ocurrió durante la
época del segundo Templo y antes de la destrucción del mismo nació y fue
muerto. Los sabios del Talmud vivieron después de la destrucción del Templo,
como Rabí Akiba y sus colegas; incluso aquellos que fueron los últimos en
enseñar la Mishná: Rabí y Rabí Nathán, vivieron mucho después de la
destrucción; así como también Rab Ashe que compiló el Talmud y lo escribió,
él vivió casi cuatro cientos años después (*).
(*) La destrucción
del segundo Templo ocurrió en 3828, y según el libro Séder HaDorot Rab Ashe
falleció en 4186, por lo tanto sólo han transcurrido 358 años y no 400. Sin
embargo Rab Ashe no alcanzó a terminar su labor de compilación del Talmud y
la terminaron sus discípulos 73 años después de él.
Y si aquellos
sabios hubieran creído en el mesianismo de Yeshu y que esto es verdad y su
fe y su religión son verdaderas, y si hubieran escrito las aseveraciones que
fray Paul sostiene que nos probará de sus escritos; si es así, ¿cómo se
mantuvieron y vivieron según la religión de los judíos y según sus
costumbres primeras? Ya que ellos eran judíos y se mantuvieron como tales
toda sus vidas y murieron como judíos; ellos y sus hijos y sus discípulos
que escucharon todas las enseñanzas que dictaron
[entonces, ¿Por qué no cambiaron y se fueron tras la religión de Yeshu? Así
como hizo fray Paul que entendió de las palabras de los nazarenos que su fe
es la verídica,
חלילה JALILA,
y fue y se convirtió convencido por sus palabras. No obstante, ellos y sus
discípulos] vivieron y murieron como judíos; ellos fueron los que nos
enseñaron la ley de Moshé, la ley judía, ya que todos nuestros actos hoy en
día se dirigen según el Talmud, según lo que vimos en los sabios del Talmud
que así actuaban y así se comportaban, desde el día que se compiló el Talmud
y hasta nuestros días. El Talmud nos enseña la forma de comportarnos según
la Torá y conforme a los mandamientos, así nos declara cómo actuaban
nuestros antepasados en tiempos del Templo según como escucharon de las
enseñanzas de los profetas, quienes recibieron de parte de Moshe, nuestro
maestro. Y si ellos creían en Yeshu y en sus opiniones ¿Cómo no se
comportaron ellos de la manera que hizo fray Paul, que parece entender sus
enseñanzas mejor que ellos mismos?
[9] Contestó fray
Paul y dijo: Este es un discurso exageradamente largo que tiene por
intención anular la disputa.
[10] Entonces yo
les declaré: Esto es para mi una comprobación completa que [fray Paul] no
habla sobre temas reales, sólo las he de escuchar porque es así la voluntad
de su majestad el rey.
[11] Él enseguida
dijo: He aquí que está escrito: "no se ha de apartar el cetro de
Yehudá… hasta que venga Shiló" (BeReshit 49:10 ), el cual es el
Mashiaj. Estudiamos de aquí que según el testimonio del profeta siempre
Yehudá tendrá fuerza (reinado) hasta la venida del Mashiaj que surge de él.
Así hoy que no tienen ni un solo cetro ni un solo legislador, ya ha venido
el Mashiaj, el cual proviene de su descendencia (de Yehudá), a él le
pertenece el dominio.
[12] Contesté y
dije: No es la intención del profeta expresar que el reinado de la dinastía
de Yehudá no se anule en algún momento, sino que su intención es decir que
no se anulará por completo de él, es decir en toda época que exista
monarquía en Israel le corresponde a Yehudá por derecho. Si por causa de los
pecados del pueblo se anula la monarquía, cuando retorne retornará a Yehudá.
(Cf. Comentario a BeReshit 49:10 ). Una comprobación de lo anterior es el
hecho que hubo muchos momentos, antes de la aparición de Yeshu, que se anuló
la monarquía de Yehudá y no de Israel (*), e incluso por muchos lapsos de
tiempo se anuló la monarquía tanto de Israel como de Yehudá, así es el caso
de los setenta años del exilio en Babilonia en los cuales no hubo monarquía
ni en Yehudá ni en Israel. Del mismo modo, durante la época del segundo
Templo no reinó sobre Yehudá sino Zerubabel y sus hijos
(**) y por un período de tiempo muy breve. Luego de él transcurrieron 380
años hasta la destrucción del segundo Templo (***), período durante el cual
reinaron Kohanim, los hijos de los Hasmoneos y luego sus esclavos. Cuanto
más si el pueblo está en el exilio, ya que si no hay pueblo, no hay rey (Cf.
Pirkey DeRabí Eliézer 3).
(*) Este trozo se
entiende según lo que Rambán declara más adelante [17]: "Nuestro patriarca
Yaakob no aseguró a Yehudá que tendría un cetro y un legislador sobre su
tribu únicamente, sino que el gobierno de todo Israel le fue conferido…
así, ocurrió que se anuló la monarquía sobre todas las tribus de Israel
desde que murió Shlomó"; por lo tanto, desde aquel momento (que murió Shlomó)
se anuló la monarquía sobre Yehudá pero no "sobre Israel" – no sobre las
diez tribus de Israel.
(**) Zerubabel era
hijo de Pedayá, hijo de Shaltiel, hijo de Yehoyakim, rey de Yehudá (cf.
Dibrey HaYamim A, 3:16-19). Zerubabel había pasado a ser el dirigente del
exilio judío en Babilonia el año 52 de la destrucción del primer Templo,
después de la muerte de Shaltiel. Durante el primer año del reinado de
Kóresh (Ciro) retornó Zerubabel y Yehotzadak, Kohén Gadol, a Eretz Israel
junto con multitud de exiliados y comenzaron la construcción del segundo
Templo; estos trabajos fueron interrumpidos por Ajashverosh (Asuero) debido
a la conspiración de Hamán. El año setenta de la destrucción del primer
Templo, retornó Ezrá, el escriba, a Yerushalaim y reanudó la construcción
del Santuario, entonces descendió Zerubabel a Babilonia y murió allí,
sucediéndole Meshulam su hijo; durante el gobierno de este último comenzó a
expandirse el reinado de los griegos y se interrumpió la profecía de Israel,
era el año 3404 de la creación del mundo.
(***) La hegemonía
griega duró 180 años desde la construcción del segundo Templo, la monarquía
de los Hasmoneos se extendió por 103 años, la casa de
Herodes por unos 103 años, en total 386 años. Meshulam, el hijo de Zerubabel
murió al comienzo del reinado de Alejandro Magno. Rambán menciona la cifra
380 para redondear.
[13] Respondió fray
Paul: En todas aquellas épocas, a pesar que no había reyes, había reinado,
pues así se declara en el Talmud (cf. Sanhedrín 8a): "no se ha de apartar
el cetro de Yehudá" – estos son los exilarcas que hubo en Babel que
solían presionar al pueblo con su cetro, "ni el legislador de entre sus
pies" – estos son los hijos de los hijos de Hillel que enseñan la Torá
al público. Hoy en día no tienen la autorización conocida en el Talmud, por
lo tanto se anuló también aquel gobierno, por ende no existe hoy alguien a
quien se le pueda denominar "rabí" [maestro en hebreo]. Eso
que a ti te llaman "maestre" [maestro en catalán] es un error,
y tú llevas tal nombre mentirosamente.
[14] Le respondí
como burlándome de él: Esto no es parte de la disputa, no obstante tú no
estás diciendo algo correcto. El término "rabí" no significa "maestre", sino
que "rab" es "maestre", y en el Talmud solían llamar "rab" a todo aquel que
carecía de autorización (*); no obstante, estoy de acuerdo contigo que no
soy "maestre" ni siquiera un buen alumno. Le expresé lo anterior como una
amonestación moral.
(*) Cf. Sanhedrín
13b. Cuando recibió la autorización en la ciudad se denomina "rabí" – en
Babilonia, que no tenían derecho a otorgar autorizaciones, los sabios se
llamaban "rab".
Después volví a
decirle: te enseñaré que no es la intención de nuestros sabios, de bendita
memoria, explicar el versículo sobre una monarquía real, el problema contigo
es que no comprendes ni de ley ni de legislación, sino tal vez entiendas
algo de algunos relatos que te acostumbraste a leer. El tema en cuestión que
mencionaron los sabios se refiere a que según el dictamen estricto de la ley
una persona no puede juzgar él solo y quedar exento de pagar, salvo que pida
permiso del presidente del Sanhedrín o del rey (*). Así, se dictaminó que
durante el período de exilio, que es posible encontrar descendencia real en
aquel que reciba un poco de autoridad de parte de los gobiernos gentiles,
por ejemplo los exilarcas de Babilonia y los presidentes del Sanhedrín en
Eretz Israel, ellos tienen en sus manos permitir y autorizar. Este dictamen
se aplicó por los sabios del Talmud, después de Yeshu, por más de
cuatrocientos años (**).
(*) La fuente de la
legislación citada por Rambán se encuentra en Sanhedrín 5a, allí la guemará
declara "Dijo Rab Ajay: un juez que quiso dictaminar una ley sobre temas
monetarios y se equivocó [Por ejemplo que había discusión entre amoraítas
sobre el tema, y no se había decidido como cuál de ambos era la ley, y
dictaminó que se debía seguir a uno de ellos y no supo que ya se había
esparcido la costumbre de realizar como la otra opinión. Rambam, Hiljot
Sanhedrín 6:2], si pidió permiso del exilarca para juzgar [si se trata de un
sólo juez experto] o los litigantes lo aceptaron como juez [sea cual fuera
su veredicto] no está obligado a remunerar a la parte afectada [si no es
posible reabrir el litigio].
(**) En el año 4119
A.M., en los días de Hillel, el hijo de Rabí Yehudá Nesiá se anuló el
Sanhedrín en Eterz Israel, y el nacimiento de Yeshu ocurrió cerca de
doscientos años antes de la destrucción del segundo Templo [Cf. infra, 22].
Si la destrucción del Templo ocurrió en 3828, por lo tanto doscientos años
antes es 3628, desde esta fecha hasta la anulación del Sanhedrín (4119)
transcurrieron 491 años, de los cuales hay que descontar la vida de Yeshu;
por ende bien dijo Rambán que que se trata de más de cuatrocientos años.
No es la opinión de
los sabios del Talmud que deba ser el gobernante o el legislador de Yehudá
descendiente de la tribu de Yehudá; no obstante lo que el profeta le
prometió a Yehudá es que la monarquía le pertenecería siempre. Le prometió
una monarquía plena. No obstante, la monarquía se anuló, como ya mencioné,
ya que durante el período del exilio en Babilonia no hubo no gobernante ni
legislador. Así durante el período del segundo Templo que gobernaron los
Kohanim y sus esclavos, no tuvo la tribu de Yehudá ningún tipo de gobierno
(*), ni exilarca ni presidente del Sanhedrín, ya que la presidencia del
propio Sanhedrín y la monarquía perteneció a los Kohanim, a sus jueces y a
sus oficiales, a aquellos que ellos estimaban conveniente.
(*) Cf. Comentario
de Rambán a BeReshit 49:10 . La opinión de Rambán con respecto a la monarquía
de la casa de los Hasmoneos (Kohanim) es la siguiente, si bien los hijos de
Matitiyahu fueron grandes héroes y justos cometieron el pecado de haber
gobernado sobre Yehudá, cetro que está destinado únicamente a la tribu de
Yehudá y no a los Kohanim provenientes de la tribu de Leví; como ellos
quitaron y eliminaron el cetro de Yehudá de sus legítimos herederos, HaShem
los castigó del mismo modo y sus esclavos se levantaron contra ellos y los
eliminaron.
[15]
Entonces respondió fray Pere de Génova: es verdad que el versículo
sólo declara que no se interrumpirá [la monarquía] para siempre, pero puede
que haya interrupciones momentáneas. "Vacare" en vernacular.
