Siete Leyes
Una Introducción a las Siete Leyes de los Hijos de Noé
Por Chaim Clorfene y Yakov Rogalsky
ATENCIÓN: Ninguna parte de esta publicación, «El Camino del Gentil Justo» (Clorfene & Rogalsky), puede ser traducida, reproducida, fotocopiada o almacenada en sistema mecánico o electrónico alguno sin la autorización explícita y por escrito de los autores y de los responsables de la traducción. Sin embargo, pueden referenciarse pequeñas porciones del texto, indicando la fuente:
Fundación Luz de Vida Internacional – J. Mayorga (traductor) & Y. Ribco (asesor de traducción):
Traducción al Castellano bajo permiso del Rabino Chaim Clorfene a partir de la edición 1987 (Feldheim Publishers Ltd.):
The Path of the Righteous Gentile
(An introduction to the Seven Laws of the Children of Noah)
Chaim Clorfene & Yakov Rogalsky
Derechos: 1987 Chaim Clorfene — Yakov Rogalsky
ISBN 0-87306-433-X
LAS SIETE LEYES DE LOS HIJOS DE NOÉ
-
Con respecto a los mandamientos de Dios, la humanidad está
dividida en dos grupos:
los Hijos de Israel
y los Hijos de Noaj.
2.
Los Hijos de Israel son los Judíos, los descendientes del Patriarca
Jacob. Ellos tienen el deber de cumplir con los 613
Mandamientos de la Torá.
3.
Los Hijos de Noaj comprenden las setenta naciones originales
del mundo y sus ramificaciones.
Ellos tienen el deber de cumplir las Siete Leyes Universales,
también conocidas como las Siete Leyes de los Hijos de Noaj o
las Siete Leyes
Noájidas.
[1]
Estas Siete Leyes Universales tienen que ver con
idolatría,
blasfemia,
asesinato,
robo,
relaciones sexuales,
comer la carne de un
animal vivo
y el establecimiento de cortes de justicia.
4.
Todas las Siete Leyes Universales son prohibiciones.
No hay que sorprenderse: los mandamientos negativos
(o prohibitivos)
son de un orden superior a los
positivos; y, su cumplimiento, conlleva una mayor recompensa.
5.
Hombres y mujeres son iguales en su responsabilidad por observar los
Siete Mandamientos.
[2]
6.
Es materia de disputa la edad a partir de la cual un individuo
es responsable por sus acciones bajo estas leyes.
Una opinión sostiene que depende del desarrollo mental
del individuo.
[3]
Conforme a esta opinión, tan pronto como un muchacho ha alcanzado
la madurez que le permite entender el significado e importancia
de las Siete Leyes Universales, está en la obligación de
cumplir con la ley en su plenitud.
La otra opinión sostiene que un muchacho alcanza la edad de
responsabilidad legal a los trece años
(doce años en caso de las chicas).
[4]
[5]
7.
Los Hijos de Noaj están permanentemente advertidos en lo
concerniente a las Siete Leyes Universales.
Esto quiere decir que no es defensa válida la
ignorancia de la ley.
Uno no puede afirmar, por ejemplo, que no sabía que
la idolatría estaba prohibida por una de las siete leyes.
Ni puede tampoco afirmar que no sabía que inclinarse ante un
ídolo constituía idolatría.
Nota.- Sin embargo, podría afirmar que no
sabía que un objeto en cuestión era un ídolo, pues esto no
es ignorancia de la ley.
Por tanto, uno tiene el deber de ocuparse
en el estudio de las Siete Leyes Universales a lo máximo de su
capacidad y enseñar el conocimiento de estas a sus propios hijos.
8.
Cuando uno de los Hijos de Noaj resuelve cumplir a cabalidad los Siete
Mandamientos Universales,
su alma se eleva.
Esta persona
se constituye en uno de los
Jasidei Umot ha-Olam,
Justos entre las Naciones,
y recibe un lugar en el Mundo Eterno.
[6]
Las Santas Escrituras llaman a aquel que acepta el yugo del cumplimiento
(cabal) de las Siete Leyes Universales
un guer toshav,
un Prosélito de la Puerta.
Esta persona tiene permitido vivir en la Tierra de Israel
y entrar al Santo Templo
en Jerusalén y ofrecer sacrificios
al Dios de Israel.
[7]
9.
