
Esopo fue un autor de la antigüedad griega, nació hacia el 600 AEC, no se sabe exactamente donde ni los jalones de su historia. A pesar de esto, ha legado sencillas pero profundas enseñanzas, algunas de las cuales hemos venido compartiendo en otras oportunidades. Era politeísta, por lo cual algunas de sus parábolas aluden a sus creencias. Nosotros no compartimos tales opiniones, sin embargo, incluso de esas fábulas podemos aprender. Como enseña el enorme Maimónides: “Recibe la verdad de aquel que la diga” (Introducción a su comentario a Masejet Abot). Así pues, podemos dejar de lado el envase y beneficiarnos del contenido apropiado. Por ejemplo: “Conducía un carretero su carro hacia una aldea, cuando éste cayó a una zanja profunda. El hombre, en lugar de ayudar a los bueyes a salir de aquel pozo, se quedó allí cruzado de brazos, lleno de fe invocaba a los dioses, y en especial a Hércules, que era el de su mayor devoción. Llegó entonces Hércules y le dijo: -¡Empuja una rueda, arrea a los bueyes y no invoques a los dioses si no pones esfuerzo de tu parte! Por ahora, estás rogando inútilmente.”
¡Cuánto tiempo y conocimiento han pasado y a pesar de ello mucha gente, creyente en uno o varios dioses, parece seguir actuando como el carretero!
Espera que de algún lugar mágico y misterioso aparezca la solución a los problemas que por ellos mismos podrían resolver.
Por supuesto que rezar al Eterno es una acción positiva, confiar en la ayuda de Hashem es estupendo; el problema es la pasividad pretensiosa que asume que Dios hará lo que uno mismo puede y debe hacer.
En la Tradición encontramos la siguiente enseñanza: “Dijo Aba Shaul: Está escrito en la Torá: ‘Este es mi Dios y a Él elogiaré’ (Shemot/Éxodo 15:2 ). ¿Cómo es posible que un hombre elogie a Dios? Es posible cuando se comporta como Él. Tal como Él es compasivo y lleno de bondad, también tú has de ser compasivo y actuar bondadosamente.” (Mejilta de Rabí Ishmael 3).
Para el sabio Aba Shaul había un conflicto en el pasaje de la Torá, porque: ¿De qué vale el elogio, ese rezo lleno de palabras lisonjeras, cuando ninguna llega a describir realmente al Eterno ni hay plegaria o regalo que Él precise? ¡Todo es poco y nada ante Él!
La solución es simple: la manera de agradar a Dios, de rendirle homenaje, no está precisamente en las palabras, sino especialmente en las acciones en sintonía con Su Voluntad. ¡Esa es la alabanza efectiva! Como dijera el profeta: "Porque misericordia quiero Yo, y no sacrificios; y conocimiento de Elokim, más que animales asados." (Hoshea/Oseas 6:6 ).
No seamos como el carretero, mejor actuemos como proponen Aba Shaul y Hoshea. Podemos aprovechar cada momento para hacer lo que es bueno y justo, de esa forma estamos elogiando a nuestro Padre y llenando el mundo de Shalom. Así, en vez de esperar sentados a los milagros, somos socios en su manifestación.
A todo esto, ¿cómo se relaciona este comentario con la parashá de la semana?
Pinjás, nieto de Aarón haCohén, en una ocasión actuó de tal modo que logró encausar una situación penosa para el pueblo judío. Cuando nadie atinaba a hacer nada, él intervino y fue resuelto el asunto. Como consecuencia, Hashem prometió: "Yo le concedo Mi pacto de paz." (Bemidbar / Números 25:12 ).
La Torá nos quiere enseñar algo concreto: haz tu parte, pon tu máximo empeño, siempre dentro de lo legal, cumple con lo que te toca y no dejes de rezar mientras tanto. Tú ejerce lo que te corresponde y deja a Dios que haga lo que es de Él.
Eso construye shalom.
Cierto. Creo que cuando nos encerramos en lo teórico y en la mera ritualización de nuestra espiritualidad… solemos caer en ciertos errores… uno de ellos es que nuestra mente o mejor nuestro Ego comienza a alejarse de la realidad y a establecer especulaciones varias que nos van apartando incluso de lo aprendido y de toda realidad… intelecto y acción deben ir a la par… todo aquello que pensamos que no puede hacerse realidad en nuestras vidas diarias solo es mera fantasía… caemos en el error en que ha estado occidente por mucho tiempo… caemos en la idolatría de elevar nuestra razón por encima de todo, incluso por encima de D-s… El camino correcto es la mesura… el equilibrio en todos los aspectos de nuestra vida… un hombre que exalta ciertos aspectos de su vida por encima de otros es un hombre incompleto… elevar el intelecto o lo teórico por encima de todo nos lleva a negar el resto de aquellas cosas que son parte de nuestro ser. He vivido mucho en el campo… la gente de campo posea una sabiduría particular… sabe cuando vendrá lluvia… sabe si la sequía se acerca o será una estación de lluvias… han sacado su conocimiento del vivir diario… Creo que a veces en el campo espiritual ocurre lo mismo… las personas esperan milagros… tienen la imagen de un Dios milagrero… el milagro solo se produce cuando nos ponemos en camino… El milagro está allí… pero para que se produzca debemos caminar hacia él… teniendo en cuenta que el milagro siempre se produce por nuestro merecimiento a él… no es un suceso que se produce para nuestros fines egoístas… como sacarnos la lotería… de que nos valdría eso si no produce un cambio positivo en nuestras vidas. Como dice al final del post… es D-s quien nos otorga aquello que nos beneficiará… si pedimos algo y no se nos otorga es porque no debemos tenerlo, o no hemos adquirido o creado las condiciones necesarias para que se nos otorgue.
bello comentario
Excelente reflexión, muy inspiradora, nuestro Dios es grande y misericordioso.