[16] Le dije al
rey: He aquí fray Pere ha ratificado mis palabras.
[17] Entonces dijo
fray Pere: Yo no he ratificado nada. Ya que setenta años en Babilonia es un
lapso corto de tiempo y muchos hubo entre ellos que aun recordaban el primer
Templo, como se declara en el libro de Ezrá (Cf. 3:12) – esto se llama
"anular", "vacare" en vernacular. Pero ahora que ustedes están más de mil
años sin monarquía, esto se llama eliminación total.
[18] Le repliqué:
Ahora tú te arrepientes y reconoces que el término "eliminación" no
corresponde aplicarlo a algo que torna; no obstante, no hay diferencia para
lo expresado por el profeta entre un lapso de tiempo pequeño o extenso.
Además los períodos de tiempo que yo mencioné [luego de la destrucción del
segundo Templo] fueron extensos.
Nuestro patriarca
Yaakob no sólo prometió a Yehudá que tendría gobierno y legislador sobre su
propia tribu, sino que le pertenece la monarquía sobre todo Israel, como se
declara: "Tú eres Yehudá, tus hermanos te reconocerán…" (BeReshit
49:8); leemos también: "Porque
Yehudá fue más fuerte que sus hermanos y de él procede un líder…"
(Dibrey HaYamim A 5:2). No obstante, se anuló la monarquía sobre todas las
tribus de Israel después de la muerte del rey Shelomó, como se declara:
"No hubo monarquía después de la casa del rey David sino sobre la tribu de
Yehudá únicamente" (Melajim A 12:2). Según lo anterior es claro que el
profeta solamente dijo que no se anularía la monarquía totalmente. Por lo
tanto, durante el período del exilio no se puede denominar ni "eliminación"
ni "anulación" [sino interrupción], ya que no ocurrió
por culpa de Yehudá sino por el comportamiento del pueblo, ya que no
prometió el profeta a Yehudá que Israel no marcharía al exilio por ser él
rey sobre ellos en cualquier época.
[19] Volvió fray
Paul y argumentó que en el Talmud se ha expresado que el Mashiaj ya ha
venido, para comprobarlo trajo aquel relato que se encuentra en el Midrash
Eijá (Cf. Eijá Rabati 1:57, sobre el versículo: "por estos yo me
lamento…") sobre aquella persona que estaba arando y su vaca mugió de
pronto, en aquel momento pasó un árabe y le dijo:
¡judío,
hijo de judíos, suelta tu vaca, suelta su yunta, suelta tu arado, porque el
Templo ha sido destruido! Entonces
él
soltó su vaca, soltó su yunta, soltó su arado. Después volvió su cava a
mugir de pronto; el árabe le dijo esta vez:
¡ata
tu vaca, ata tu yunta, ata tu arado, porque tu Mashiaj ha nacido!.
[20] Le respondí:
yo no creo en este relato, no obstante es una comprobación a mis palabras.
[21] Entonces ese
hombre gritó y me dijo: Vean que éste reniega de sus propios libros.
[22] Le respondí:
Ciertamente yo no creo que haya nacido el Mashiaj en la época en que se
destruyó el Templo; ahora, este relato o que no es verdadero o que tiene
alguna explicación según las profundidades de los sabios. Pero estoy
dispuesto a aceptarlo en forma literal, como dijiste, ya que es una
comprobación a lo que sostengo. He aquí, este relato dice que el día de la
destrucción después que el Templo fue destruido, en aquel día nació el
Mashiaj; entonces Yeshu no es el Mashiaj como ustedes predican ya que él
nació y fue muerto antes de la destrucción del Templo; según cálculos
verdaderos él nació como doscientos años antes de esto (*), y según los
cálculos de ustedes unos setenta y tres años. Entonces ese hombre se quedó
callado.
(*) El nació el año
3681, el año cuarto del reinado de Alejandro Janeo, año 263 del segundo
Templo. El Templo fue destruido el año 2828, si restamos 3671 nos da 157
años, los cuales son los casi doscientos años de los que habla Rambán. El el
libro "Séder HaKabalá LeRaABaD" (pag. 9) se relata la época de Yeshu, cuando
él nació, como ya dijimos reinaba Alejandro Janeo el cual odiaba a los
sabios. Durante la fiesta de Sukot ocurrió un enfrentamiento entre el rey y
el pueblo que terminó en una matanza de los sabios de la época; solo se
salvaron dos: le perdonó la vida a Shimón Ben Shetaj, hermano de su esposa,
y Yehoshua Ben Perajia que huyó a Alejandría. En esta huida fue acompañado
por su discípulo Yeshu. Según los textos del pueblo judío nació entonces
durante este periodo; los gentiles no obstante opinan que nació durante el
reinado de Herodes y que fue colgado durante el reinado de Arquelao, su
hijo; lo cual ocurrió 110 años después.
[23] Entonces acotó
maestre Guiles, el juez del rey, y dijo: la disputa no versa ahora sobre
Yeshu, sino que la pregunta es si el Mashiaj ha venido o no. Tú dices que no
ha venido y ese libro de ustedes declara que si ha venido.
[24] Le dije: Has
escogido, como es costumbre entre ustedes, responder en forma mentirosa, de
todos modos les contestaré sobre este tema. Los sabios no han dicho que el
Mashiaj ya ha venido, sino que dijeron que ya ha nacido; del mismo modo como
el día que nació Moshé, de bendita memoria, no se considera que haya venido
ni que haya sido el libertador; en cambio cuando vino donde el faraón,
mandado por Dios, y le dijo que así había declarado Dios: "Deja salir a
mi pueblo…" (Shemot 8:1 ), entonces se considera realmente que vino.
Del mismo modo con
el Mashiaj, cuando venga donde el Papa y le diga mandado por Dios que deje
salir a mi pueblo, entonces diremos que ha venido. Hasta ahora todavía no ha
venido, tampoco se lo puede calificar de Mashiaj. Así, David el rey el día
que nació no era rey y no Mashiaj, en cambio el día que Shemuel lo ungió
entonces pasó a ser Mashiaj. Por lo tanto, el día que Eliyahu unja al
Mashiaj (*), por orden de Dios, se llamará Mashiaj; y en el momento que se
dirija, después de su unción, donde el Papa para liberarnos entonces
corresponderá decir que ha venido.
(*) Cf. Yalkut
Shimoní, Yeshayahu 500 . "En aquel momento traerá Dios a Eliyahu y al
Mashiaj, vendrá con un cántaro de aceite en sus manos, con bastones en sus
manos, entonces se reunirá allí todo Israel delante de ellos y la presencia
de Dios estará sobre ellos, los profetas detrás de ellos y un Séfer Torá a
su derecha y los ángeles a su izquierda y los conducirán hasta el valle de
Yehoshafat…" A pesar que lo se dice explícitamente que Eliyahu ungirá al
Mashiaj, del contexto se entiende.
[25] Entonces
argumentó aquel hombre: He aquí la porción del profeta que habla del siervo
sufriente (Cf. Yeshayahu 52:13 ) relata que el Mashiaj ha de morir en manos
de sus enemigos y será ajusticiado entre delincuentes, todo lo que ocurrió
con Yeshu. ¿Crees tú que esta porción del profeta se refiere al Mashiaj?
[26] Le dije: según
una interpretación verídica no se refiere sino al pueblo judío como nación,
ya que así lo llaman los profetas repetidas veces: "Israel, mi siervo…"
(Yeshayahu 41:8 ), "Yaakob, mi siervo…" (Ibíd. 44:1).
[27] Dijo fray Paul:
Yo te demostraré que según los propios sabios judíos estos versículos se
refieren al Mashiaj.
[28] Le dije: Es
verdad que nuestros sabios, de bendita memoria, en los libros que comentan
los relatos interpretan que se refiere al Mashiaj (Cf. Yalkut Shimoní,
Yeshayahu 476 ; Tanjuma, Toldot 14); pero nunca han declarado que el Mashiaj
sería asesinado por mano de sus enemigos, no encontrarás en ningún libro de
los libros de Israel, no en el Talmud y no en relatos, que el Mashiaj hijo
de David será muerto (*), o que será entregado en manos de sus enemigos o
que será enterrado entre delincuentes, e incluso el Mashiaj que ustedes se
hicieron nio siquiera fue enterrado. Yo estoy dispuesto a explicarles la
sección del siervo sufriente si desean con una explicación convincente y
clara, siendo que no se encuentra en ella que el Mashiaj ha de ser muerto,
como ocurrió con su Mashiaj. Y no quisieron escuchar.
(*) Rambán fue
exacto en decir que no hay referencia que el Mashiaj hijo de David ha de ser
muerto, porque encontramos en la guemará en Suká 52b que el Mashiaj hijo de
Yosef si será muerto.
[29] Nuevamente
aquel hombre declaró que en el Talmud (Cf. Sanhedrín 98a) se declara que
Rabí Yehoshua Ben Leví le preguntó a Eliyahu cuándo ha de venir el Mashiaj,
y él le respondió: "pregúntale al Mashiaj mismo"; Rabí Yehoshua le
preguntó entonces dónde está y Eliyahu le dijo que está en la puerta de Roma
entre lo enfermos. Fue allí, lo encontró y le preguntó… Si es así, quiere
decir que ya ha venido y está en Roma [y sería Yeshu, el que gobierna en
Roma].
[30] Le respondí:
¡Acaso
esto no es una comprobación que aun no ha venido, ya que el sabio le
preguntó a Eliyahu cuándo vendrá! Así mismo le preguntó al propio Mashiaj:
"¿cuándo ha de venir el señor…?" Si es así aun no ha venido, aunque según
la explicación literal de estos relatos ya ha nacido, sobre lo último yo no
creo.
[31] Entonces
intervino su majestad el rey: Si es que nació en la época de la destrucción
del Templo, debe tener más de mil años y si aun no ha venido, ¿Cómo podrá
venir?; ya que no es parte de la naturaleza humana el poder vivir mil años.
[32] Le dije: Ya
fijamos las condiciones de la disputa, entre las cuales está el que yo no
discutiré contigo y te responderé. No obstante todos sabemos que ya hubo
entre los primeros hombres como Adam y Metushelaj que vivieron cerca de mil
años; Eliyahu y Janoj incluso más que ellos – la vida está en manos de Dios.
[33] Él preguntó:
¿Dónde está él hoy día?
[34] Le dije: Esto
no es parte de la disputa y no te responderé. Puede ser que lo encuentres en
los portales de Tolitola, si es que envías allí alguno de sus heraldos. Le
dije esto como burlándome de él.
[35] Entonces se
retiraron de este lugar y dio el rey tiempo para volver a la disputa el día
lunes próximo.
Segundo día: 27 de
julio – 11 de Av [En un claustro]
[36] En aquel día
se dirigió el rey a unos de los claustros que hay en la ciudad y se
reunieron allí casi todas las personas de la ciudad, tanto gentiles como
judíos. Estaba en ese lugar el cardenal y todos los sacerdotes y los sabios
de las órdenes menores [franciscanos] y los predicadores; entonces se
levantó aquel hombre para hablar.
[37] Entonces le
dije a su majestad el rey: Mi señor, escúchame. Y él me dijo:
¡Que
hable él primero, ya que él es el demandante!.
[38] Le dije: Yo te
pido que me dejes aclarar mi opinión sobre el tema del Mashiaj, después él
podrá replicar sobre un tema explicado.
[39] Me levanté y
dije: Escuchen todos los pueblos (Cf. Melajim A 22:28). Fray Paul me ha
preguntado si el Mashiaj, sobre el cual hablaron los profetas, ya ha venido
y yo le respondí que no. Entonces él me trajo un libro en el cual hay un
relato, según este relato en el día que fue destruido el Templo ese mismo
día nació el Mashiaj. Yo le dije que no creía en esto.