A pesar de que los Hijos de Noaj tienen como obligación sólo el
cumplimiento de las Siete Leyes Universales, les está permitido
observar cualquiera de los 613 Mandamientos de la Torá con el
propósito de recibir recompensa divina.
[8]
Las excepciones a esto son:
[9]
a.
Observar el Shabat a la manera de los Judíos
(descansando de las
acciones que fueron necesarias para la construcción del
Tabernáculo
durante el Exodo de Egipto).
b.
Observar las festividades Judías
a la manera de los Judíos
(descansando de forma similar al Shabat).
c.
Estudiar aquellas partes de la Torá que no se aplican
al servicio Noájida para con Dios.
d.
Escribir un rollo de Torá
(los Cinco Libros de Moisés)
o recibir una aliyá
a la Torá (i.e., leer una porción de la Torá en una
reunión pública).
e.
Hacer, escribir o vestir tefilín,
las filacterías que se usan durante el rezo (judío) y que
contienen porciones de la Torá.
f.
Escribir una mezuzá, un pergamino particular que
contiene porciones de la Torá, o instalarla en el marco de la
puerta de acceso al hogar de uno.
Nota.-
Es el propósito primario de las Siete Leyes
Universales el enseñar a los Hijos de Noaj acerca de la
Unicidad de Dios
y, por tanto, les es permisible el estudio de aquellas partes
de la Torá que corresponden a este conocimiento.
Esto incluye los veinticuatro libros de las Escrituras
Hebreas; y, del mismo modo,
el estudio de cualquier parte de la Torá que conlleve
un mayor conocimiento en lo concerniente al cumplimiento de los
Siete Mandamientos por parte del Noájida, es permisible.
Pero el estudio Talmúdico o Halájico
de las materias que corresponden
exclusivamente al servicio Judío hacia Dios, está prohibido.
El Noájida que estudia porciones de la Torá que no le corresponden,
daña su alma.
[10]
10.
Si un Noájida está, a la manera judía,
esforzándose por aprender Torá
o por guardar el Shabat,
o si revela nuevos aspectos
de la Torá, pudiera ser literalmente restringido e informado de que
es merecedor de la pena capital, pero no se lo ejecutará.
Nota.- La acción tomada en su contra tiene por objeto simplemente
disuadirlo de cometer actos prohibidos.
Nota.- Si la corte que está
establecida en consonancia con las Siete Leyes Universales decreta
la pena de muerte a un Noájida (por alguna transgresión o crimen),
la ejecución es una expiación
por la transgresión de esta persona y, consecuentemente, quien
transgrede y es castigado (con la pena capital)
por la corte puede ameritar una porción
en el Mundo por Venir.
[11]
Además, el Noájida debe reencarnar
para estar en capacidad de
expiar las acciones que, en el pasado, cometió.
11.
La observancia de las Siete Leyes
Noájidas
es un yugo de fe para con Dios; es decir, deben ser observadas
exclusivamente porque Dios las ordenó.
Si un Hijo de Noaj observa estas Siete Leyes
Universales
por otra razón que no sea cumplir con el deseo de Dios,
dicho cumplimiento es inválido y por tanto no le corresponde
recompensa divina alguna.
Esto quiere decir que si un Hijo de Noaj dice, «Estas
leyes se presentan como sensibles y benéficas, por tanto las
observaré«, sus acciones no concretan nada y no recibirá
recompensa.
[12]
12.
Cuando un Hijo de Noaj se embarca en el estudio de las
Siete Leyes Universales,
es capaz de alcanzar un nivel espiritual
superior al del Sumo
Sacerdote
de los Judíos, quien es el
único que tiene la santidad para entrar al
Lugar Santísimo
en el Templo de Jerusalén.
[13]
13.
Si un Noájida desea aceptar la reponsabilidad completa de la
Torá y de los 613 Mandamientos, puede optar por la
conversión y (entonces) ser Judío
en cada aspecto.
A aquel que opta por esta ruta se le conoce como un
guer tzedek,
un prosélito justo.
[14]
Es un principio del Judaísmo,
sin embargo, no buscar
conversos;
y todo individuo que solicita la conversión es generalmente
desmotivado. En caso de que la persona persista en su deseo de
conversión, deberá tomar consejo
exclusivamente de un Rabino (o
erudito) Ortodoxo porque si la conversión es realizada por fuera
de los parámetros de la Halajá
(Ley de la Torá), no es para
nada una conversión válida.
Asimismo, una conversión supervisada y concedida por
rabinos
quienes, por su cuenta, no
siguen las leyes de la Torá, es nula y vacua: no es reconocida en
los cielo ni por ningún Judío temeroso de Dios.
14.
Es erróneo pensar que, puesto que los Hijos de Israel
tienen
613 Mandamientos y los Hijos de Noaj tienen Siete Mandamientos, el
rango de valor espiritual es proporcionalmente de 613 a 7.
La verdad es que las Siete Leyes
Universales
son mandamientos generales, cada una conteniendo
muchas partes y detalles, mientras
que los 613 Mandamientos de la Torá
son específicos, cada uno
en relación con uno de los detalles básicos de la Ley
Divina. Por tanto, la disparidad numérica de ninguna manera
refleja el valor espiritual relativo de los dos sistemas de
mandamientos.
[15]
La diferencia primaria en el servicio del Israelita y del Noájida es
que el Noájida mira la existencia de la existencia, es decir, mejora
el mundo, mientras que el Israelita mira la no-existencia de la
existencia, es decir revela la Divinidad al mundo. Por supuesto,
mejorando al mundo se revela Divinidad y revelando Divinidad
automáticamente se mejora al mundo.
15.
El castigo estatutario por transgredir cualquiera de las Siete
Leyes de Noaj es la pena capital.
[16]
De acuerdo con algunos sabios, el castigo es el mismo ya sea con
conocimiento
o ignorancia de la ley.
[17]
De acuerdo con otros, un transgresor que es ignorante de la Ley
Noájida recibe la pena de muerte sólo en el caso de asesinato.
[18]
16.
Si la corte no puede condenar a un individuo por falta de
testigos o por cualquier otra razón (veáse el capítulo
sobre las Cortes de Justicia), el transgresor será castigado por
Decreto Divino.
[19]
[20]
17.
Junto a las Siete Leyes Universales,
los Hijos de Noaj han
tomado tradicionalmente sobre si mismos el cumplir con el
mandamiento de honrar a padre y madre.
[21]
(Veáse el capítulo sobre Honrar a Padre y Madre).
18.
Algunas autoridades son de la opinión de que los
Hijos de Noaj tienen que observar el
mandamiento de dar caridad.
[22]
Otros sostienen que es propio y meritorio el que los Hijos de Noaj
den caridad pero que en realidad no tienen obligación legal.
[23]
19.
Cuando un Noájida observante de las Siete Leyes
Universales
da caridad,
los Israelitas la aceptan y la entregan a los pobres de
Israel, porque a través del mérito de dar caridad al pobre
(entre el pueblo Judío) uno gana vida por parte de Dios y es
salvado de la muerte.
Pero cuando un Noájida que no acepta el yugo de las Siete Leyes
Universales da caridad,
no está permitido entregarla al necesitado
de Israel. Su caridad podría ser entregada solamente a pobres
entre los Noájidas.
20.
Si uno de los Hijos de Noaj se levanta y lleva a cabo un milagro
y dice que Dios lo envió, para entonces instruir a otros
aumentando o quitando de lo concerniente a cualquiera de las Siete
Leyes o las explica de una manera que no fue escuchada en el Monte
Sinaí o si afirma que los 613 Mandamientos dados a los
Judíos no son eternos (sino restringidos a un período fijo), esta
persona es considerada un falso profeta
e icurre en la pena capital.
[24]
21.
Hay una tradición oral que dice que los Hijos de Noaj tienen
prohibido cruzar animales
de diferentes especies o injertar
árboles de diferentes variedades;
[25]
aun cuando algunas autoridades sostienen que es permisivo
tanto lo uno como lo otro.
[26]
En todo caso, pueden vestir shaatnez
(vestimenta que contiene lana y lino)
y pueden plantar diferentes semillas como la vid y el
trigo en un mismo campo, actos que son prohibidos para los Judíos.
[27]
Aun si estuvieran prohibidas las acciones de cruce de especies,
estas no son castigables por parte de las Cortes de Ley.
22.
Los Sabios de Israel sostienen que los
Hijos de Ketura (los hijos de la
concubina de Abraham, Hagar)
que nacieron después de
Ishmael e Isaac deben por
ley ser circuncidados.
Puesto que hoy en dia los descendientes de Ishmael están intermezclados
con los descendientes de los otros hijos de Hagar, todos están
obligados a ser circuncidados al octavo dia después que nacen.
Aquellos que transgreden esto no son culpables de pena capital.