Ustedes deben saber
que nosotros tenemos tres tipos de libros, uno es la Biblia en
la cual todos creemos con fe completa; el segundo tipo se llama Talmud,
que es una explicación de los mandamientos de la Torá, ya que en la Torá hay
613 mandamientos y no existe ninguna que no haya sido explicada en el Talmud,
nosotros creemos en él con respecto a la explicación de los mandamientos.
Tenemos un tercer tipo de libro llamado Midrash, es decir
"sermones" [o relatos exegéticos], como si el cardenal presente dirigiera un
sermón al pueblo y a uno de los concurrentes le pareció bien y lo escribió;
este libro aquel que crea en él – está bien, aquel que no crea en él – no
daña.
Hay algunos de
nuestros sabios que escribieron que el Mashiaj no nacerá sino hasta una
época cercana al momento en que ha de sacarnos del exilio. Por lo tanto
no creo en este libro en aquello que declara que el Mashiaj nació el
día de la destrucción del segundo Templo. También nosotros llamamos a este
texto Hagadá, es decir "racionamiento" (*), cuya definición
nos indica que son conceptos que una persona comunica a otra (**). No
obstante yo estoy dispuesto a aceptarla en forma literal, como ustedes
quieren, ya que este relato es una comprobación explícita que Yeshu no es el
Mashiaj, como ya les dije, ya que él no nació en aquel día. Es claro por lo
tanto que en aquel momento (de la destrucción del Templo), todo el asunto de
Yeshu había ya pasado mucho tiempo antes.
(*) Racionamiento,
acción y efecto de racionar. En el español que hablamos hoy en día indica
someter algo en caso de escasez a una distribución ordenada. No obstante
tiene un uso técnico dentro del campo de la lógica, llamándose así a un
argumento estructurado con rigor y necesidad lógica. Al parecer la segunda
acepción mencionada era la más común dentro del universo conceptual del
siglo XIII, lo que podemos decir también dentro del catalán (racionament).
Sin embargo, utilizar el término "racionamiento" para describir un relato (Hagadá)
es una acepción de la cual no tengo conocimiento.
(**) Sobre las
palabras de Rambán., el cual se refiere a la Hagadá como un relato que una
persona comunica a otra, sin autoridad que obligue dentro del judaísmo,
existe discusión entre los sabios más recientes. Hay algunos que opinan que
tal afirmación fue dicha dentro de la disputa para argumentar contra el
apóstata, no obstante no eran el pensamiento propio de Rambán (Cf. Shebil
HaZahab, R. Mordejay Eliasberg, p. 27). Por otro lado, el editor de la
disputa (Edición Mosad HaRab Kuk, Kitbey HaRambán, p. 308, notas) trae
muchas fuentes donde se declara una apreciación semejante a la de Rambán
sobre la Hagadá: vid. R. Abraham, hijo de Rambam, Sobre los estudios de
JaZal, sección 4; Shiltey HaGuiborim sobre RYF al tratado Abodá Zará, cap.
1; etc.
Tú mi señor, el
rey, me preguntaste y me cuestionaste mucho mejor que ellos, ya que no es
normal en un ser humano que viva mil años. Ahora responderé a tu
(*) Cf. BeReshit
1:17. La Torá declara en el momento que Dios advirtió al hombre de no comer
del árbol del conocimiento del bien y del mal: "… el día que comas de él,
de morir morirás". Rambán explica ad loc. que no se refiere a que morirá
inmediatamente, como vemos de la propia Escritura, sino que por causa del
pecado ha de morir, se desprende de esto que si no hubiera pecado podríamos
concluir que hubiera sido inmortal. Sobre el tema, Rambán trae dos opiniones
en su comentario a la Torá, hay quienes opinan que el hombre fue creado
mortal y el pecado lo que introdujo en el mundo es el hecho que por
transgredir la muerte será adelantada; en cambio otras opiniones sostienen
que Adam era inmortal y por haber pecado Dios lo castigó con la mortalidad.
[Cf. Shabat 55b, B.R. ad fin. 17]. En cambio la posición de los nazarenos
sobre el tema refleja sólo la tesis de la creación inmortal del primer
hombre, siendo el pecado la causa de la muerte. [Tomás de Aquino, Summa
Theologica I,97,1; II-II, 164,1]
(**) Cf. Shemot
Rabá 30,2 "En los días del Mashiaj, Dios destruirá a la muerte"
[40] Preguntaste
además, mi señor el rey, dónde él [el Mashiaj] está ahora; los versículos
dicen en forma clara que Adam, el primer hombre, vivió en el jardín de Edén
que está dentro de Eretz Israel, y cuando pecó se declara que Dios lo
expulsó del jardín de Edén; por lo tanto, el Mashiaj que está exento del
castigo por el pecado de Adam se encuentra allá en el jardín de Edén. Así
dijeron los sabios en los libros de relatos que mencioné.
[41] Entonces
preguntó el rey: ¿Acaso no dijeron en aquel relato que él está en Roma?
[42] Le respondí:
no se ha dicho que él esté en Roma, sino que se revelará en Roma en algún
momento, ya que le dijo Eliyahu a aquel sabio [Cf. 29] que lo podrá
encontrar allá en ese día, que se mostrará allá. Ha de revelarse allá, en
Roma, a causa del motivo que se declara en los relatos, pero yo no quiero
comentarlo aquí debido a la cantidad de gente que nos rodea. No quise
declarar lo que se lee en la Hagadá, que el Mashiaj estará en Roma hasta
destruirla, como encontramos con Moshé, nuestro maestro, que creció en la
casa del Faraón hasta que lo castigó y ahogó a todo su pueblo en el mar. Así
también se declara con respecto a Jirán, el rey de Tiro: "Saqué fuego de
dentro tuyo y te consumí" (Yejezkel 28:18 ). Así también declara
Yeshayahu: "Allí ha de paser el becerro y allí se echará, sus retoños
consumirá" (Yeshayahu 27:10 ). En el texto Pirkey Eijalot (6,2) dice: "...hasta
que le diga una persona a otra: anda a Roma y todo lo que hay en ella está a
una pruta [moneda mínima], y éste le diga: no me interesa…"(*). Estas
citas se las comenté al rey en privado.
(*) "Después ha de
subir otra nube… y bajará una peste, leprosidad, sobre Roma hasta que
diga…"
[43] Pregunté y
volví a acotar: ¿Ustedes está de acuerdo conmigo que el pecado de Adam, el
primer hombre, se anulará en la época mesiánica?
[44] Respondieron
mi señor el rey y fray Paul: Sí. No obstante no como tú opinas, ya que el
principio es que todos los seres humanos deberían caer en el infierno como
castigo por el pecado, en cambio en días del Mashiaj Yeshu se anulará este
castigo y todos saldrán de allí. (*)
(*) Según Tomás de
Aquino (Suma II-II,163,3) La magnitud del pecado de Adam hizo que el castigo
fuese colectivo siendo que toda la humanidad participa de él; por lo tanto
la única posibilidad de librarse del infierno consiste en seguir la doctrina
de Yeshu. Por lo tanto, según su opinión el cumplimiento de los preceptos
(la conducta humana que enseña el Tanaj) carece de importancia, siendo la fe
en Yeshu la única posibilidad de salvación [חלילה].
(Cf. Suma I-II,122,1; 114,2)
[45] Yo les dije:
En nuestra tierra suelen decir: "el que quiere mentir que aleje a los
testigos…". Muchos castigos están escritos con respecto al pecado de
Adam y Javá, la tierra fue maldita a causa de él (BeReshit 3:17 ), cardos y
espinas ha de producirle (Ibíd. 3:8), con sudor de sus narices (Ibíd. 3:19),
tú eres polvo (Ibíd. 19:19). Así también con respecto a la mujer, con dolor
ha de parir a sus hijos (Ibíd. 42:16). Todo lo anterior está vigente también
hoy en día, todo lo que se ve y se siente no ha sido expiada con la venida
de sus Mashiaj; sin embargo el infierno, que no aparece escrito en los
versículos, ustedes dicen que expió, además de no haber nadie que pueda
contradecirles – envíen a alguno que vaya y nos cuente.
Este argumento de
ustedes es impropio para Dios, ya que los justos no reciben el infierno como
castigo del pecado de Adam, el primer hombre, su ascendiente; mi alma está
cercana al alma de mi padre como al alma del Faraón, por ende a causa de los
pecados del Faraón no entrará mi alma al infierno. No obstante, los castigos
fueron corporales ya que mi cuerpo proviene de mi padre y de mi madre y
cuando fue decretado sobre ellos que serían mortales, su descendecia para
siempre serían también mortales.(*)
(*) Es una disputa
filosófica y teológica profunda entre los pensadores judíos y los seguidores
de Yeshu sobre las consecuencia del pecado de Adam. Entre los textos
fundamentales que tratan este tema podemos señalar, fuera de la presente
discusión, "Maguén VeJéreb" de R. Yehudá Aryeh de Modena y "Séfer HaBitul"
de R. Jasday Crescas; siendo la opinión general de los sabios de Israel que
el castigo se extendió a nivel físico y no a nivel espiritual. Por lo tanto,
el castigo por la coducta humana es propio de cada cual y no colectiva, en
cambio las señales físicas del castigo permanecen y están vigentes aun,
comprobación de que el Mashiaj todavía no las ha venido a expiar o eliminar.
No debemos además olvidar que hay opiniones entre los sabios (Rambam) que
sostienen que la época mesiánica tiene una función totalmente diferente a la
presentada aquí y no relacionada con procesos fisiológicos.
[46] Se levantó
aquel hombre y me dijo: te traeré otra comprobación que la época del Mashiaj
ya ha pasado.
[47] Le dije: mi
señor el rey, escúchame un momento. Para nosotros la justicia y la verdad no
radican como principio en el Mashiaj (*), pues tú eres para mi más
fundamental que el Mashiaj. Tú eres rey y también él es rey. Tú eres un rey
gentil y él es rey de Israel, porque el Mashiaj no es sino un ser humano
como tú. Cuando yo sirvo a mi Creador aquí en el destierro con sufrimientos
y esclavitud, sometido a la humillación de los pueblos que constantemente
nos persiguen, mi recompensa será mayor ya que lo que yo hago con mi propio
cuerpo sube delante de Dios, y por intermedio de ésto amerito cada vez más a
recibir el mundo venidero. Pero cuando haya un rey de Israel conforme a las
normas de nuestra Torá y que gobierne sobre todos los pueblos, tendré que
someterme a las leyes de los judíos forzosamente; en tal caso mi recompensa
no será tan grande.
(*) La opinión de
Rambán presentada aquí es ampliada en su libro "HaGueulá", allí el sabio
dice: "Debes saber, con la ayuda de Dios, que si llegamos a la conclusión
que nuestros pecados y los pecados de nuestros padres hicieron que perdamos
toda esperanza de liberación, y por lo tanto el destierro se alargaría y
continuaría sin fin… todo esto no afecta el principio básico de la Torá,
ya que para nosotros no hay otra recompensa sino el mundo venidero y el
placer espiritual que alcance nuestra alma en el placer que se denomina el
jardín del Edén, siendo que nos habremos salvado del Guehinam. Sin embargo
nosotros seguimos declarando que llegará la Gueulá o liberación ya que es un
punto verdadero sostenido por todos los hombres de Torá y por los
profetas…"
No obstante, el
principio fundamental que subyace a la discusión entre los judíos y los
nazarenos es aquello que ustedes declaran con respecto a la esencia de la
Divinidad, algo muy amargo. Tú, mi señor el rey, cristiano hijo de
cristianos, tú escuchaste durante toda tu vida a los sacerdotes [a los
frailes menores y a los predicadores] hablar sobre el nacimiento de Yeshu,
te llenaron tu mente y tus pensamientos de este tema hasta que se volvió
parte de ti, todo debido a la repetición. Pero aquello en lo cual ustedes
creen, el principio de su religión, es algo que el intelecto humano
comprende, las leyes naturales no aceptan, los profetas jamás hablaron de
algo semejante; incluso lo milagroso no puede desarrollarse en este tema,
como explicaré con comprobaciones claras en su lugar y a su tiempo. Me
refiero a que el Creador del cielo y de la tierra [y de todo lo que
contienen] se transforme en un feto en el vientre de una judía y que se
desarrolle allí siete meses [durante nueve meses, var. lect.] y que nazca
siendo un niño, que después crezca y sea entregado en manos de sus enemigos,
que sea juzgado y sentenciado a la pena capital y que luego lo maten, y que
después se diga que resucitó y volvió a su primer lugar. Todo lo anterior es
impensable para el pensamiento de cualquier judío y de cualquier ser humano.
Ciertamente es un sinsentido que prediquen algo así, ya que esto es el punto
central de nuestra discusión. No obstante, si quieren que hablemos sobre el
Mashiaj podemos hacerlo.
[48] Dijo fray Paul:
¿Tú crees que el Mashiaj ya ha venido?
[49] Le dije: No.
Yo creo y se que aun no ha venido. No hubo ningún hombre jamás que haya
dicho y que digan sobre él que es el Mashiaj fuera de Yeshu, y yo no puedo
creer en su mesianismo. El profeta declara sobre el Mashiaj que su reinado
se extenderá desde el mar al mar y desde el rio hasta los confines de la
tierra (Cf. Tehilim 72:8 ); en cambio Yeshu no tuvo gobierno, por el
contrario fue perseguido por sus enemigos y se escondía de ellos, finalmente
cayó en sus manos y no tuvo la fuerza de salvarse a si mismo, entonces cómo
hemos de pensar que pueda salvar a todo Israel. Además incluso después de su
muerte tampoco tuvo poder, ya que el imperio de Roma no se originó para él;
antes que comenzaran a creer en él el imperio de Roma controlaba la mayoría
del mundo, por el contrario después de haber recibido la fe en Yeshu
perdieron mucho su control. Incluso hoy en día, los siervos de Mahoma tienen
mucho más poder que ustedes.
El profeta escribe
que en la época mesiánica no será necesario que una persona le enseñe a otra
el conocimiento sobre Dios, ya que todos lo reconocerán. (Cf. Yirmiyahu
31:33). La tierra se llenará del conocimiento de Dios así como las aguas
cubren las aguas (Cf. Yeshayahu 11:40 ), sus espadas han de fundir y los
pueblos no se levantarán en armas unos contra otros ni se prepararán para la
guerra (Cf. Ibíd. 2:4). Sin embargo, desde los timpos de Yeshu y hasta ahora
todo el mundo está lleno de violencia y robo, y los cristianos han derramado
sangre más que cualquier otro pueblo sobre la tierra y abundan en
prostitución. ¡Cuán difícil será para ti, mi señor el rey, y para tus
jinetes no prepararse más para la guerra!
El profeta además
declara que el Mashiaj ha de golpear la tierra con el látigo de su palabra
(Cf. Ibíd. 11:4), sobre lo último se ha explicado en el libro de relatos que
tiene fray Paul: "le dicen al rey Mashiaj, aquel estado se ha revelado en
contra tuya, él dirá que venga la langosta y la destruya; le dirán aquella
provincia se ha revelado en contra tuya, entonces él dirá que venga el
pulgón y la consuma", todo lo cual no ocurrió con Yeshu. Ustedes sus siervos
prefieren caballería armada y a veces incluso esto no le es suficiente.
Puedo todavía traer muchas comprobaciones de las palabras de los profetas.
[50] Entonces gritó
aquel hombre: Este es siempre su sistema, alargarse en palabras. Pero yo
quiero preguntarle.
[51] El rey me
dijo: Cállate, porque es él quien pregunta. Y me quedé callado.
[52] Ciertamente
[habló aquel hombre] los sabios judíos han dicho sobre el Mashiaj que es
mayor que los ángeles, lo que no puede referirse sino a Yeshu quien es el
Mashiaj y dios al mismo tiempo. Entonces él leyó lo que dijeron en los
relatos de los sabios (Cf. Yalkut Shimoní, Yeshayahu 476 ) sobre el versículo
(Yeshayahu 52:13 ): "Elevado, ensalzado y superior…", cuya
explicación es: "elevado" más que Abraham, "ensalzado" más que Moshé y
"superior" más que los ángeles.
[53] Le dije:
Nuestros sabios dicen ésto en forma constante de todos los justos, son
mayores espiritualmente los justos a los ángeles (Cf. Sanhedrín 93a). Así
dijo Moshé, nuestro maestro, al ángel que en el lugar donde él se sienta no
tienen los ángeles permiso de sentarse (Cf. Sifrí, Nitzabim 308), e incluso
sobre todo Israel se ha declarado: "Son queridos Israel más que los
ángeles…" (Julín 91b).
No obstante, lo que
quiso decir el redactor de este relato sobre el Mashiaj es lo siguiente:
Abraham, nuestro patriarca, educó a los pueblos de su época en la creencia
en la unidad de Dios, les enseñaba en público su fe, eso le llevó a discutir
con Nimrod aunque no tuvo temor de él. Moshé hizo aún mucho mas que él, pues
se levantó contra el Faraón, aquel rey poderoso y malvado, y sin
compadecerse de él lo golpeó con grandes plagas hasta sacar a Israel de
Egipto. Los ángeles se apresuran mucho en todo lo referente a la Gueulá como
se declara: "Mi pueblo no se fortalece en todo esto [la liberación] como
Mijael, el ministro de ellos…" (Cf. Daniel 10:21 ), y se declara
además: "Volveré a luchar contra el ministro de Persia…" (Ibíd.).
En cambio el Mashiaj ha de hacer más que todos los anteriores, "levantará
su corazón para comportarse según las enseñanzas de HaShem…" (Dibrey
HaYamim 13:9), él vendrá y le ordenará al Papa y a todos los reyes de los
pueblos en Nombre de HaShem: "Envía a mi pueblo para que me sirva…"
(Shemot 8:16 ); entonces hará entre ellos muchos y grandes milagros y
maravillas y no tendrá miedo de ellos en lo absoluto, él se levantará dentro
de la ciudad de Roma hasta que la destruya. Si quieres te explicaré todo el
tema. Pero él no quiso escuchar.
[54] Además aquel
hombre leyó otro relato en el cual el Mashiaj reza por Israel para que Dios
les perdone sus pecados, siendo que él está dispuesto a recibir
sufrimientos, no obstante él le pide a Dios: estoy dispuesto a recibir
sufrimientos con la condición que la resurrección ocurra en mis días; no
solamente pido esto para los muertos en mi generación, sino para todos los
muertos desde Adam hasta ahora; y no solamente para los muertos, sino para
todos aquellos que fueron arrojados al mar y se ahogaron o que fueron
devorados por las fieras. Por lo tanto, los sufrimientos que recibió sobre
él el Mashiaj se concretaron con la muerte de Yeshu, que éste recibió en
forma voluntaria.
[55] Le dije: Pobre
de aquel que no sé avergüenza. Todo lo que dijiste Yeshu nunca lo hizo. No
resucitó muertos desde Adam hasta ahora, nada de lo que dijiste él hizo.
Además esta oración revela que es un hombre y no un dios, ya que no tiene el
poder de resucitar. Por otro lado, los sufrimientos a los que te referiste
(*) no son sino el profundo dolor que siente al demorarse su venida y ver a
su pueblo en el destierro, el honor de Dios pisoteado, la idolatría a la que
sirven y a los herejes que hacen de otro el Mashiaj y lo honran.
(*) Los
sufrimientos del Mashiaj están mencionados en Yalkut Shimoní, Yeshayahu 476 .
"Rab Huná en nombre de Rabí Aja: los sufrimientos [por nuestros pecados] se
dividen en tres partes, una parte recibirán las generaciones futuras y los
patriarcas, otra recibirá la generación que abandone la Torá y otra recibirá
el Mashiaj."
[56] Entonces aquel
hombre volvió a decir: Daniel declaró: "Setenta semanas están
determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar con el
delito, para acabar con el pecado, para expiar la iniquidad, para traer la
justicia eterna, para sellar la visión y la profecía, y para ungir el lugar
más sagrado" (Daniel 9:24 ) Y setenta semanas, que son de años, llegan a
490 años, la cantidad de tiempo que estuvo el segundo Templo más los setenta
años del exilio en Babilonia, siendo que el lugar más sagrado representa a
Yeshu.
[57] Le dije:
¿Acaso Yeshu no vivió, según nuestros cálculos, más de treinta semanas antes
de esta época? Esto es una evidencia sobre la que atestiguan personas que
fueron contemporáneas suyos, e incluso según los cálculos de ustedes vivió
unas diez semanas antes de esta fecha.
(*) Según lo
declarado por los sabios Yeshu vivió unos doscientos años antes de la
destrucción del segundo templo, lo que da un poco menos de treinta semanas
(28.57). Mientras que según ellos nació setenta y tres años antes de la
destrucción, lo que da más de diez semanas (10.42)
[58] Aquel hombre
agregó: Así fue. Pero un versículo que declara "has de saber, pues, y
entender que desde que se pronunció el decreto para restaurar y edificar
Yerushaláyim hasta el Mashiaj, el príncipe…" (Ibíd 9:25), él es el
Mashiaj, él es el príncipe, él es Yeshu.
[59] Le dije:
También esto es un error común, porque el versículo divide las setenta
semanas que mencionó y cuenta hasta el Mashiaj siete semanas, después de él
cuenta sesenta y dos semanas para la construcción de la
ciudad y del pozo [que la rodea] y luego cuenta una semana [la mitad de una
semana] para establecer un pacto con muchos pueblos; así se completan las
setenta semanas (*). Y Yeshu que tú denominas Mashiaj, el príncipe, no vino
al cumplirse las setenta semanas, sino después de más de sesenta semanas
según tu cálculo. Si quieres explícame toda el tema según tu opinión y yo te
refutaré ya que no podrás explicarla jamás de ninguna manera. Me sorprende
que hables de algo que no sabes; por eso yo te informaré que el Mashiaj, el
príncipe, del que hablan los versículos es Zerubabel, el cual vino, como
consta de la Escritura, a las siete semanas. (**)
(*) Para poder
entender las palabras de Rambán debemos analizar los versículos mismos, así:
"9:24 Setenta
semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad,
para terminar con el delito, para acabar con el pecado, para expiar la
iniquidad, para traer la justicia eterna, para el cumplimiento de la visión
y la profecía, y para ungir el lugar más sagrado. 9:25 Has de saber, pues, y
entender que desde que se pronunció el decreto para restaurar y edificar
Yerushaláyim hasta el Mashiaj, el príncipe, habrá siete semanas,
y sesenta y dos semanas; y volverá a ser edificada la ciudad y
el pozo [que la rodea], pero durante una época angustiosa… 9:27 Por
una semana él establecerá un pacto con muchos pueblos, y en la
mitad de la semana hará cesar los sacrificios y las ofrendas de
harina…".
En el versículo 24
se declara un número general setenta semanas [semana se
refiere a un lapso de tiempo de siete años, cf. Ibn Ezrá a Daniel 9:24 ;
Seder Olam. cap. 28; por lo tanto son 490 años, desde la destrucción del
primer Templo hasta la destrucción del segundo], después Rambán sostiene que
los versículos dividen este número en diferentes periodos:
1) Desde que se
destruyó el primer Templo [que desde entonces hubo necesidad de
reconstruirlo y como si se pronunció el decreto de reconstrucción] hasta la
venida del Mashiaj pasarán siete semanas [vers. 25], es decir
49 años; el Mashiaj en cuestión es Zerubabel, cf, infra.