[28]
Esta ley se aplica sólo a pueblos Semitas,
a pesar de que todas las demás naciones
tienen permitido optar por la circuncisión si
así lo deséan.
23.
Una opinión sostiene que sólo los seis hijos de Hagar
y no sus descendientes tenían como obligación la circuncisión.
[29]
24.
En conformidad con las Siete Leyes
Universales,
el hombre está advertido respecto a crear cualquier religión
basado en su propio
intelelecto: le corresponde o bien observar las Leyes
Noájidas
(si es gentil) o bien observar los 613 Mandamientos de la Torá
(si es Judío).
[30]
Nota.- En lo concerniente a festividades, los Noájidas pudieran
participar en ciertas celebraciones Judías
tales
como Shavuot (la celebración de la Entrega de la Torá),
[31]
o Rosh Hashaná (Dia del Juicio y del Año Nuevo Judío)
[32]
y Iom Kipur (Dia de la Expiación),
pues, siendo importantes, deberían ser consideradas a tal efecto
tanto por el Noájida
como por el Judío.
Rosh Hashaná es también el dia en que
Adán, el Primer Hombre, fue
creado por Dios; y toda la
humanidad desciende de Adán así como desciende
de Noaj.
[33]
Aun en estas festividades, sin embargo, los gentiles celebran sólo
con el propósito de ganar mérito adicional y recompensa;
y no pueden descansar
a la manera de los Judíos. Más
aun, el Noájida tiene estrictamente prohibido crear una nueva
festividad que tenga un sentido religioso
para afirmar entonces que es parte de su propia
religión, aun si la religión fuera la observancia de las Siete
Leyes Noájidas. Por
ejemplo, tiene prohibido establecer una festividad celebrando el
asentamiento de las aguas del Diluvio o cualquier cosa por el
estilo. Y, lo que es más importante, tiene prohibido instituir
festividades que ascriban significado religioso a eventos fuera de
la esfera de los Siete Mandamientos Noájidas.
La celebración de actividades seculares y la
conmemoración de hechos históricos, aun si involucran una comida
festiva, están permitidas.
25.
Las naciones del mundo reconocen la existencia de Dios y no
contravienen Su deseo;
sin embargo, el problema radica en que las
naciones han presentado regularmente una
incapacidad de nulificarse ante Dios
y niegan Su Unicidad
al pensar que ellas mismas constituyen entidades separadas,
refiriéndose a El como Dios de dioses.
Se deriva, por tanto, que cuando los gentiles transgreden
los Siete Mandamientos
Noájidas,
se debe solamente al espíritu de
«ingenuidad» que entra en ellos ocultándoles la verdad.
[34]
Pero en su ser esencial, no son capaces de transgreder el Deseo
Divino.
De hecho, incluso Balaam,
el profeta vil,
[35]
dijo, «No soy capaz de contravenir la palabra de Dios»
(Números 22:18 ).
26.
El mandamiento de ser fructífero y multiplicarse fue
entregado a Noaj pero, puesto que no fue repetido en el Monte
Sinaí,
este mandamiento no es considerado como parte de las Siete
Leyes Universales.
[36]
Sin embargo, los Hijos de Noaj tienen la obligación de convertir
al mundo entero en un lugar acogedor
para la humanidad.
[37]
Esto se cumple de forma mínima cuando la pareja trae a este
mundo un niño y una niña que a su vez sean capaces (cuando
llegue el momento) de reproducirse.
[38]
Más aun, la pareja que engendra más hijos está trayendo más
benevolencia espiritual al mundo,
suponiendo que estos niños son
educados en un ambiente de moralidad a través del cumplimiento de
las Siete Leyes
Universales.
27.
Un Noájida que golpéa a un Israelita causándole aun una
ligera magulladura, a pesar de que teóricamente es condenado por
ello, no recibe la pena de muerte.
[39]
28.
Cuando un Noájida muere; sus restos deberían ser depositados
en tierra,
«pues de ella fuiste tomado; porque polvo eres y al
polvo volverás» (Génesis 3:19 ).
Esto no quiere decir que los Hijos de Noaj transgreden uno de los
Siete Mandamientos al utilizar procesos como la cremación o la
preservación criogénica, sino que carecerán de la expiación
que el entierro conlleva.
[40]
29.
Al observar las Siete Leyes Universales,
la humanidad usa la herramienta justa con la que
puede perfeccionarse a sí misma.