2) Después de él
pasarán sesenta y dos semanas durante los cuales la ciudad y
el segundo Templo estarán construidos [vers. 25], es decir 434 años, no
obstante sabemos que el segundo Templo se mantuvo por 420 años, Rambán
responde en Séfer HaGueulá [pag. 282 edic. Mosad Harab Kuk] que los 434 años
se refieren a las calles de la ciudad.
3) Luego hay un
lapso de una semana y media en el cual el destructor de
Yerushaláyim establecerá un pacto con numerosos pueblos [vers. 27], según
Rambán en op. cit. se trata de Tito quien hizo un pacto con Israel siete
años antes de la destrucción.
(**) Rambán
sostiene aquí y también en Séfer HaGueulá que el Mashiaj anunciado en Daniel
es Zerubabel, quien vino 49 años después de la destrucción del primer
Templo. Sin embargo, el propio Rambán pregunta que en verdad Zerubabel vino
después de 51 años de la destrucción, cuando Kóresh [que según la opinión de
Rashí es el Mashiaj anunciado por Daniel, cf. Rashi ad loc.] permitió a
algunos desterrados volver a edificar el Templo el año primero de su reinado
[cf. Rashí y Ibn Ezrá sobre el comienzo del libro de Ezrá], sobre ésto
responde que el mensaje de la profecía fue decirle a Daniel que no pasarán
49 sin liberación, es decir no se llegará a la semana octava sin que haya
venido el Mashiaj, el príncipe.
[60] Aquel hombre
preguntó: ¿Cómo entonces lo llama la Escritura "Mashiaj"?
[61] Le dije:
También Kóresh es denominado "Mashiaj" [Cf. Yeshayahu 45:5 ]. También sobre
Abraham, sobre Yitzjak y sobre Yaakob la Torá declara: "No vayan a tocar
a mis ungidos [Mashiaj]…" (Tehilim 105:15 ). Por este motivo se lo
denomina "el príncipe", ya que no se mantendrá su reinado [de Zerubabel],
aunque él es honrado y enaltecido dentro de su pueblo, como se declara:
"Los nobles de entre los pueblos se reunieron con el Dios de Abraham"
(Tehilim 47:10 ). He aquí, te puedo explicar todo el tema detalladamente si
quieres tú y sus colegas estudiarlo, o que tú solo tengas inteligencia para
comprenderla. Y yo declaro delante de mi señor el rey y delante de todo el
público presente no se encuentra en esta sección, así como en ninguna de las
palabras de Daniel, una señal sobre la venida del Mashiaj sino hasta el
final del libro. Ya que así se entiende claramente de los versículos que
declaran todo lo que se expresa en esta sección [Cf. Daniel 9 ] y en otras
referentes al mismo tema [Cf. Daniel 7:25 , 8:13].
Daniel solía rezar
constantemente para saber la venida del Mashiaj [Cf. Daniel 8:15 ], y
finalmente le fue revelada la venida del Mashiaj en el versículo que dice: "Desde
el momento en que será interrumpido el sacrificio diario hasta la desolación
de la abominación pasarán mil doscientos noventa días" (Daniel 12:11 ).
Ahora explicaré este versículo delante de todo el público presente aunque
resulte difícil para los judíos que están aquí (*). La Escritura dice que
desde el momento en que se interrumpa el sacrificio diario hasta que quede
desolada la abominación que lo anuló, es decir el pueblo de Roma que
destruyó el Templo, pasarán mil doscientos noventa años. Los "días"
mencionados aquí se refieren a años, como lo prueban otros versículos, por
ejemplo: "Por días [años] estará pendiente su liberación" (VaYikrá
25:29), o "Cada día [año]…" (Shemot 13:10 ) o "Días [años] o diez
años…" (BeReshit 24:55 ). Después Daniel declara: "Feliz la persona
que espera y llega a los días de mil trescientos treinta y cinco"
(Daniel 12:12 ), con esto agregó cuarenta y cinco años. La explicación es que
en un primer momento vendrá el Mashiaj y pondrá a la abominación pagana como
una desolación, extirpada del mundo; después ha de reunir a los desterrados
de Israel al desierto de los pueblos como se declara: "Te conduje al
desierto y te hablé al corazón" (Hoshea 2:16 ), entonces traerá a Israel
a su tierra del mismo modo que lo hizo Moshé, nuestro maestro, el primer
libertador, será este periodo primero de cuarenta y cinco años. Después
dejará a Israel en su tierra y estos se alegrarán con HaShem, su Dios, y con
David, su rey.
¡Feliz
el que pueda llegar a estos buenos días! Desde la destrucción han
transcurrido mil ciento noventa y cinco años; por lo tanto faltan de la
cantidad que declaró Daniel noventa y cinco años. Nosotros esperamos que
venga el libertador para aquella fecha, ya que esta explicación es correcta
y comprensible, siendo lógico confiar en ella.(**)
(*) El editor de
los escritos de Rambán acota a las palabras de nuestro rabino que tal vez
sea difícil para los judíos presentes en la disputa, ya que aleja la
liberación, la Gueulá en noventa y cinco años más. (Cf. Kitbey HaRambán,
Edit. HaRab Kuk, pag 314)
(**) Rambán
consciente de la advertencia que fijaron los sabios "¡Que
se infle el espíritu de los que calculan la vendida del Mashiaj! (Sanhedrín
97b), escribe en Séfer HaGueulá [Kitbey HaRán, pag. 270] "Lo que hemos de
decir sobre la vendida del Mashiaj, son conceptos probables, nada de lo que
declaremos es propio de decretarse como necesariamente verdadero y decir
sobre ello que es una afriamción absoluta. Nosotros no somos profetas para
decir algo así sobre los secretos de Dios, no obstante esperamos el momento
en que venga, y creemos en este principio. De la forma que lo hemos
expresado y de las fechas que hemos explicado, podemos decir tal vez es como
lo declaramos,
¡Bendito
el que sabe la verdad!"
[62] Respondió fray
Paul: Dijeron los sabios en sus relatos [Hagadá], "Estos cuarenta y cinco
días agregados son los cuarenta y cinco días en que se revelará el
libertador y se ocultará de ellos" (Yalkut Shimoní, Hoshea 518 ) (*). Así
como el primer libertador, Moshé, se reveló y se ocultó de ellos también el
último libertador se revelará y se ocultará, por cuanto que mencionaron el
término "día", obviamente se refiere a días y no a años.
(*) El Midrash
declara que la liberación futura será como la primera liberación, así como
Moshé se reveló y se ocultó, así también el Mashiaj se revelará y se
ocultará; el lapso de tiempo que estará oculto será de cuarenta y cinco
años. Esta cantidad se calcula del siguiente modo: en un versículo dice
(Daniel 12:11 ) "Desde el momento en que será
interrumpido el sacrificio diario hasta la desolación de la abominación
pasarán mil doscientos noventa días [años]", mientras que en otro
leemos: "Feliz la persona que espera y llega a los días [años] de
mil trescientos treinta y cinco" (Daniel 12:12 ). [1335-1290: 45]
[63] Le dije: el
Midrash ocupó el mismo lenguaje que utilizan los versículos y declaró
"cuarenta y cinco días" que son años, como suelen decir los sabios "utilizó
el lenguaje del versículo" (Cf. Babá Metziá 2a)
[64] Dijo fray Paul
que no existe judío en el mundo que no reconozca que el significado de "día"
es "día" realmente, pero éste está cambiando los significados según su
voluntad.
[65] Entonces le al
gritó el rey y trajeron un judío, el primero que encontraron y le preguntó
qué significa "yom" en hebreo y él dijo "día".
[66] Le dije: Mi
señor el rey, este judío haría bien siendo juez de fray Paul pero no de mi,
porque "día" se dice en el lenguaje de los versículos sobre un "lapso
de tiempo", por ejemplo "en el día que maté a todos los
primogénitos…" (*). Y en un conjunto de días se dice sobre
"años". Aquí en esta sección [Daniel] se refiere
a años, lo que era necesario declarar para finalizar el tema como ya le
había dicho el ángel dos veces, "Finaliza estas palabras y sella el libro
hasta el momento del fin, entonces muchos correrán y el entendimiento se
incrementará" (Daniel 12:4 ). Pero aquí yo hablo sobre conceptos de
sabiduría con alguien que no sabe ni entiende, por ende está bien que lo
juzguen los ignorantes.
(*) Cf. BeMidbar
3:13. Los primogénitos fueron muertos de noche, por lo tanto la palabra
"día" indica un periodo de tiempo.
(**) Cf. Shoftim
17:10 "Le dijo Mijá: quédate conmigo y yo será para ti un padre y un
Kohén además yo te daré diez monedas de plata por día (año)…". Rashí
explica ad loc. que se refiere al final de cada año, asi mismo
explican Radak y R. Yosef Kara.
[67] Entonces
intervino fray A al de Segura: Vean que Jerónimo (*) traduce aquí el
término "días" como "los días del pueblo" (**).
(*) Jeónimo
[340?-420] Erudito y traductor, nació en Estridón, en los límites de
Dalmacia y Panomia, falleció en Beit Léjem. En esta última ciudad se dedicó
a la traducción de la Biblia desde su original hebreo al latín; esta versión
se conoce como la "Vulgata", siendo la versión oficial de la Iglesia Romana.
(**) No logré
entender a qué se refiere fray A al de Segura, pues en el versículo de
BeMidbar 3:13 que habla de la muerte de los primogéntios, Jerónimo no
traduce la palabra "BeYom" (en el día): "meum
est enim omne primogenitum ex quo percussi primogenitos in terra
Aegypti…"
[trad. lit. "Mio es pues todo primogénito ya que fueron muertos
los primogénitos en la tierra de Egipto". Si la intención del fraile era
presentar los versículos de Daniel, en ambos traduce directamente sin
agregados algunos, así en Daniel 12:11 "… et posita fuerit abominatio
in desolatione dies mille ducenti nonaginta"
[trad. "y será puesta la aboninación en desolación por días mil
docientos noventa"] y en el versículo siguiente: "beatus
qui expectat et pervenit ad dies mille trecentos
triginta quinque"
[trad. "Feliz quien espera y llega a los días mil
trescientos treinta y cinco"] Puede ser que la versión de la Vulgata que
llegó a nuestras manos era diferente en algunos pasajes a la que ellos
poseían en aquel tiempo (¿?) o que el fraile se equivocó e hizo equivocar a
nuestro sabio.
[68] Me alegré con
lo que él dijo y le repliqué: Pueden ver ustedes de sus palabras que el
término "días" no tiene la misma explicación que en el resto de los pasajes,
y por lo tanto necesitó interpretarlo. Yo estoy seguro que "los días del
pueblo" que mencionó [Jerónimo] son "años", así como el pueblo suele decir
"muchos días hay desde tal hecho" y se refieren a "años".
[69] Otra vez aquel
hombre dijo: He aquí, los sabios de ustedes han dicho que el Mashiaj entró
en el jardín de Edén y así se declara en los relatos [Hagadá]: El Mashiaj
por qué [ingresó al jardín de Edén], porque contempló a sus antepasados que
practicaban idolatría, se alejó de sus conductas y sirvió a Dios, entonces
lo puso en el jardín de Edén. (*)
(*) Cf. Dérej Eretz
Zutá ad fin. cap. I. "Nueve entraron vivos al jardín del Edén y estos son,
Janoj Ben Yéred, Eliyahu, el Mashiaj, Eliézer el siervo de Abraham,
Jiram el rey de Tiro, Obed el rey de los etíopes, Yaabetz el hijo de Rabí
Yehudá HaNasí, Batyah la hija del Faraón y Séraj Bat Asher y hay quien dice
Rabí Yehoshua Ben Leví".