El individuo, a través de estas leyes, tiene el poder de refinar su
ser esencial y puede elevarse cada vez más alto, sin límite.
Porque está escrito,
«Llamo al cielo y tierra para que atestigüen que
cualquier individuo, hombre o mujer, Judío o Gentil, libre o
esclavo, puede tener el Espíritu de Santidad morando
sobre él. Todo depende de sus actos«.
[41]
Y también está escrito,
«Ultimadamente, todo está entendido: teme a Dios y
observa Sus Mandamientos, porque esa es la realización del
hombre» (Eclesiastes 12:13 ).
Referencias
[1]
Talmud de Babilonia,
Sanedrín 56a.
[2]
Enciclopedia Talmúdica,
Los hijos de Noaj, volumen 3, página 348
[3]
El Rosh,
Rabbeinu Asher, responsa número 16
[4]
Talmud de Babilonia,
Nazir 29b, comentario de Rashí, «Y Rabí Yose…»‘
[5]
Likutei Sijot,
del Lubavitcher Rebé, volumen 5, página 421
[6]
Mishné Torá,
Leyes de Reyes, capítulo 8, ley 11
[7]
Mishné Torá,
Leyes sobre Relaciones Prohibidas, capítulo 14, ley 7
[8]
Mishné Torá,
Leyes de Reyes, capítulo 10, ley 10
[9]
Mishné Torá,
Leyes de Reyes, capítulo 10, ley 9 y el comentario de Radvaz sobre el capítulo 10, ley 10.
[10]
Yud-Tess,
Kislev Farbrengen, con el Lubavitcher Rebbe, 5745 (1984)
[11]
Tanya,
Iggeret HaTeshuvá, capítulo 1, página 90b
[12]
Mishné Torá,
Leyes de Reyes, capítulo 8, ley 11
[13]
Talmud de Babilonia,
Baba Kamma 38a
[14]
Shulján Aruj,
Yoré Deá, Leyes de Conversión, capítulo 268, ley 2
[15]
Las Siete Leyes de Noaj,
Lichtenstein, capítulo 9, ley 14
[16]
Mishné Torá,
Leyes de Reyes, capítulo 10, ley 14
[17]
Talmud de Babilonia,
Makkot 9a, comentario de Rashí, «Por tanto…»
[18]
Mishné Torá,
Leyes de Reyes, capítulo 10, ley 1
[19]
Comentario de Rashí sobre Exodo 23:7 y 21:13
[20]
Talmud de Babilonia,
Sanedrín 37b
[21]
Nahal Eshkol,
Leyes de Circuncisión, capítulo 39, número 6
[22]
Talmud de Babilonia,
Sanedrín 56b, comentario de Rabbeinu Nissim,
«Y El le ordenó — estos son los jueces»
[23]
Mishné Torá,
Leyes de Reyes, capítulo 10, ley 10
[24]
Mishné Torá,
Leyes sobre los Fundamentos de la Torá, capítulo 9, ley 1
[25]
Mishné Torá,
Leyes de Reyes, capítulo 10, ley 6
[26]
Shulján Aruj,
Yoré Deá, capítulo 297, nota 3, comentario del Shaj
[27]
Talmud de Babilonia,
Sanedrín 56b.
[28]
Mishné Torá,
Leyes de Reyes, capítulo 10, ley 7.
[29]
Talmud de Babilonia,
Sanedrín 59b, comentario de Rashí,
«Y si deseas decir circuncisión…»
[30]
Mishné Torá,
Leyes de Reyes, capítulo 10, ley 9
[31]
Porque los Hijos de Noaj recibieron sus mandamientos al mismo tiempo.
[32]
Porque toda la humanidad es juzgada en aquel día.
[33]
Me’am Loez,
Génesis, capítulo 13, página 194
[34]
Sefer HaArjin Jabad,
volumen 2, Las Naciones del Mundo, capítulo 1, sección 3, página 269
[35]
Quien transgredió las Siete Leyes Universales
al ayuntarse sexualmente con un animal, su asno.
[36]
Talmud de Babilonia,
Sanedrín 59b
[37]
Sefer HaJinnuj,
Primer Mandamiento
[38]
Shulján Aruj,
Even HaEzer, capítulo 1, ley 5
[39]
Mishné Torá,
Leyes de Reyes, capítulo 10, ley 6
[40]
Talmud de Babilonia,
Sanedrín 46b
[41]
Tanna D’bei Eliyahu,
comienzo del capítulo 9


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