[70] Entonces como
riéndome de él dije: Esto es una prueba que el era hijo de idólatras, un
hombre total. Dios le recompensó cuando se alejó del comportamiento de sus
antepasados y no practicó la idolatría como ellos. ¿Acaso esto se puede
decir sobre Dios mismo? Entonces tomé su libro y leí delante de ellos este
relato desde el principio, allí se declara que catorce (*) son los que
ingresaron al jardín de Edén estando vivos, y cuenta entre ellos a Séraj Bat
Asher y a Batyah, la hija del Faraón. Por lo tanto, si hubiera sido Yeshu
dios como ustedes piensan, no hubiera estado con mujeres en el jardín de
Edén, sino su trono sería el cielo y la tierra el asiento de sus pies [חלילה];
pero es como ya he dicho, que él [el Mashiaj] está en el jardín de Edén [en
Eretz Israel], en la morada que era de Adam, el primer hombre, antes de
haber pecado, esta es la opinión de los sabios según este relato, lo que es
claro.
(*) Fuera de la
fuente en Dérej Eretz Zutá, se conoce hoy otro documento que menciona a los
que entraron al jardín de Edén, entre los libros no canónicos el Alef-Bet de
Ben Sirá relata que once entraron al jardín de Edén, aunque en la lista no
está presente el Mashiaj.
[71] Entonces se
levantó en rey y se retiraron todos.
Tercer día: martes
30 de julio – 14 de Av [en el
palacio]
[72] El día jueves
[martes] siguiente preparó el rey un lugar para la disputa en su palacio,
diciendo que quería que se realizara privadamente. Por eso nos ubicamos en
la entrada del palacio. Comenzó fray Paul a proferir banalidades que no
tenían ningún sentido y después dijo: Yo traeré un comprobación de un gran
sabio de ustedes que como él no han tenido hoy hace cuatrocientos años. Me
refiero a maestro Moshé de Egipto y él dijo que el Mesías ha de morir y
reinará su hijo después de él, por lo tanto esta opinión contradice lo que
dijiste que no morirá como todos los humanos. Y pidió que le traigan el
libro Shoftim.(*)
(*) El apóstata de
seguro que había escuchado una idea semejante, pero no supo lo que había
escuchado, ya que tal aseveración de Rambam no se encuentra en el libro
Shoftim del Mishné Torá, sino en el Tratado sobre la resurección de los
muertos, cap. 6. Allí Rambam declara: "Ya sea en la época del Mashiaj o
antes de él o después de su muerte…". Vemos pues que el Mashiaj ha de
morir como el resto de los seres humanos.
[73] Les dije: En
este libro no hay algo así. No obstante, yo reconozco que hay algunos de
nuestros sabios que opinan así, como ya expliqué en un principio [Cf. 39].
La opinión de los relatos conocidos como Hagadá es que él nació el día que
fue destruido el Templo y que vivirá para siempre; en cambio la opinión de
los sabios que estudian literalmente es que nacerá cerca de la época de la
liberación, y que vivirá muchos años y que finalmente morirá rodeado de una
gran honra heredando su corona a su hijo. Además yo ya afirmé que en esto
creo, ya que no hay diferencia entre este mundo y la época mesiánica, en lo
referente a este asunto, sino la anulación del yugo de las naciones sobre
Israel. (*)
(*) Cf. Sanhedrín
91:2 y Rambam que declara en el libro Shoftim, Hiljot Melajim, cap. 12,
halajá 2: "Los sabios han dicho: no hay entre este mundo y la época
mesiánica sino la anulación del yugo de las naciones sobre Israel…"
[74] Entonces
trajeron el libro que había pedido y comenzó a buscar en él y no encontró.
Entonces yo tomé el libro de sus manos y declaré: escuchen lo que está
escrito en este libro que él trajo; comencé a leer desde el comienzo del
capítulo [Hiljot Melajim 18]: "El rey Mashiaj en el futuro se levantará para
Israel, construirá el Templo y reunirá a los desterrados de Israel".
[75] Entonces
prorrumpió fray A al de Segura:
¡Él
[Rambam] miente!
[76] Le dije:
¡Hasta
ahora era un sabio que como él no hubo y ahora es un mentiroso!.
[77] El rey lo
reprendió y le dijo: No es digno despreciar a los sabios.
[78] Le dije al
rey: El no miente, y yo te probaré del Pentateuco y de los Profetas que todo
lo que dijo es verdad. El Mashiaj debe reunir a los desterrados de Israel y
a los diseminados de Yehudá, doce tribus. En cambio el mesías de ustedes no
reunió a nadie, además que no se presentó en época de destierro. El Mashiaj
debe construir el Templo en Yerushalayim, en cambio Yeshu no hizo en él ni
construcción ni destrucción. El Mashiaj ha de gobernar sobre todos los
pueblo, en cambio éste no gobernó ni siquiera sobre el suyo propio.
Les leí la sección
"Ocurrirá cuando vengan sobre ti todas estas cosas, la bendición y la
maldición (*) que he puesto delante de ti" (Debarim 30:1) y el fin de la
sección "Pondrá HaShem, tu Dios, todas estas maldiciones sobre tus
enemigos y sobre los que te odian, sobre aquellos que te persiguen"
(Ibíd. 30:7). Les expliqué además que "tus enemigos" son los
cristianos, "los que te odian" son los musulmanes, los dos
pueblos que nos persiguen. El no respondió nada y todos se retiraron.
(*) Toda esta
sección de la Torá se refiere a la liberación futura, e incluso aquel que se
obstine y no quiera aceptar que habla del futuro sino de una de las
condiciones de la Torá; de todas formas nuestra liberación está en nuestras
manos si nos arrepentimos y volvemos Dios. No la hemos perdido a pesar de
nuestros muchos pecados. (Séfer HaGueulá I).
Cuarto día:
miércoles 31 de julio – 15 de Av [en el palacio]
[79] Al otro día,
el vie es [miércoles] prepararon una ceremonia en el palacio, el rey estaba
sentado en su trono como siempre, su trono estaba frente a la pared. Allí
estaban el cardenal y muchos ministros, Giles de Saragón y Pere Verga,
además de muchos jinetes y público.
[80] Le dije al
rey: Ya no deseo discutir más.
[81] Preguntó el
rey: ¿Por qué?
[82] Le dije: El
público presente es mucho, todos me han pedido y solicitado
que ya no siga la disputa, porque tienen temor de estas personas, los
predicadores, que infunden miedo sobre todos nosotros. Además, también los
sacerdotes más importantes y los honorables me pedieron que ya no continúe;
también algunos de los jinetes de tu palacio, mi señor el rey, me dijeron
que yo puedo causar alguna desgracia cuando hablo delante de ellos contra su
fe. Fray Paul de Génova, uno de los doctores de las órdenes menores me
aconsejó que esto no es conveniente. También muchas personas de las
plazas de la ciudad le dijeron a algunos judíos que no continuara. Pero a
pesar que así fue [que los sacerdotes querían que
interrumpiera], cuando vieron que el rey se empecinaba en continuar no
supieron que decir y estuvieron de acuerdo en seguir. Sobre este punto
hablamos mucho hasta que el al final declaré que seguiré en la disputa, pero
que era justicia que sea yo el que pregunte un día y que sea fray Paul el
que me responda, ya que él me había preguntado por tres días.
[83] Dijo el rey:
De todos modos, responde tú, y estuve de acuerdo.
[84] Se levantó
aquel hombre y dijo: El Mashíaj sobre el cual hablaron los profetas, ¿Tú
crees que es un hombre real y [o] un dios verdadero?
[85] Le dije: En un
comienzo hicimos una condición, de referirnos primero al Meshíaj si es que
vino como ustedes dicen, y después discutir si es dios verdadero. Debido a
que tú no probaste que ya ha venido, pues te refuté todas las comprobaciones
vanas que trajiste. Por lo tanto, tengo razón en mi postura y tú debes traer
pruebas, así como ustedes aceptaron; y si no reconocen que tengo razón en mi
postura, yo me comprometo a probarla completamente, si es que así lo desean.
Después que aclaré que Yeshu no es el Meshiaj, no tienen derechoa pedir que
se discuta si el Meshiaj que en el futuro ha de liberar a Israel es un
hombre real u otra cosa.
[86] Dijeron
entonces los sabios juristas que estaban allí que tengo razón en lo que
digo.
[87] Me dijo el
rey:
¡Responde
de todas formas!
[88] Le dije: En
verdad el Meshiaj ha de venir y será una hombre real, hijo de un hombre y de
una mujer de la unión de ambos como yo. Su ascendencia estará relacionada
con el rey David (*), como se declara: "Una rama brotará del tronco de Ishai,
y un vástago de sus raíces dará frutos" (Yeshayahu 11:1 ). Además está
escrito: "Hasta que venga Shiló" (BeReshit 49:10 ), se refiere a su
hijo, ya que "Shiló" proviene de "Shiliá" [hebr.
Placenta], indicando que nacerá como el resto de los seres humanos dentro de
una placenta. Y si hubiese sido engendrado por un espíritu divino no hubiera
sido descendiente de Ishai, incluso que hubiera permanecido en el vientre de
una mujer de su familia (**), tampoco hubiera heredado ningún reinado, ya
que las mujeres no heredan, según la Torá, cuando hay un varón [Cf. Babá
Batrá 115b], además David sólo tuvo hijos varones.
(*) Sobre la
ascendencia del Mashiaj dice Rambam (Introd. al Cap. Jélek, Sanhedrín) en el
artículo trece de sus principios: "No ha de haber un rey para Israel sino de
la familia de David, descendiente de Shlomó únicamente y todo el que discute
contra esta familia, reniega de la fe en Dios". R. Yehudá Aryeh de Modena (Maguén
VaJéreb, edit. Mekizey Nirdamim pag. 53) agrega que no existe duda que el
Mashíaj ha de proceder de un descendiente del rey Shelomó; así a David le
fue comunicado que el pacto divino ha de continuar en su descendencia (Cf.
Shemuel B 7:12); siendo que recaerá sobre aquel que construya el Templo (Cf.
Ibíd. 7:13), lo cual realizó Shelomó; de tal modo el profeta declara sobre
éste último: "Será fiel tu casa y tu reinado para siempre…" (Ibíd.
7:15-16). Sin embargo, una de las genealogías de Yeshu traidas en los
escritos cristianos (Cf. Lucas 3:23-38) lo hace descendiente de David por
medio de su hijo Nathán, lo cual junto a otras contradicciones hacen muy
dudosa la veracidad de tales escritos. Los teólogos cristianos trataron de
responder esta interrogante, más aun que en la genealogía traida por Mateo
1:2 se lo hace descender de David por medio de su hijo Shelomó, vid. Tomás
de Aquino (Summa III, q. 31, art. 3) quien guarda silencio sobre este
problema.
(**) Según la
opinión de los cristianos, Yeshu no nació de una relación natural sino de un
efecto que realizó un espíritu sobre su madre Miriam (Cf. Tomás de Aquino,
Summa III, q. 31. art. 1), según ellos habría tomado su carne de la simiente
de David, es decir Miriam. No obstante, como ellos mismos opinan, Miriam no
habría participado en la gestación pues no tenía, según sus sabios,
menstruación – fenómeno que ocurre como castigo al pecado de Javá, del cual
supestamente ella estaba libre – por ende, Yeshu no sería descendiente de
David, no por parte de padre (a pesar que las genealogías mencionan al
marido de Miriam como descendiente de David) y no por parte de madre [mayor
información sobre el tema vid. Maguén VeJéreb de R. Yehudá Aryeh de Módena]
[89] Entonces él
dijo: Hay un salmo que dice: "Canto de David. Declaró HaShem a mi señor:
sientate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos como descanso para tus
pies" (Tehilim110:1) ¿A quién podría denominar el rey David "mi señor"
sino a Dios, y cómo se sienta este "señor" a la derecha de Dios?
[90] Dijo el rey:
Muy bien ha preguntado, pues si hubiera sido el Meshiaj un hombre real,
descendiente del rey David, él no lo hubiera denominado "mi señor". Si yo
tuviera un hijo o un nieto de mi familia, incluso que gobierne sobre todo el
mundo, nunca lo hubiera denominado "mi señor"; por el contrario hubiese
querido que él me llame "mi señor" y que también bese mi mano.
[91] Me di vuelta
hacia fray Paul y le dije: ¿Acaso tú, judío, eres el sabio que encontró esta
novedad y renegaste a causa de ella? ¿Acaso tú eres el que le dijo al rey
que reuniera sabios judíos para discutir con ellos sobre las novedades que
encontraste? ¿Acaso no escucharon esto hasta ahora? ¿Acaso no hay sacerdote
y mozalbete que haga a los judíos esta pregunta? Esta pregunta ya es muy
anticuada.
[92] El rey me
dijo:
¡¡Respóndela!
[93] Le dije:
Ahora, escuchen. David, el rey, fue un poeta que compuso los salmos por
inspiración divina, y los compuso para que los recitasen delante del altar
de HaShem. El mismo no los cantaba, además no le estaba permitido cantarlos
ya que es una prohibición para él (*), sin embargo entregó los salmos a los
levitas para que los reciten. Como era así, compuso los salmos de manera que
sea apropiado que el levita los dijese; por lo tanto, si hubiera dicho:
"declaró HaShem a mí…", el levita estaría diciendo una mentira, por
ende era apropiado que el levita dijese en el Templo: "declaró HaShem a
mi señor, es decir a David, siéntate a mi diestra…". Y la razón que le
pide sentarse significa que Dios lo ha de proteger y lo ha de salvar,
haciéndolo sobreponerse sobre sus enemigos. Y así fue, pues en cierta
ocasión blandió su lanza contra ochocientos y los mató de una sola vez (**).
¿Acaso hay entre los jinetes aquí presentes alguien que pueda realizar tal
proeza? Esto es lo que se declara "la diestra de HaShem". Del mismo modo se
dice de David, "Tu diestra me apoyará…" (Tehilim 18:36 ); así
también: "La diestra de HaShem hace proezas, la diestra de HaShem se
eleva…" (Ibíd. 118:15-16).
Sobre Moshé se ha
declarado: "el
que envió su glorioso brazo para estar a la derecha de Moshé…"
(Yeshayahu 63:12 ); así él mismo dijo cuando fue eliminado el Faraón: "Tu
diestra, HaShem, destruyó al enemigo" (Shemot 15:6 ). Además que es parte del
estilo de los versículos mencionar nombres en lugar de pronombres (*). Por
ejemplo: "Envió HaShem a Yerubaal, a Bedán, a Yiftaj y a
Shemuel [en vez de a mí]…" (Shemuel A 12:11), "mujeres de Lémej [en vez de
mías], presten atención a mi declaración" (BeReshit
4:38). Y así son también todas las palabras de Moshé, nuestro maestro, en la
Torá (**).
(*) Según la opinión de
Rambán, las Escrituras suelen utilizar un estilo tal que mencionan nombres
personales en lugar de pronombres personales, como ejemplifica más adelante.
Del mismo modo explica en su comentario a Shemot 24:1 , allí la Torá
declara A Moshé dijo: ¡Sube hacia HaShem
!, simplemente HaShem está
hablando con Moshé y por ende habría sido lógico decir Sube hacia a Mi,
por eso Rambán declara ad loc. Según la explicación simple del versículo a
veces se menciona el nombre en lugar del pronombre.
(**) Es decir que escribió la Torá
en un estilo impersonal, así declara Rambán en la introducción a su
comentario de la Torá: El motivo de haber
sido escrita la Torá de este modo, es decir en
tercera persona, de debe a que la realidad de la Torá
antecedió a la creación del
mundo. Así también antecedió
al nacimiento de nuestro maestro Moshé, como
hemos recibido por tradición, la Torá estaba
escrita con fuego negro sobre fuego blanco. Por lo
tanto, Moshé es como un escriba que copia hechos
anteriores y por eso escribió
en tercera persona, en estilo impersonal. Pero es verídico
y claro que toda la Torá desde
"En
un comienzo…"
hasta
delante de
todo Israel"
fue transmitida por Dios a Moshé
No obstante, aquí
es obligatorio opinar como tú mismo dijiste (var. lec. como ya dije) que los
salmos fueron compuestos por medio de inspiración divina, y éstos se
refieren a David o a su hijo que está sentado sobre su trono: éste es el
Mashíaj. Así como todo lo referente al período mesiánico se concretó en
David, en cierto aspecto, del mismo modo ocurrirá con el Mashíaj de manera
completa. Así la diestra de HaShem sostuvo a David hasta que triunfó sobre
los enemigos que tuvo a su alrededor, del mismo modo sostendrá al Mashíaj
hasta que haga de las naciones un banquito para sus pies (Cf. Tehilim
101:1), pues todas las naciones son sus enemigos, ya que esclavizaron a su
pueblo, renegaron de su venida y de su reinado, algunas hicieron otro
Mashíaj. Por lo tanto, lo dicho es apropiado para aquel que recitará el
salmo en el Templo, ya sea en días de David o en días del Mashíaj su hijo,
ya que tal salmo se refiere al trono de David y a su reinado.
[94] Respondió fray
Paul: ¿Cómo él puede decir algo así? Sus propios sabios declaran que el
salmo se refiere al Mashíaj, siendo la explicación simple del versículo que
él está sentado a la diestra de Dios. Entonces trajo un relato de los sabios
que dice que en el futuro por venir HaShem ha de sentar al Mashíaj a su
diestra y a Abraham a su izquierda. (*)
(*) Cf. Yalkut
Shimoní, Tehilim 869 . Canto de David. Declaró HaShem a mi señor:
sientate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos como descanso para tus
pies" (Tehilim110:1)
Dijo Rabí Yudán en nombre de Rabí Ajá Bar Janiná
[la explicación del versículo es la siguiente]: en el futuro por venir Dios
sentará al rey Mashíaj a su diestra y a su izquierda sentará a Abraham.
Entonces el rostro de Abraham palidecerá y dirá: ¡el hijo de mi hijo se
sienta a la diestra y yo a la izquierda! HaShem lo tranquilizará diciendo:
el hijo de tu hijo se sentará a la diestra tuya y también Yo me ubicaré a tu
diestra.
[95] Le respondí:
También esto coincide con mi opinión, ya dije que estos relatos se refieren
en parte a David y de modo fundamental al Mashíaj. Pedí un libro y me lo
dieron.
[96]
Le respondí: ¡Vean a éste que es un ladrón de ideas! Ya que el relato
declara: en el futuro por venir Dios sentará al rey Mashíaj a su diestra y
a su izquierda sentará a Abraham. Entonces el rostro de Abraham palidecerá y
dirá: ¡el hijo de mi hijo se sienta a la diestra y yo a la izquierda! HaShem
lo tranquilizará diciendo
De lo anterior se desprende que el Mashíaj no es
Dios y que Yeshu no es el Mashíaj, pues si hubiese sido Dios Abraham no se
hubiera avergonzado de su nieto ni su rostro hubiera palidecido. Del mismo
modo, el relato dice hijo de mi hijo y no hijo de mi hija, y Yeshu,
según como ustedes sostienen, no era descendiente de Abraham en lo absoluto.
El hecho de sentarse a la diestra en lo referente al Mashíaj es como el
hecho de sentarse a la izquierda en lo referente a Abraham, ambos son
humanos. Por lo tanto, es claro que Yeshu no es el Mashíaj, por cuanto que
tal relato declara que en el mundo por venir, y los sabios que así lo
dicen vivieron después de él casi quinientos años. No obstante, fray Paul
come la cabeza y la cola y no se avergüenza.
[97] Entonces
volvió y trajo un Midrash que declara: Existe un versículo que dice:
Anduve entre ellos
(VaYikrá 26:12), los sabios lo ejemplificaron del
siguiente modo: un rey salió cierta vez a pasear por sus jardines con uno de
sus súbditos, éste estaba temeroso de la presencia del rey; entonces el rey
le dijo: ¿por qué te atemorizas?, yo soy como tú. Así HaShem en el futuro
por venir ha de pasear con lo justos en el jardín de Edén, los justos lo
verán y se impresionarán de él; entonces HaShem les dirá: ¿por qué se
impresionan de mí?, Yo soy como ustedes. Puede ser que
esto cause que no te tengan temor, por eso el versículo termina diciendo:
Yo seré para ustedes Dios y ustedes serán para mi un pueblo (Ibíd.) (Cf.
Yalkut Shimoní, BeJukotay 672, con variaciones). Por cuanto que declaró
[HaShem] que es como ellos, entonces es posible entender que se refiere a un
hombre.
[98] Le respondí:
Todo lo que ha declarado, lo ha declarado en contra de su propia opinión, si
es que hubiera entendido algo. Este hecho ha de ocurrir en el futuro y
ocurrirá en el jardín de Edén. Yeshu, no obstante, no caminó con los justos
en el jardín de Edén cuando era hombre, sino que huyó casi toda su vida de
sus enemigos y de los que lo persiguieron.
Este Midrash es una
alegoría, como lo atestigua su encabezado: los sabios lo ejemplificaron
[lo explicaron alegóricamente], siendo su interpretación que los justos en
este mundo no alcanzan a comprender la esencia de la profecía, y no pueden
contemplar el brillo de la presencia divina que se denomina gloria [en
catalán en el original hebreo], como se declara: En una visión me
daré a conocer a él
(BeMidbar 12:6 ), e incluso Moshé, nuestro maestro,
en el comienzo de su profecía se impresionó, como se declara: Y ocultó
Moshé su rostro porque tuvo miedo
(Shemot 3:6 ). No obstante, en
el futuro el alma de los justos estará limpia de todo pecado y de todo
defecto y tendrán permiso para contemplar en la Aspaklaria Meirá (*) como
finalmente lo hizo Moshé, nuestro maestro: Habló HaShem con Moshé cara a
cara como habla un hombre con su prójimo (Ibí. 33:11)
(*) Aspaklaria Meirá, lit. un espejo
luminoso. Cf. Rashí a Sanhedrín 97b magnitud de la luz de HaShem.
Cf. Rambam, Shemoná Perakim, cap.
Séptimo, explica el tema de la Aspaklaria de manera semejante a lo que
Rambán quiere expresar aquí:
Esta
Aspaklaria es el nombre de un espejo hecho de un material transparente, como
el cristal y el vidrio, como ya explicaremos en el comentario al tratado
KELIM
כלים
"Utensilios" (30:2). La explicación de este tema es la siguiente: se refiere
a lo que ya aclaramos en el capítulo segundo, o sea que las virtudes tanto
racionales como éticas, y los vicios tanto los vicios de la razón, por
ejemplo la necedad, la estupidez, la lerdez; como los (vicios) éticos, por
ejemplo: la voluptuosidad, el orgullo, la irascibilidad, el enojo, la
petulancia, la codicia y lo parecido a esto, son muchísimos
Estos vicios
son las separaciones que interrumpen entre el ser humano y HaShem Estas
separaciones se encuentran en casi todos los profetas, en los cuales alguna
conducta hizo que su visión profética no fuera luminosa, salvo en Moshé
quien pudo llegar a la Aspaklaria luminoso, siendo que sólo una barrera lo
separó de la comprensión de HaShem, su humanidad.
Lo que expresa el
Midrash: Yo soy como ustedes, es una metáfora, quiso
tranquilizarlos para quien no tengan miedo, así como no se tienen miedo
entre los hombres, siguiendo la expresión del versículo como habla un
hombre con su prójimo. HaShem no se transformó en hombre cuando
habló con Moshé, sino que es un lenguaje común entre los sabios, como ellos
declaran: si cumples mis preceptos, tú eres como yo. Así también es la
expresión del versículo: Y serán como Dios que conoce
(BeReshit 3:5 ), y del versículo: He aquí el hombre ha sido como
uno de nosotros
(Ibíd. 3:22), y del versículo: En aquel día será
el débil [fuerte] como David y la casa de David
como Dios (Zejariá 12:8 )
[99] Nuevamente
aquel hombre declaró que en BeReshit Rabá (2:4) se ha dicho [sobre el
versículo]: Un viento de Dios (*) soplaba sobre la superficie de
las aguas (BeReshit 1:2 ) se refiere al espítu del Mashíaj. Por ende se
desprende que él no es un hombre sino el espíritu de Dios.
(*) Un viento de
Dios, en el original hebreo רוח
אלהים RUJA
ELOHIM, la palabra ruaj significa tanto viento como álito o espíritu,
siendo además una de las partes del alma. Cf. Dérej HaShem, III. Nefesh
HaJayim 1:15. Rambán, a BeReshit 1:7 .
[100] Le respondí:
¡Pobre de aquel que no sabe nada y piensa que es un sabio experto! Allí en
el Midrash los sabios agregaron además: Un viento de Dios soplaba
se refiere al espíritu de Adam, el primer hombre ¿Acaso por eso han de
decir que es dios? Pero éste que no sabe lo que está escrito arriba o abajo
en los libros lo único que hace e tergiversar las palabras de HaShem.
No obstante, los
sabios que declararon que se refiere al espíritu del Mashíaj, explicaron
el versículo de manera tal que se conecta con los diferentes reinados [que
esclavizarán a Israel (*)], y expresaron que el versículo alude a lo que
ocurrirá en el futuro. Así se explica: la tierra era vacío
(BeReshit 1:2 ) esto es Babilonia, como se declara: Ví la tierra y
estaba completamente vacía
(**) (Yirmeyahu 4:23). Y
desolación
esto es Meda, como se declara: Y se asustaron al
traer a Hamán
(***) (Ester 6:14 ). Y oscuridad
esto
es Grecia que oscurecieron [entristecieron] los ojos de Israel con sus malos
decretos (****). Sobre la superficie del abismo
esto es el
perverso reinado. Y un viento de Dios
esto es el espíritu del
Mashíaj. ¿Con qué mérito soplaba sobre la superficie de las aguas
? Por el
mérito del arrepentimiento que se compara al agua (*****).
(*) Meharzo a
BeReshit Rabá loc. cit. explica que los sabios interpretaron así el
versículo debido a que no se menciona en el relato la creación de estas
realidades, por lo tanto lo relacionan con la conducta de la tierra.
(**) Yirmeyahu
profetizó sobre Babilonia que han de transformar la tierra en vacía, falta
de habitantes.
(***) Según Matanot
Kehuná, comentarista al Midrash, el término desolación [hebr. Bohu] y el
término asustarse [hebr. Bahalá] tienen un mismo significado. La comparación
es tomada el libro de Ester donde Ajashverosh, rey de Meda, manda a traer a
Hamán a su presencia.
(****) El Midrash comenta
que la ideología de la invasión helénica fue alejar al pueblo de la Torá,
tratar de acercarlos a su cultura y de tal modo hacerlos abandonar la
cultura de Israel. Cf. B. R. 16:4.
(*****) Cf. Eijá
2:19, donde se declara: Derrama como agua tu corazón, es decir que el
sentimiento de arrepentimiento es descrito como agua que se derrama del
corazón.
El Midrash expresa
que han de haber cuatro reinados, el cuarto el dominio de Roma, después del
cual vendrá [soplará] el espíritu de Dios, es decir el Mashíaj, un hombre
lleno de sabiduría y lleno del espíritu de Dios, como el caso de Betzalel
sobre el cual se declara: Lo he de llenar de espíritu divino (Shemot
31:50). Así también se declara sobre Yehoshua: Yehoshua Bin Nun, lleno
de espíritu de sabiduría (Debarim 34:9). Es claro pues que el versículo
se refiere al Mashíaj que ha de venir después del cuarto reinado.
No pude decirle el
tema principal del cual habla el Midrash, ya que fue expresado con alusiones
y es necesario explicar cada una de las expresiones. Sin
embargo, la explicación simple del versículo no se refiere necesariamente a
esto aquí o en otros lugares del Midrash BeReshit Rabá, como por ejemplo
Y salió Yaakob (BeReshit 28:10 ). Sólo yo les expliqué lo
anterior para demostrarles que él [fray Paul] no sabe leer en los libros que
trae, ya que se equivocó en la lectura de este Midrash.
[101] Se levantó el
rey y junto con él todos se pusieron de pie.
Epílogo: Los
sermones en el Bet HaKnéset. (Shabat)
[102] Esto es una
reseña de toda la disputa. No he alterado nada en favor de mi opinión.
Despúes de esto me presenté delante del rey y él dijo que se quede la
disputa tal como ya está, pues no vio a ninguno de sus magistrados que haya
alegado de manera tan apropiada como yo he hecho. Luego escuché que el rey y
los frailes predicadores tenían la intención de presentarse en el Beit
HaKnéset durante Shabat, por lo tanto me quedé en la ciudad otros ocho días.
Cuando vinieron allí para Shabat le respondí al rey de manera apropiada y
correcta, ya que él mismo predicó que Yeshu era el Mashíaj.
[103] Entonces me
puse de pie y dije: Las palabras de mi señor el rey a mis ojos son nobles y
honorables, ya que fueron pronunciadas por un gobernante noble y honorable
sin igual en todo el mundo; no obstante, no las alabaré diciendo que son
correctas. Yo tengo pruebas claras y argumentos diáfanos como la luz del sol
para declarar que la verdad no concuerda con sus palabras. Mas yo no creo
prudente discutir con mi señor.
Sin embargo, hay
algo que me asombra mucho, lo que nos has hecho escuchar, tratando que
creamos que Yeshu es el Mashíaj, el propio Yeshu lo declaró delante de
nuestros padres y trató de convencerlos de ésto y delante de él refutaron su
proposición con argumentos suficientes y necesarios. El, según la opinión de
ustedes que es dios, era el más apto para defender sus palabras, más apto
que mi señor el rey. Y si a él no escucharon nuestros padres que lo vieron y
lo conocieron, ¿Cómo pretende el rey que escuchemos nosotros su voz, si mi
señor no tiene conocimiento de ésto sino por leyendas distantes que escuchó
de personas que no lo conocieron [a Yeshu] y no eran de su propia tierra, a
diferencia de nuestros padres que sí lo conocieron?
[104] Después se
levantó fray Ramón de Peñaforte y predicó sobre el tema de la trinidad (*) y
declaró que la divinidad es la sabiduría, el deseo y el poder (**). Agregó
además, dentro del Bet HaKnéset, que el maestre [Rambán] había estado de
acuerdo en esta definición cuando discutió con fray Paul en Gerona.
(*) Trinidad, base
de la religión cristiana, según su opinión la divinidad siendo una misma
esencia tiene en si tres personas diferentes. Este principio extraño a los
primeros años del cristianismo fue introducido dentro de su religión por el
concilio de Nicea. El sustento racional de tal principio fue un problema
filosófico dentro de los pensadores cristianos, quienes finalmente llegaron
a la conclusión que el entendimiento de tal principio sólo es posible por
medio de la fe. R. Yehudá Aryeh de Módena (Maguén Ve-Jéreb,
p. 22) al criticar en profundidad la doctrina de la trinidad cita un
fundamento clave dentro del pensamiento judío, punto de reflexión donde se
apoya mucho del entendimiento de la realidad: Nuestros grandes sabios (Cf.
Moré Nebujim I, 50. Séfer HaIkarim III, 25) dijeron que la fe no es una
declaración que se hace con la boca, sino un concepto que se dibuja en el
alma y que se cree que es fuera del alma así como se dibuja en el alma, por
ende no recae [el término fe] sobre algo absurdo a nivel intelectual, aunque
recaiga sobre algo absurdo a nivel natural. Así es posible decir y creer que
un bastón se convierta en serpiente [absurdo a nivel natural], ya que
nuestro intelecto es capaz de dibujarlo; no obstante es imposible creer que
un número impar sea par al mismo tiempo ni que la diagonal del cuadrado sea
igual a uno de los lados del mismo.
(**) Muchos
investigadores, tanto judíos como no judíos, coinciden en que la explicación
de la trinidad en los términos que son expresados aquí por no es común
encontrarla en los textos teológicos regulares, sino que más bien fue
utilizada en los libros misioneros anti-judíos. Cf. Séfer HaBitul, p. 48,
notas. Según esta opinión, la persona denominada padre sería el poder, la
denominada hijo la sabiduría y la denominada espíritu el deseo o voluntad.
[105] Me puse de pie y dije: ¡Escúchenme y presten atención a mi voz; tanto
judíos como gentiles! Me preguntó fray Paul en Gerona si yo creía en la
trinidad. Le pregunté entonces ¿Qué es la trinidad? ¿Acaso son tres cuerpos
materiales como el de los hombres que son dioses? Él me dijo que no. ¿Acaso
son tres cuerpos sutiles como por ejemplo almas o ángeles? Él me dijo que
no. ¿Acaso es un solo cuerpo compuesto de tres, como los cuerpos naturales
que están compuestos de los cuatro elementos? Él me dijo que no. Entonces yo
le pregunté. ¿Qué es la trinidad? En dijo: la sabiduría, el deseo y el
poder. Yo le respondí que estoy dispuesto a aceptar que Dios es sabio y no
tonto, que desea sin sentido [el sentido refleja carencia] y que puede y no
es débil.
No obstante, el
término trinidad es un completo error, ya que la sabiduría divina no es un
accidente [algo fuera de Él mismo], sino que Él y su sabiduría son uno, Él y
su deseo son uno, Él y su poder son uno; por lo tanto la sabiduría, el deseo
y el poder son todos uno. También si estos fueran accidente no implica que
sean tres divinidades ya que sería un ser con tres accidentes. Entonces el
rey dijo una metáfora que se la enseñaron los equivocados: que el vino
contiene tres atributos: tono, gusto y olor y aún así es uno. Esto último es
un completo error ya que el color rojo y el gusto y el olor que hay en el
vino son atributos separados que se encuentran en la realidad uno sin el
otro, ya que hay rojo, blanco y otros tonos; además lo rojo no es el vino ni
el olor ni el gusto, sino que el vino mismo es aquello que llena el vaso. Es
decir que es un cuerpo que contiene tres accidentes distintos que en él no
representan unidad. Y si pensamos así sobre la Divinidad podremos decir que
son cuatro, ya que está Dios y su sabiduría y su deseo y su poder, es decir
cuatro. Podemos además denominarlo cinco, si contamos su vida, ya que en Él
la vida es como su sabiduría. De tal modo su definición sería: vive, sabio,
desea, puede y Dios, es decir cinco. Todo esto es un absurdo lógico.
[106] Entonces se
levantó fray Paul y dijo que él creía en la unidad completa de Dios, pero
que aún así hay tres en El, lo cual es algo muy profundo que incluso los
ángeles y demás seres metafísicos no lo conocen.
[107] Entonces le
dije: Es algo claro que una persona no puede creer algo que no conoce, si es
así tampoco los ángeles creen en la trinidad. Sus colegas se quedaron en
silencio.
[108] El
rey se puso de pie y todos bajaron de la tebá y se fueron. Al día siguiente
me presente delante del rey y él me dijo: Vuelve a tu ciudad en paz y en
tranquilidad y me obsequió con trescientos dinares (*) y me despedí de él
amistosamente.
(*) El hecho de tal obsequió
lo comprueba un documento con fecha 25 de febrero de 1265, donde el rey
Jaime reconoce que tiene una deuda de trescientos dinares que dio un
comerciante judío de Barcelona, por su pedido, al maestro de Gerona. Cf.
Prof. Ber, revista Tarbitz II,2.
Que
HaShem me de el mérito de alcanzar el mundo por venir. Amén
Si no eres judío, se feliz:
eres noájida.
Por el pronto retorno de los fieles de entre las naciones,
Lic. Jonathan Ortiz
Vida Noájica
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